Lina Quedé mirando a la luna cuando salí de casa. ¿Competencia? Quizás. Quizás ahora tenía a alguien más a mi lado, alguien que me acompañaba y me hacia sentir bien. Aun asi, la luna era mi fiel compañera. Le sonreí a ella, que ese dia se veia pequeña, y seguí mi camino hasta la cafetería. Al cruzar las puertas de la terraza, sentí al chico de mi sueños. Me pareció estar en mis sueños, confundido miré a mi alrededor, no habia nadie. Extrañado me senté, observe en la mesa la taza de café y la libreta que habia olvidado la noche anterior. No me habia dado cuenta de aquello, estaba demasiado apresurado para irme a dormir. Hice a un lado la taza, y tomé mi libreta. Todo el cuerpo me vibró, mi libreta se sentia como el, como el chico que me tomaba la mano cada vez que dormia. Acaricié

