Jino Hermosa. Esa era la primera palabra que se me vino a la mente al verlo. Lina era guapa, guapísima. Su cabello n***o lacio, su nariz redondita en la punta, y sus labios gruesos; delgada, y aun asi tenia el presentimiento de que tenia muchas curvas debajo de su ropa. Me dí el gusto de observarla detenidamente, y me dio la sensación de que el hizo lo mismo conmigo. Sus penetrantes ojos me miraron de arriba a abajo. -Eres hermoso.- soltó. Mi corazón comenzó a latir rápido, mi rostro tomó calor, y seguramente un color rojizo. -Tu tambien.- susurré.- también tu sonrisa, tenia razón. Se sorprendió, abrió y cerró la boca, quise reírme, pero mi concentración estaba solamente en el, no tanto en sus reacciones. Cuando movio su mano, me dí cuenta que estaba apretando la mia. -No mienta

