Capítulo veintiséis Pov Xochi Al final el princeso no hablo de nada conmigo ese día y todo el tiempo lo empleamos en Lea y en contarle a mi madre lo que había pasado para que no pensará mal del por qué no habíamos llegado temprano a la casa, pero en realidad si ocurrieron cosas malas ese día. Y digo malas entre comillas, porque bueno... El teléfono en mi mesa suena por cuarta vez y ruedo los ojos contestando de mala forma sabiendo que es él —Sabes, yo a diferencia de ti si tengo cosas que hacer y no me la puedo pasar todo el día metida en tu oficina, ¿qué es lo que quieres? —me encojo de hombros como si pudiese verme. —Que mal humor cargas hoy, relájate peluquera que la vida tiene que ser bella —achico los ojos y doy un largo suspiro viendo todo lo que me falta por terminar. Yo

