[Aryanna]
Yonai con mirada seductora se acerca lentamente, toma mi mano para colocar sus suaves labios terminando con un suave beso.
De pronto, siento que sus dedos tocan dulcemente mi cara, pasa la mano por mi cabello, se acerca aún más y besa mi mejilla en un lugar muy cercano a mi boca. Algo muy raro que los coreanos no hacen nunca.
Que exceso de confianza por parte de él si apenas me conoce. Tanto le gusto que hace algo así. Es imposible. Me muero ahora mismo y yo que me dejo.
“No sé cómo voy a poder resistir el tener a una mujer tan bella como tú en la casa. Deben decirte lo hermosa que eres muy a menudo. Definitivamente debí salvar al país en una vida pasada. Deberíamos salir un día de estos, pero los dos solos. ¿Qué te parece si tenemos una cita por todo Seúl? Puedo ser un muy buen guía turístico, o ¿qué opinas si mejor te llevo a Busan?” me dice con una sonrisa matadora.
Yonai mira de reojo a Jonathan como sintiéndose victorioso de un juego que al final sólo tendrá un ganador, y por lo visto su jugada está dando un muy buen resultado, ya que se le nota a Jonathan que se muere de celos, la expresión de su rostro lo dice todo y no disimula ni un poquito.
Me desarma por completo el poder percibir el delicioso perfume de Yonai, suave y varonil a la vez, saber que está tan cerca de mí, incluso parece que puedo sentir los latidos de su corazón y a su vez puedo percibir su respiración. Pero es solo mi imaginación que se aprovecha de mi emoción, solo quisiera poder colocar mi oído en su pecho y perderme en el calor de su cuerpo.
Una vez más no puedo evitar ruborizarme y lo peor, es muy pero muy notorio, debido a todo lo que escuché y lo que pasa por mi mente, cuando Yonai me mira con esos ojos dulces que derriten a cualquier mujer, sólo pienso en la vergüenza que estoy pasando.
Me muero, creo que se dio cuenta que me gusta mucho. ¿Por qué fui tan obvia y ahora qué hago? ¿Y qué pasará ahora con todo lo que pasó con Jonathan? Estoy tan confundida en este momento.
Como una bombilla que se prende sobre mi cabeza, se me ilumina el cerebro con una brillante idea. Lo mejor será huir que enfrentarme a ellos. Soy muy cobarde lo sé. Pero no me queda otra opción en vista de las circunstancias. Y no sé qué más hacer.
“Chicos, yo me retiro por ahora, estoy muy cansada y el viaje fue bastante largo desde Ecuador, que tengan una linda noche” me despido con un gesto de la mano y voy directo a mi nueva habitación porque mi pobre corazón no resistiría estar un minuto más con ellos dos.
“Que descanses linda” Me dice Yonai, mientras completo mi huída.
Sin darme cuenta Jonathan va sigilosamente detrás de mí. Y antes que pueda cerrar la puerta de mi habitación, el ingresa.
Que hace Jonathan aquí, ohhh ¡qué hago! ¡qué hago! No puedo estar a solas de nuevo con él, hasta definir qué mismo es lo que siento.
Mi rostro de sorpresa lo dice todo al verlo de nuevo, aún estoy un poco ruborizada por las palabras de Yonai, y ahora verlo dentro de mi habitación, simplemente no esperaba que él me siga, Jonathan cierra lentamente la puerta y le pone llave, se la guarda en el bolsillo derecho de su pantalón. Me mira fijamente sin decir una sola palabra que solo logra ponerme más nerviosa de lo que ya estoy. Al cabo de unos segundos empieza a hablar.
“Esta vez no te me escaparás. No soporto que otro hombre te toque o te hable de esa manera. Sé que lo hizo a propósito porque notó que me gustas y nos vio llegar juntos. Quiero que seas solamente mía a partir de hoy. Quiero ser el único hombre al que tus ojos vean de ahora en adelante. Quiero ser el único dueño de tus sentimientos y pensamientos” lo dice mirándome a los ojos intensamente.
Me observa nuevamente unos segundos, empieza a caminar hacia mí y yo camino hacia atrás. El da unos pasos y yo vuelvo a retroceder automáticamente. He caído en su juego. Él es un gato cazando al ratón, y está a punto de devorarlo y saborearlo.
No sé qué hacer. Ya no puedo ni pensar. Con sólo verlo tan atractivo y decidido me debilita completamente.
Por un momento me olvido nuevamente que me gusta Yonai y no dejo de pensar en Jonathan. Como él mismo me acaba de decir, el único que se encuentra en mis pensamientos en este momento es el, Jonathan Lee.
El juego del gato y ratón sigue por unos segundos, hasta que siento la pared en mi espalda, estoy atrapada y ahora sí que no tengo escapatoria.
Me agarra firmemente de las caderas y empieza a besarme con locura, con desesperación, con una pasión que me hace temblar, el sentir su cuerpo haciendo presión en el mío es una sensación indescriptible, siento que me desmayaré en cualquier momento debido a la falta de aire, no sé cómo reaccionar, ya no puedo ni respirar, pero tampoco puedo resistirme ante él, mis piernas tiemblan y parece que se han convertido en gelatina, de repente Jonathan empieza a tocar con su mano izquierda mi....