CAPÍTULO 7

1539 Words
[Aryanna] “No puedo hacer esto. Yo no soy así. Lo siento” Pero ¿qué es lo que estoy haciendo?, no puedo hacerle esto a Jonathan, pero también amo, me fascina y me encanta Yonai. ¿Qué hago? Mientras me alejo para salir huyendo hacia mi habitación, escucho un sonido y veo que se abre la puerta principal, para mi sorpresa y fortuna veo que son Justin Lee y Michael Kang, el bajista y baterista de Sun Blaze respectivamente. Siento un inmenso alivio que Jonathan no nos haya visto, que vergüenza sentiría si eso llegara a pasar, que podría pensar de mí, sin duda lo peor. Los veo y lo primero que hago es acercarme a ellos, aunque no me conozcan, una buena jugada para liberarme de Yonai por el momento y mentalmente les agradezco haberme sacado de esta situación tan complicada. “Hola, mucho gusto me llamo Aryanna y voy a vivir aquí un tiempo con ustedes. Estoy empezando a trabajar en Galaxy Entertainment como publicista de ustedes para Latinoamérica” les digo con una sonrisa dibujada en mi rostro. Justin se pone un poco nervioso ya que no se esperaba semejante sorpresa al llegar a casa al igual que Michael, pero me reciben cálidamente, son muy amables, tal y como me los imaginaba, o incluso más. Me aprovecho de la situación y le doy un buen beso en la mejilla a cada uno, aunque les provoque un shock. No puedo evitar hacerlo, sale mi lado sunflower a flor de piel y dejo la timidez escondida en un rincón. Aunque todavía se me hace raro tenerlos tan cerca, debo ir adaptándome ya que voy a verlos todos los días y pasar la mayor parte del tiempo junto a ellos. Debido a la situación he dejado abandonado a Yonai por quedarme conversando en la sala con Justin y Michael. Él se retira muy sigilosamente sin que lo notemos para dirigirse a su habitación, sin siquiera saludar a sus compañeros de banda. Tan amena y divertida ha sido nuestra conversación que parece como si nos conociéramos de años, es tan raro, esta es la primera vez que me sucede esto con alguien, al contrario, soy muy tímida y no converso así tan fácilmente con las personas hasta que sienta verdadera confianza. Sin darnos cuenta ya casi es media noche. “Chicos ya es un poco tarde, debemos descansar, el viaje fue un poco largo al menos en mi caso, me imagino que ustedes deben estar cansados también” les digo esto porque el cansancio y tantas emociones en poco tiempo, y me están cobrando factura. “Si tienes razón, nosotros también estamos un poco cansados, lo mejor será que vayamos a dormir, que duermas bien Aryanna” me dice Michael mientras se levanta del sofá. “Hasta mañana. Que tengas dulces sueños, ha sido muy agradable conversar contigo, espero te guste mucho vivir en Corea” me dice Justin con una linda sonrisa. “Estoy segura que me va a gustar mucho, hasta mañana que descansen” me despido de ellos con la mano, indicando adiós. Después de un corto tiempo cada uno se fue a descansar a su respectiva habitación, al llegar a mi dormitorio me encuentro con una nota de papel en mi cama. - Inicio de la nota- ::::NOTA:::: “Querida Ary, no pienses que te escaparás de mí, en la noche regreso para continuar lo que dejamos pendiente, no cierres con llave y así estés dormida te despertaré. Jonathan” - Fin de la nota- Inmediatamente quedé sin respiración, y mi corazón se enloqueció nuevamente por Jonathan, recordaba claramente cada una sus caricias, sus besos, su respiración acelerada, su abdomen muy bien ejercitado, y esa espalda de infarto que me vuelve loca y simplemente ya no puedo pensar en nadie más que no sea él en este momento. Nuevamente Yonai pasa al olvido, estoy cambiando de bias (integrante favorito de la banda) de acuerdo a la situación que se presenta, que complicado es todo esto, ni siquiera puedo reconocerme actuando de esta manera. Pasan los minutos y no dejo de ver el reloj a cada rato. En qué momento va a llegar Jonathan. Verifico toda mi ropa y me coloco un poquito más de perfume sin exagerar. No dejo de pensar cosas y más cosas. Veo el reloj otra vez, me estoy poniendo ansiosa. Ya quiero verlo y tengo ganas de ir a buscarlo a su habitación, pero me detengo en seco justo frente a su puerta y regreso rápidamente a mi habitación. Debo estar completamente loca, es lo único que puedo pensar. Que impaciencia. Ya ven… ¡Jonathan! grito mentalmente. Logro reaccionar y reflexiono que mis sentimientos están cambiando nuevamente. Ya no estoy pensando en mi amor secreto de tantos años. El único que está en mi mente ahora es Jonathan. A pesar de las situaciones con Yonai, quién se ha ganado mi corazón y el único que quiero y deseo ver es a Jonathan. Mi Jonathan. Se escucha lindo. Solo quiero que pase el tiempo para verlo, para sentirlo, para besarlo y tenerlo entre mis brazos. Tengo una completa mezcla de emociones. No sé ni que hacer. Sólo puedo acostarme en la cama y abrazar esa nota que me dejó. No puedo creer, que, en tan poco tiempo, él se ha apoderado completamente de mis pensamientos, todo esto es nuevo para mí, nunca había sentido algo así por alguien. Me pregunto una y otra vez ¿Qué me pasa? ¿Cuáles son mis verdaderos sentimientos? ¿Será que si va a venir más tarde? ¿Qué va a pasar entre nosotros? ¿Qué hago?… ¿Qué hago?… Va a ser mi…. O por Dios que hago. Camino como loca de un lado a otro porque los nervios se apoderan de mi cuerpo por completo. Hasta tiemblo, no sé si de emoción, nervios, ansias. En verdad no sé qué mismo me pasa en este instante. Verme hubiera sido todo un espectáculo del manojo de nervios que tengo, la impaciencia, la ansiedad, la emoción, todo a la vez reflejado en mi. Hasta que por fin decido acercarme al balcón de mi habitación para calmarme un poco, de paso veo la luna, las estrellas. Pero no puedo dejar de pensar en Jonathan. Sólo suspiro y suspiro con mucho nerviosismo. Definitivamente no estoy lista. Porque me encuentro sumamente intranquila, nerviosa en extremo y a su vez emocionada, pero muy muy asustada. Ya no quiero seguir pensando, pero no puedo alejar a Jonathan de mi mente. Respiro un poco para ver si logro calmarme, trato de pensar en una respuesta lógica. Ver la noche en Corea me da un poco de nostalgia, por alguna razón, extraño mi país en este momento. Todo lo que dejé y sacrifiqué por lograr este sueño valió la pena, y lo haría todo una y otra vez sin duda alguna. Veo el hermoso cielo y los edificios a nuestro alrededor. Seúl es tan lindo, no me arrepentiré nunca de esta decisión. Definitivamente todo ha valido la pena. De pronto tengo la sensación como si alguien me observara, es una sensación un poco rara e incómoda en mi espalda, giro hacia la izquierda y no hay nadie, luego a la derecha y para mi sorpresa está Yonai. Tiene una carita de ternura que dan ganas de abrazarlo. De seguro ha estado observándome por un buen tiempo y yo ni por enterada. Qué bueno que no hablé nada en voz alta, será verdad que le gusto tanto dice, o para él solo soy como un juguete nuevo que llama su atención y simplemente quiere estrenar primero que nadie más. Al verse descubierto él se avergüenza inmediatamente, y regresa a su habitación sin darme la oportunidad siquiera de decir algo. En mis pensamientos se repetía como mantra, qué lindo se ve, como me encanta este hombre. Pero ahora es completamente imposible. Sacudo mi cabeza de izquierda a derecha. No, no y no Aryanna. Tu corazón ya tiene un dueño y se llama Jonathan Lee. Olvida de una vez a Yonai Jung. Jonathan. Jonathan. Jonathan. Me dan ganas de gritar su nombre para ver si escucha mi llamado. Mejor me calmo, son los nervios que me tienen media alterada, como me gustaría poder hablar con mis tres mejores amigas en este momento y contarles todo. Las extraño a pesar de no tenerlas cerca, ellas son mis confidentes y podemos hablar de absolutamente todo sin vergüenza del que dirán. Un poco más tranquila y decidida, trato de alejar de mi cuerpo los nervios, me arreglo nuevamente lo mejor que puedo, estoy usando una ropa bonita y fresca, un maquillaje bastante natural, casi nunca me maquillo, pero la ocasión lo amerita. De tanto pensar que hacer, sin darme cuenta en qué momento sucedió, me quedo dormida. Cuando de pronto sueño que alguien está tocando mis piernas, mis brazos y mi cuerpo. Siento un... ¡Oh por Dios es Jonathan! Besos en mi cuello, besos en mi espalda. Me despierto completamente sorprendida, asustada y emocionada, para darme cuenta que al fin ha llegado. Tanto que esperé que viniera. Es Jonathan acostado atrás de mí, como cucharita. Me da la vuelta, me acerca a su cuerpo y de pronto siento que.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD