El lunes siguiente estaba como cuando había llegado, sin ánimos. No es que extrañara a Deter a un punto de depresión, solo que esto era nuevo para mí, tener casi una relación a distancia era difícil; podría compararlos un poco con la situación con mis padres pero a ellos les hablaba todos los días y estaba en contacto constante, además ellos no se olvidarían de mí, incluso hablaba más con mis hermanos que cuando estaba en casa. Caminaba con Charles para la clase de matemáticas - ¿no has hablado con Emma? - quizás si me metía en la vida de otro podría olvidar un poco mi situación - no... Es difícil... No sé qué decirle- empezó a balbucear - deja tu diarrea verbal y trata de ser un chico normal, ella no te va a hacer nada, ¿qué harás en química cuando tengas que hablarle? - es fácil

