Ellos se dirigen a la tienda más elegante que encontraron, y Eduarda intenta decir que no necesita mucho, pero Joshua insiste en un guardarropa completo, dice que ella no necesita probarse todo, pero le dice a las vendedoras que su hermana necesita un guardarropa completo para todas las ocasiones durante un año.
Cuando Eduarda intenta protestar, él explica que es muy difícil que puedan salir a comprar con todas las cosas de la academia.
"Pero va a ser muy caro", dice Eduarda.
"Hablas como si no tuviéramos dinero, hermanita, he estado manejando bien el dinero que papá y mamá nos dejaron, y aunque compres toda la tienda, seguiríamos siendo ricos, no te preocupes. Ahora ¿por qué no pruebas este vestido?", le dice entregándole un vestido rosa que notó que ella estaba mirando.
Eduarda toma el vestido y entra al probador.
Erick se voltea hacia Gaby y lo provoca:
"¿No dijiste que necesitabas algunas cosas?", pregunta de forma irónica.
"Creo que ya tengo todo lo que necesito", dice Gaby levantando las cejas de forma igualmente irónica.
En ese momento, Betany no puede contener más su envidia y entra al probador con la excusa de ayudar a Eduarda.
Eduarda se encuentra solo en ropa interior mirándose en el espejo, cuando Betany la agarra del cabello, pero para desesperación de ambas, Eduarda pierde el equilibrio y cae llevándose consigo la cortina del probador, quedando expuesta a la vista de los tres hombres y la vendedora que esperaban afuera.
"Oh Dios mío", exclama la vendedora horrorizada cuando Eduarda se pone de pie y su cuerpo lleno de hematomas y cicatrices queda expuesto. Eduarda intenta volver al probador, lo que empeora la situación, ya que deja a la vista su espalda que todavía no se ha recuperado de la última paliza que recibió.
"¡Pero qué demonios es esto?", la voz de Erick retumba como un trueno furioso, haciendo que Eduarda se acurruque de miedo.
Gaby rápidamente toma una toalla que está a la venta y se la entrega a Eduarda para que se cubra.
Joshua parece estar en estado de shock, y lágrimas caen por su rostro sin que él siquiera se dé cuenta.
"¿Quién te hizo esto?", ruge Erick cada vez más cerca de perder el control.
Gaby, viendo que la situación empeoraría, le dice a la vendedora:
"Por favor, envuelve todo lo que se compró y envíalo al hotel, Joshua aquí te dirá cuál y pagará la cuenta", dice empujando a Joshua en dirección a la vendedora.
Joshua lanza otra mirada hacia su hermana y sigue a la vendedora hasta la caja.
Gaby se voltea hacia Erick y le dice:
"La estás asustando".
Erick pasa las manos por su cabello y respira profundamente, y es entonces cuando su mirada cae sobre Betany.
Betany está pálida, parada en un rincón tratando de llamar la atención de Eduarda. Una sospecha de que ella tiene algo que ver con las heridas de Eduarda le surge a Erick, lo que empeora aún más cuando ella dice:
"Creo que el paseo se ha acabado, volveré al hotel".
Erick pone todo su poder Alfa en su voz y dice:
"No vas a ningún lado, novia de Ken, esperarás por nosotros y ayudarás a Eduarda a explicar esta historia correctamente".
Betany se queda inmóvil en su lugar, y Eduarda se apresura a ponerse una de sus nuevas prendas, unos jeans y una blusa de manga larga.
Salen de la tienda con Joshua agarrando a Eduarda como si tuviera miedo de que si la soltara ella desapareciera.
Todos siguen a Erick, que para desesperación de Betany se dirige hacia el bosque más cercano. El silencio es pesado en el grupo.
Cuando están fuera de vista de los humanos, Erick cede a su ira y golpea un árbol que vuela como si fuera un palito a unos tres metros y cae.
Con los ojos rojos de sangre de su lobo, se voltea y dice:
"Ahora ustedes dos van a explicar qué está pasando aquí".
Betany, dándose cuenta de que está en gran peligro, es la primera en hablar:
"Yo, no sé, entré al probador para ayudarla, pero cuando vi las marcas de las heridas me asusté, luego ella cayó y ustedes saben el resto".
"Querida, necesito que confíes en mí, necesito que digas quién te hizo esto, por favor", dice Joshua apretando la mano de su hermana.
En ese momento, casi imperceptiblemente, Eduarda mira a Betany, pero Erick capta el movimiento.
Usa su tono alfa:
"¿Fuiste tú?", pregunta a Betany.
Ella da unos pasos hacia atrás, tratando de evitar responder a la pregunta, pero Erick es demasiado poderoso como para que ella pueda resistir.
"No lo hice sola, mi madre...".
Erick no la deja terminar la frase, sin entender por qué eso le afecta tanto, deja que su bestia más salvaje tome el control, su ropa se rasga, su cuerpo se transforma y frente a ellos aparece Kairon, el Licantropo más poderoso del mundo.
Betany intenta correr, pero en milésimas de segundo, Kairon ya tiene una de sus manos alrededor de su cuello.
Gaby parece disfrutar de lo que ve y no está dispuesto a intervenir a favor de Betany.
Joshua quiere transformarse él mismo y destrozar a Betany, y luego cazar a su madre.
Pero la reacción más sorprendente es la de Eduarda, que en lugar de tener miedo de Erick en su forma de Kairon, se siente atraída por él y, por segunda vez en su vida, siente la presencia de su loba, que lucha por liberarse.
Da tres pasos hacia Erick, y Joshua horrorizado intenta detenerla, al igual que Gaby, porque interponerse entre un Licantropo y su presa significa la muerte.
Betany, que ha sido levantada del suelo por el agarre de Erick, siente que va a morir, forcejea y trata de liberarse del agarre de Erick, pero nada de lo que hace parece tener algún efecto en él, y en ese momento desea nunca haber tocado a Eduarda en su vida. Siente que su vida se escapa cuando algo sorprendente sucede.
Ve a Eduarda acercarse a la bestia, como si estuviera en trance. Joshua y Gaby intentan detenerla sin éxito, y lo siguiente que Eduarda hace deja a todos sorprendidos y aterrorizados por la vida de la joven.
Betany cae al suelo casi sin vida cuando la bestia la suelta y se voltea hacia la audaz Eduarda.