Narra Salvatore Me acosté un rato a dormir porque en realidad no tenía nada que hacer, ya que la "mafiosa" Elira, ni siquiera me permite usar mi móvil. Y no, tampoco quería hablar con ella, su cercanía me quemaba y delante de ella me tentaba a que bajara la guardia. Yo la amo, pero no puedo ceder tan fácil. Simplemente no puedo. Al despertarme, el reloj marcaba las 7 de la noche y un traje descansaba a mi lado en la cama, con una notita que ya reconocía yo desde lejos. Dúchate y ponte todo guapo. Te espero! Sonreí porque lo estaba haciendo todo por nuestra reconciliación y me dolía contenerme, era una lucha interna por la que atravesaba. Sin embargo, me levanté de la cama y me metí a bañar, me coloqué aquel traje, que estaba seguro de que había sido Adriano el que l

