Estaba emocionada, pasaría las fiestas con mi familia. Había pasado tan rápido que no tuve tiempo de hablar con Deter, era algo incómodo pero a la vez dulce estar a su lado. En el avión nuestros asientos estaban juntos y Emma, ella tampoco me había hablado sobre su noche con Charles. Yo estaba en el centro, a mi mano derecha estaba Deter y a mi mano izquierda estaba Emma, las primeras horas no dejo de hablar y la verdad quería que se callara para poder hablar con Deter. Cuando por fin se calló, nada se me vino a la mente para hablar. - no he visitado Estados Unidos desde hace un gran tiempo- el rompió el hielo- no soy muy amante a los aviones. Había notado que estaba nervioso desde antes de montar el avión pero creí que era por lo del baile. - oh vamos ¿qué malo puede pasar en un

