Sonia Me observo detenidamente en el espejo, no puedo ni empezar mi mantra favorito con el que me preparo para salir al mundo. Respiro hondo y comienzo con… otro discurso… —Dos días, Sonia. Es hora de tomar al toro por los cuernos, de enfrentar al mundo, de ir a la guerra con fusil, de…de… ¡Dios! Parece que esta situación me volvió estúpida—gimo y me reprendo. Incluso me doy un par de golpecitos en la frente, pero es que… todo lo siento tan difícil. —¡Deja de pegarte, Sonia! Hasta acá me dolió— me grita mi padre desde fuera del baño, por cierto, donde me encerré desde hace una hora, hasta tuve que pedir permiso en el trabajo para faltar y prepararme…hoy iré a ver al abogado para dar mi respuesta. —¡Mentiroso! ¡Papá! Y… ¡Tengo diarrea, no voy a salir! ¡Avísale a Torres! — grito de v

