Estoy bailando con Alber en el día mas feliz de mi vida, lo conocí no hace mucho tiempo ya que son literalmente nuevos en la ciudad. Papá conoció a su padre de pura casualidad, una noche que estábamos en el club saludo a unos conocidos y ahí estaban ellos. Le conté a Albert mi linda amistad que tengo con Lorenzo pero él nunca me dijo que lo conocía. Cada vez que le quería contar a Lorenzo de mi nuevo amigo terminaba olvidándolo y hablando de otro tema.
Debido a su trabajo debieron volver a Italia, sabia que vendría a la ciudad en esta fecha por eso lo invite a mi fiesta. Lo que no me esperaba era que Lorenzo lo tome mal, eso me hizo poner un poco triste, lo observo a lo lejos hablar con Nicola pararse no muy contento.
Mi compañero de baile me da una vuelta cuando volteo a ver a mi italiano lo observo irse del salón, me disculpo con mi pareja de baile y lo sigo, le hablo varias veces pero no me escucha. Trato de caminar lo mas rápido que puedo pero estos zapatos con tacos altos y las personas que me detienen para saludarme me lo impide.
Logro llegar a la salida pero ya no esta, doy unas vueltas en el predio del salón pero no logro encontrarlo.
— Ahi estas. — Anna viene a mi encuentro. — Piden tu presencia ahí adentro.
— No puedo tengo que encontrar a Lorenzo. — Lo sigo buscando con la mirada pero solo hay penumbra que es disipada por las tenue luz de los faroles que adornan los senderos del lugar.
— Seguro que ahora vuelve. — Anna sujeta mi mano y me arrastra adentro. —
— Ahora te alcanzo. — Me abrazo a mi misma para esfumar este mal sentimiento que se forma en mi pecho. — Hola Nicolas hola Aurora. ¿ Se están divirtiendo ?
— Oh mucho Ana. Todo esta delicioso. Te ves preciosa Anahera. — Me responde la novia de Lorenzo que ahora se que se llama Aurora. Su perfecto ingles me deja anonadada. —
— Muchas gracias Aurora. ¿ Por casualidad habrán visto a Lorenzo. ? — Ellos se miran pero no dicen nada. — ¿ Le paso algo ?
— No, Él esta bien.
— Pero se fue.
— ¿ A la mansión ? — Aurora esta por hablar pero Nico la interrumpe. —
— Si, se fue a la mansión. De seguro lo veras cuando vuelvas.
— Nicolas. — Albert llega a mi lado y saluda a Nicola quien se pone serio. Aurora se pone nerviosa. —
— Ciao meraviglia.
— Albert, ti presento Nicolas e Aurora. — Albert sonrie, lo que me provoca una sensación extraña. —
— Lo so. Ma non lei. — Sujeta la mano de Aurora y la besa. Es raro. ¿ Porque ninguno me dijo que se conocían ? —
— Ok. Gracias por la información, disfruten.
Me alejo de ellos, busco con la mirada a Anna para que me de mi celular pero en el camino me encuentro con mi tio Mark y su nueva novia ¿ Cuando será que madure este hombre ?
— Hola. ¿ Como esta la mujer mas bella del planeta. ? — Mi tío me levanta por el aire tal como lo hacia como cuando era pequeña, bueno no es que crecí mucho pero un poco mas alta soy. —
—AH tío Mark — No puedo evitar sonreír. El me deja en el piso me abraza y besa mi mejilla repetida veces. —
— Me vas a romper el corazón. — Dice mirándome con amor. —
— NO. ¿PORQUE DICES ESO ? — Digo con pesar. —
— Porque creces muy rápido. — Tío Mark me abraza, afirmo mi rostro en su pecho y besa mi cabeza. La mujer de cabello moreno bien peinado, exuberantes pechos y rostro con mil cirugías carraspea — Disculpa Sofia ella es la primer mujer de mi vida.
— ¿ Y quien es la segunda ? — La mujer sonrie mostrando unos dientes tan blancos que llegan a encandilarme. —
— Mi hermana. — La mujer borra esa sonrisa y lo mía furiosa. Me dan tantas ganas de reír. Pobre ilusa no te queda mucho tiempo con mi tío. — Pero tu eres importante en mi vida. — Besa sus labios rápidamente. — Ven sobrina
Me toma de la mano y me hace subir al escenario. Ay comienzo a ponerme nerviosa, las personas se ven pequeñas ¿ O serán los nervios los que me superan ?
— Damas y caballeros permítanme expresar unas palabras para esta hermosa dama que tengo al lado. — Un mozo llega con una banco para que tome asiento. Lo hago con su ayuda. — Cuando nació yo estaba de viaje en Egipto, la vi a través de una video llamada. Era la cosita mas hermosa me desesperaba estar lejos, contaba los días en el que volvería a mi ciudad, El día que la tuve en mis brazos al verme a los ojos tomo mi dedo y me sonrió. Ahi supe que era la primer mujer de mi vida. Tranquila hermana eres la segunda. — Todos estallan en risas excepto la morena con la que venia. — En fin, el tiempo me dejo ser testigo y observar en la hermosa mujer que te estas convirtiendo. Y hoy festejamos tu día número 15 en esta tierra. Te han regalado joyas, ropa de las marcas mas caras, perfumes, un auto de lujo, un concierto privado de Ed Sheeran. Pero se de uno que jamás tuviste y porque te amo convencí a tus padres de regalarte lo ún...
— ¡¡ NO !! ¿ ES...ES ? — Digo eufórica, no lo dejo terminar de hablar. —
— Exacto. — Le hace señal a unos chicos que traen una caja rosa con un lazo, la dejan en el piso. — Si ábrela.
Hago lo que dice, me inclino y abro la tapa dentro de ella hay un hermoso cachorro rottweiler regordete con un lazo color celeste. Lo tomo en brazos y no puedo evitar llorar, me acerco a mi tío y lo abrazo.
— Gracias tío.
— Se responsable y críalo bien.
— Lo hare gracias gracias. — Mi tío besa mi frente. Busco a mi italiano por todos lados pero recuerdo que se a ido. Veo a mis amigas y corro a mostrárselos. —
Después de la torta deliciosa que repartí y disfrutar de unos videos que prepararon mis padres la fiesta llega a su fin, despido a las ultimas personas que eran mis amigas, les agradezco por todo lo que han hecho para volver con mis padres y mi cachorro a casa.
Al llegar llevo a mi pequeño en brazos, veo a una de las sirvientas le pregunto si vio a Lorenzo pero me dijo que se fue con su maleta sin decir nada. Le agradezco y subo a mi habitación donde encuentro una cama para el cachorro. Tendré que pensar como lo llamare.
Tomo mi celular y le marco a Lorenzo a pesar de que es tarde insisto, pero no hay respuesta. Esa sensación se instala en mi pecho nuevamente. Voy al baño y me desmaquillo para luego colocarme el pijama, tomo al cachorro y me acuesto en mi cama, beso su cabecita y nos quedamos dormidos.
— Buenos días. — Saludo a todos los que están en la mesa. —
— Buongiorno — Dicen los padres de mi italiano. —
— ¿ Como amaneciste princesa ?
— Bien gracias.
— Señor Petrucci ¿ Sabe donde esta Lorenzo ?
— Anahera el nos llamo anoche y dijo que regresaría a Italia. — Siento que mi pecho duele. —
— ¿ Se fue por alguna razón ?
— Le preguntamos porque regresaba y no nos dijo nada. — La señora Petrucci dice, en su rostro se ve afligido. —
— ¿ Se fue sin razón alguna ?
Desayuno o mas bien picoteo la deliciosas comida que dejan las sirvientas pero esta mala sensación no me deja estar. Por la tarde voy luego de llegar de la veterinaria para que vacunen a mi cachorro voy al despacho donde se encuentra mi padre con Petrucci golpeo y el me da el pase.
— Cielo ¿ Como estas ? — Llego a su lado y lo abrazo. —
— Bien. El cachorro ya esta con sus vacunas y tiene permiso.
— ¿ Permiso ?
— Si. Ahora te pido permiso para viajar a Italia. — El rostro del señor Petrucci se pone serio pero no me importa lo que pasa, necesito verlo. —
— Cielo no creo.
— Si deseas puedes venir con nosotros, partimos en nuestro avión privado por la tarde.
— ¿ Pa ?
— Esta bien. Pero dile a tu madre. Sola no iras.
Lo abrazo y beso su mejilla, después de informar a mamá quien no permitió que viaje sola así que aquí estamos. Mi madre el cachorro y yo bajando del avión privado de los Petrucci.
Mi corazon late fuerte cuando llego a la puerta del lugar donde me trajo la madre de Lorenzo. Me dijo que lo encontraría dentro, camino con mi cachorro en los brazos quien me mira tiernamente. Y ahí lo veo de espalda sentado mirando nuestro mural preferido.