Despertar esa mañana abrazada a Javier tenía algo distinto ya no era solamente la novia de palabra ahora llevaba incluso el anillo en su dedo que indicaba que esto era serio mucho más de lo que jamás imaginó, ese hombre que era el más atractivo ante sus ojos, que la hacía vibrar en la intimidad como jamás lo imaginó, que despertó en ella sensaciones que no pensaba que existían aunque más de alguna vez escuchó y que nunca creyó ella viviría, ahora él la tenía abrazada, le había pedido matrimonio y la hacía sentir como una reina, estar en ese piso veinte nueve era como estar en el cielo y ese hombre era demasiado perfecto para ser un simple mortal, de seguro yo he sido una chica muy buena en mi vida pasada porque esto si de verdad es más de lo que pudiera pedir. Lentamente se levantó con muc

