Luego de salir del jacuzzi nos acostamos él en bóxer y yo con mi pijama, debo acotar que todas son muy cortas y provocativas. Ya que es lo único que encontré en el closet, lo bueno es que la cama es King, hay espacio suficiente para no toparnos. Apaga la luz, me desea buenas noches, yo igual al instante caigo rendida… Hasta que escuchó una alarma, busco el sonido y no lo encuentro, Joel se voltea y habla. — buenos días, cariño, ¡es mi alarma! —¿Puedes decirme la hora? *** Sigue durmiendo son las seis, yo voy al gimnasio de la casa hasta las siete, luego vengo a arreglarme para estar en el comedor a las siete y treinta, tienes tiempo suficiente para prepararte antes de que yo suba. *** Tendré que modificar mis horarios, porque como estaba sola yo me levanto a las siete y salgo apura

