CAPÍTULO 6

1301 Words
[Aryanna] Jonathan empieza a tocar con su mano izquierda mi espalda y baja suavemente hasta que llega a mi cintura, el roce no me incomoda mucho como pensé, más bien me gusta bastante como si encendiera una llama dormida que no sabía que existía en mi interior. Simplemente no quiero que se detenga. Cada vez que me besa, mi corazón se descontrola, no puedo evitar tocar su rostro, su pecho, su espalda y al sentir que casi me quedo sin aire por la emoción, solo sale de mi boca pequeños gemidos que sólo aviva más la pasión de Jonathan. Me resulta imposible resistirme a sus encantos y sus delicadas caricias, me derrito con sólo escuchar su voz susurrando en mi oído, de sentirlo tan apasionado y loco por mí. Aún no asimilo que en verdad le guste a él. Al famoso guitarrista y segunda voz de Sun Blaze, Jonathan Lee. Por un instante nos damos el lujo de olvidarnos que el mundo existe y hacemos como si sólo estamos los dos en todo el planeta. Si llegamos a más será imposible de olvidar para ambos. De eso puedo estar segura. Y como obra del destino que se opone a que suceda, en ese preciso momento escuchamos que tocan suavemente la puerta de mi habitación. Solo puedo gritar mentalmente con mucha frustración ¿Quién carajos es el imprudente? ¡Más inoportuno no puede ser! Tocan nuevamente la puerta, y se puede escuchar la voz baja de Yonai. “Aryanna, ¿puedo hablar contigo un momento?, normalmente… no me comporto de esa manera, pero no pude evitarlo. Por favor, discúlpame si te asusté con mi actitud” lo dice de forma pausada como si realmente lo sintiera. “Sal por un momento y habla con él, llévalo a la sala para que no descubra que estoy aquí, así puedo salir de tu habitación sin ser descubierto” me susurra Jonathan al oído. Muevo la cabeza indicándole un si y el sólo me muestra una ligera sonrisa de que entendí su plan. “Ya salgo Yonai, dame un momento por favor” le digo mientras trato de calmarme un poco, luchando hasta que mi respiración regresa a la normalidad. Arreglo un poco mi cabello para lucir lo mejor presentable posible, acomodo mi ropa lo mejor que puedo. Aunque siento que todavía mi rostro arde un poco, debo estar aún sonrojada y como si se me notara algo acalorada. Todo es por culpa de lo que me hizo Jonathan, sonrío un poco con mis ocurrencias, no lo hubiera hecho si no se lo hubiera permitido. “Si te parece bien podemos hablar en la sala un momento” Le digo cuando finalmente salgo de mi dormitorio, aunque me siento un poco desanimada por su desacertada interrupción. “Claro, como desees Aryanna” me dice Yonai cortésmente. Ya no tiene esos aires coquetos de hace un rato, será verdad lo que dijo, que normalmente no se comparta de esa manera. Dejo la puerta ligeramente abierta y sé que Jonathan está escondido justo atrás para no ser visto por Yonai. Él espera que nos alejemos y después de un tiempo prudente sale de mi habitación sigilosamente, sin hacer ruido alguno, como un gato escapando en la oscuridad. Ya en la sala, Yonai empieza la conversación y se lo ve ligeramente nervioso, mirando el piso primero, hasta que toma el valor suficiente de mirarme a los ojos. “Aryanna, en verdad quiero disculparme contigo, vi que mis palabras te ruborizaron mucho y no era mi intención avergonzarte delante de Jonathan, sé que fui un poco atrevido, pero solo quise decirte la verdad en ese momento” me da una mirada sincera. “Sabes Aryanna, desde que te vi por primera vez me sentí muy atraído hacia ti. Simplemente no pude evitarlo. Con sólo ver tu rostro a lo lejos desde que te vi cuando trotaba, créeme, pero empiezo a sonreír como tonto. Y al enterarme que vivirías conmigo *Se queda callado unos pocos segundos* pues ni siquiera sé cómo decirlo. Pero… no he podido dejar de pensar en ti. Me… gustas... Me gustas mucho. Y quería confesártelo, aunque no espero ninguna respuesta de tu parte, sé que apenas nos conocemos y comprenderé si no correspondes lo que te he dicho en este momento” que me vio cuando trotaba, eso no lo vi venir nunca. Sus ojos no mienten, como me encanta el lunar que tiene junto a su ojo, lo hace ver tan lindo, ok Aryanna enfócate no te distraigas. “Yonai” Es lo único que sale de mi boca, su nombre. Su hermoso nombre. Tardo un momento en reaccionar tras su declaración y a su vez intento pensar que hacer con esta situación que cada vez se complica más, nunca pasó por mi mente que algo así podría suceder, parece un sueño del que no quisiera despertar nunca. Dudando un poco le digo luego de unos segundos. “No son necesarias tantas explicaciones, no te preocupes por nada de eso, pero me sorprendiste mucho, no esperaba que me dijeras algo así. De verdad no me lo esperaba y simplemente no estoy acostumbrada a escuchar una confesión tan bonita” Por no decirle a mí nadie me ha dicho algo así tan lindo. Yonai se me acerca lentamente, y extiende su mano para darme una rosa roja que tenía escondida en secreto por su espalda. No puede ser más dulce, su sonrisa me hipnotiza de inmediato y al acercarse hacia mí, su rostro queda a pocos centímetros del mío, me encanta como me ve directo a los ojos sin miedo alguno, como si quisiera leer mis pensamientos a través de ellos y como si yo pudiera leer su alma a través de los de él. Me toma por sorpresa, cuando con sus atrapa mi rostro con sus suaves y tibias manos, para poder mirarme dulcemente. “De verdad me gustas mucho Aryanna y es casi imposible para mí resistirme, perdóname…” no entiendo por qué me pide perdón. Pero entiendo todo cuando siento que achica nuestra distancia y que sus labios tocan los míos suave y lentamente, haciendo que mi corazón se vuelva loco de amor por él y que parezca que en cualquier momento va a explotar de lo tan rápido que late. Mis sentimientos estallan como fuegos artificiales en fin de año y mi amor secreto se despierta del sueño más profundo provocado por todo lo vivido junto a Jonathan en el tan corto tiempo de conocerlo. Yonai me está besando. ¡Me está besando! Y de una forma casi imposible de expresar con palabras. Sus labios son tan tersos y deliciosos, así como ligeramente dominantes, me encanta eso en un hombre, el sentir su lengua rozar sobre la mía, demandando más, provoca que se me debiliten ligeramente las piernas y tenga que sujetarme de su ropa, porque todo mi cuerpo vibra por las sensaciones que él me provoca. Lo único que viene a mi mente es ¿acaso es un sueño?, ¿es producto de mi imaginación? o ¿acaso es un libro que estoy leyendo? Esto no puede ser real. Es… imposible. Mi Yonai… Besándome. Pero como si me cayera un balde de agua helada, se juntan como advertencia los recuerdos de lo que pasó con Jonathan, todo viene a mi mente y de golpe, como un gran puñetazo que quiere hacerme reaccionar. Me alejo de los brazos de Yonai en el instante y aunque me duela en el alma debo parar. “No puedo hacer esto. Yo no soy así. Lo siento” Pero ¿qué es lo que estoy haciendo?, no puedo hacerle esto a Jonathan, pero también amo, me fascina y me encanta Yonai. ¿Qué hago? Mientras me alejo para salir huyendo hacia mi habitación, escucho un sonido.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD