Subí corriendo a mi habitación, tomé los zapatos y mis cosas, ¡mamá, vamos, se nos hace tarde! — hija, qué bueno, verte con tanto ánimo. — me voy a casar, no es para menos, tome a mi mamá de la mano y la lleve al auto. — hija, ya tus tarjetas están activas, tu padre dijo que no escatimaras en gastos, quiere todo perfecto. —llegamos al centro comercial, caminamos como locas buscando el mejor vestido, luego de comprarlo, deje a mi mamá en la agencia de festejo con la excusa de ir a ver las flores y así adelantar. Pase al banco y saque una cuenta corriente a la cual transferí un par de millones, todas las tarjetas que tenía eran extensiones de las de mi padre, por eso me las podía bloquear. Salí y pase a la primera tienda de flores y ordene rosas rojas y blancas, luego fui por lencer

