Me levanté bien temprano a revisar los correos y veo que los dos caballeros quieren hablar en persona, así que los invito a desayunar en un par de horas, voy a levantar a mi mujer, levántate mujer que debes tener todo preparado para recibir a los hombres que contacte para casar a tu hija quiero todo perfecto. —Me levanto apurada a preparar todo como quiere mi esposo, hoy por fin volverá la paz a esta casa, subo a levantar a Fernanda, hija levántate y ponte hermosa. — mamá, ¿puedes dejarme dormir? — ¡No! Tus pretendientes vienen para acá, así que quiero que te comportes como te eduque, ¡qué horrible tienes esa cara! Ponte hielo. — ¿Cómo quieres que este? ¡Sí, mi padre pretende venderme al mejor postor! Pase toda la noche llorando arrepentida de haber vuelto por su enfermedad.

