CAPÍTULO 4

1073 Words
[Aryanna] Luego de una agradable caminata junto a Jonathan, me lleva al lugar donde me hospedo. No estábamos muy lejos afortunadamente y él es un muy buen guía turístico, me iba explicando y recomendando lugares y solo nos detenemos cuando llegamos al edificio. “Al tercer piso verdad” lo dice mirándome a los ojos, como si el supiera algo que yo no. “Si, ¿Cómo sabes eso?” Le respondo sorprendida y mi cara de asombro debe decirlo todo. “Sólo me lo imaginaba, es únicamente una coincidencia. Te puedo acompañar a tu departamento y de paso me invitas algo de beber” lo dice mientras me sonríe dulcemente. “Claro, aunque no sé qué haya para tomar, acabo de llegar del Ecuador y ni siquiera he desempacado las cosas de mis maletas, lamento no poder ser una mejor anfitriona, pero podemos comprar algo antes de subir, ¿qué te parece?” le dijo esperando que acepte. “No importa Aryanna no te preocupes por eso, sólo con verte para mí es suficiente, la bebida es solo un pretexto para pasar un rato más contigo” lo dice mientras me guiña un ojo. Escuchar esas palabras y ese gesto ruboriza un poco mis mejillas, no estoy acostumbrada a escucharlas. No he tenido muchos novios y por ende no tengo tanta experiencia en chicos. Empiezo a sentirme un poco nerviosa justo cuando me sentía a gusto con Jonathan. Pero decido no darle mucha importancia, ya que estar junto a él es todo lo que me importa en este momento. Entramos por el edificio, por cierto, tiene un hermoso acuario con peces de todos los colores en el lobby. Ingresamos al elevador, y al cerrar la puerta no puedo evitar verlo disimuladamente, solo espero no ser muy obvia que me siento muy atraída hacia él. Que alto y apuesto es Jonathan. Su piel es como una porcelana, su espalda, sus brazos, su cabello, su rostro. Todo en él es hermoso. Podría verlo todo el día sin aburrirme ni un segundo. Hasta que, sin darme cuenta, por un momento nuestras miradas se cruzan. Su mirada penetrante me hace sentir como una niña pequeña que quisiera correr hacia sus brazos y no soltarlo nunca, Jonathan me mira aún de una forma más intensa, no dice una sola palabra, roza sus dedos por mi mejilla, ese tacto tan delicado y a la vez tan sensual hace que en mi cuerpo estalle un fuego que, sin saberlo, estaba guardado en lo profundo de mi interior. Con la mirada le grito bésame, bésame de una vez. Y como si leyera mi mente se acerca mucho más hacia mí, se nota que quiere algo más y yo quiero todo de él. Su rostro frente al mío tan cerca hace que nuestras respiraciones aceleradas prácticamente se junten, me toma de la cintura con fuerza haciéndome sentir que no es un sueño lo que estoy viviendo, acaricia nuevamente mi rostro. “Si te tengo tan cerca, me resulta imposible no ansiar probar tus deliciosos labios. Quiero besarte como nunca nadie te besó en la vida y que mis besos sean los únicos que recuerdes a partir de ahora” me lo dice con tanta pasión que lo único que quiero es lanzarme a sus brazos. Justo en ese momento se abre la puerta del elevador, cobardemente me escapo de sus firmes brazos y hablo tratando calmar un poco el calor del momento que nos embargaba a ambos. “Ya… llegamos. Nos puede ver alguien. Mejor vamos” tomo de su mano para sacarlo del elevador. Jonathan solo deja ver una media sonrisa, como si disfrutara verme tan nerviosa y es que este hombre me vuelve tan tímida. Obviamente se nota mi falta de práctica en estos temas y no ayuda que los nervios los tengo a flor de piel. Pero Jonathan se me adelanta tan rápido que no me di cuenta, se dirige directo a la puerta de un departamento, de pronto veo que mete su mano en el bolsillo, saca un llavero y abre la puerta justo en el lugar donde me estoy hospedando, no puedo creerlo como es posible, me trago el grito internamente. Casi no puedo articular palabras y completamente sorprendida, no puedo evitar preguntarle. “Pero, no entiendo, ¿cómo es que tienes llave?” mi cara debe decirlo todo. “Te dije que te sorprenderías” me dice con unas cuantas risas. “Vamos y te presento a los chicos. Esperemos que se encuentren todos, Michael y Justin estaban por regresar de viaje” toma mi mano y me lleva dentro del departamento. Al escuchar esas palabras mi corazón late aún más fuerte que nunca, como si se saliera de mi pecho. No puedo hablar, ni respirar, ni moverme por un par de segundos, todo está completamente claro. Ahora entiendo todo perfectamente. Los chicos de Galaxy Entertainment con quién voy a compartir departamento eran mis amados Sun Blaze. El lugar que me resultaba familiar lo he visto en video algunas veces, cuando ellos hacían sus transmisiones en vivo. Al ver mi expresión de incredulidad, Jonathan me dice. “¡Hey! ¡Aryanna! ¡Aryanna! Despierta ¿qué sucede?” pasando los dedos frente a mis ojos. “Nada… es… sólo que…. No… No… pasa… nada...” digo con voz suave. Doy unos pasos lentamente dirigiéndome hacia el departamento, como tratando de digerir las novedades, al ingresar sólo se encuentra Yonai sentado en el sofá de la sala viendo televisión. Pero al escucharnos, se voltea y con una hermosa sonrisa se acerca hacia mí. ¡Que sonrisa! Me lo como a besos en este momento, pero que me pasa, debo estar loca, no dejo de pensar en Jonathan y ahora al verlo a Yonai desata un montón de pensamientos en mi cerebro, que mismo me pasa, yo no soy así. “Que alegría tener una bella mujer como tu Aryanna, acompañándonos en nuestro humilde hogar. Dichosos los ojos afortunados que tienen el deleite de observar tanta belleza y hermosura” me dice de forma sumamente coqueta y mi cerebro grita en modo fan ¡Ohhh por Dios me derrito! No logro entender por qué me dice todas esas cosas, yo no me considero tan bonita, que vergüenza. Y si señoras y señores me puse roja como tomate, como si se encendiera el foco de mi rostro. Yonai con mirada seductora se acerca lentamente, toma mi mano y…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD