Capítulo 2: Oculto

3047 Words
El fuego comienza a levantarse mientras que la leña es arrojada de nuevo hacia la pequeña chimenea. Los pasos resuenan con suavidad de un lado a otro en busca de lo necesario, las quejas no están faltando aunque no hay palabras exaltadas de los unos a los otros. Rubén sale de la cabaña a pasos agigantados mientras va hacia la parte trasera del lugar, el frio golpea su cuerpo mientras que su camiseta manga corta en donde sus tatuajes se pueden ver entre ellas comienza a tocar el frio. El barco con el ancla en su bíceps es lo que mejor se puede ver cuando el alza el hacha y lo deja caer con fuerza hasta destruir la madera encima de la otra. Uno, dos y tres troncos solo fueron separados y destrozados en menos de un minuto. No tenía mucho desespero pero romper  la madera de aquella forma lo hacía poder relajarse con mucha más plenitud. La ansiedad y el estrés podían drenarse de una manera sana, una manera estable y estaba agradecido de aquellas personas que lo han guiado a poder sacar sus sentimientos de  una forma mucho más sana. Pensamientos recorrían en su mente sobre ¿Cuál sería la nueva estrategia? Pero quería dejar a los problemas del futuro en eso, problemas del futuro. -Hola-la suave voz de una mujer lo saca de sus pensamientos. El sudor gotea por el lateral de su rostro, pero es tan frio como el viento que los recorre. -Hola- una sonrisa aparece en sus labios mientras deja el hecha encima de su hombros esperando a ver que podía decirle la mujer apoyada en la madera de la cabaña -¿Puedo ser útil en algo?- vuelve a preguntar pero la mujer sonríe negando. -Siempre eres bueno ¿A qué se debe eso?- el sorteo de las palabras hacen que él se ría y baje el hacha para que el tope de la madera que sobre sale de ella de con la tierra debajo de sus pies. -Solo quiero saber en qué puedo ayudar- se encoje de hombros logrando que la pelirroja solo niegue. -¿Estas sorprendido por todo?- le pregunta pero él se queda durante un momento un poco ausente apoyándose con el hacha encima de la madera en donde coloca los troncos para ser cortados. -¿Puedo hablar con la verdad?- pregunta este soltando el hacha y ahora sentándose en donde estaba apoyado antes, los brazos cruzados de la mujer es la clara evidencia que es mejor que dijera lo que estaba pensando, que quizás podría ser lo mejor en este momento. -La sinceridad es lo que siempre ha jugado en nuestra dirección ¿No te parece? Es muy sorprendente que no te dieras cuenta de ello- su ceja se alza y él sonríe. -No entiendo porque lo debemos ayudar, se supone que era nuestra escapada y el de repente está aquí- el latino alza sus manos al finalizar aquella frase, está dejando claro que no quiere una discusión y que solo quiere que sus palabras sean escuchadas, como siempre. -No creí que él me encontrara- dice Elle mientras descruza sus brazos y pasa sus manos por el cabello rojizo pensando un poco más sus palabras, palabras tan metódicas en su mente –Sé que él nunca lo hubiera hecho, no por las razones que tenía antes- se encoge de hombros. -¿Su hermana lo motivo?- esa es la respuesta que estaba tratando de decir Elle. Él se adelantó a una breve pregunta, lo hace saber que quizás ella no es la única que tiene los pensamientos sobre Stone. -Su hermana fue un detonante a una ira irremediable- dice despegándose de la pared para ir hacia la otra dirección, Rubén se levanta y la comienza a seguir –No puedo decir que tan destruido esta, eso te lo puedo dejar a ti- es un poco duro y fuerte aquella declaración pero el latino asintió. -A la perfección pero ¿Es verdad eso? ¿Es verdad lo de su hermana?- el suspiro que sale de los labios de Elle es preciso, aunque un poco perdido entre los hermosos árboles. -Las respuestas a esa pregunta creo que tengo la necesidad de negártela, pero no por completo-  su ceja se alza cuando se están alejando poco a poco de la cabaña. Ambos giran su cabeza hacia atrás y pueden ver a la pelirroja menor mirando hacia ellos, asiente y sigue buscando un hilo para continuar tejiendo. -Su respuesta me deja en duda ¿Usted sabe algo?- la sonrisa en el rostro de su jefa le deja claro que está ocultando algo. -Puedo decirte que sí y puedo decirte que no- los árboles se vuelven un poco más espesos pero aún pueden mirar perfectamente hacia la cabaña –Porque en parte sabes algo y por otro lado sé que estas en la espera de saber un poco más- la sonrisa apareció en el rostro de la mujer. -No me puede juzgar- dice girando su rostro y metiendo sus manos en los bolsillos con total calma hasta recostarse en un árbol cerca de otro, en donde la pelirroja imito la acción. -Nunca lo haría, tus razones son tan justas como las mías. Un hombre que nos ha hecho la vida imposible de repente viene llorando a nosotros por ayuda- ladea su cabeza pero hace una mueca con sus labios –No me fio completamente de él- -Muy típico de usted- ambos sonríen dejándose caer entre las hojas secas -¿Algo que decirme?- ella se encoje de hombros. -Puede que su hermana muera- confiesa soltando la verdad, una dura verdad que logra encoger el corazón del latino delante de ella.   Un poco más cansado se levanta el ex detective, sus pies dan con la madera que en lugar de estar entrando en calidez causa que entre un escalofrío por todo su cuerpo. No puede detener que su piel se erice antes de que por acto reflejo encoja sus piernas para evitar tocar el lugar helado nuevamente o un poco más de lo que le gustaría. Busca por toda la habitación hasta que encuentra su calzado, toma una bocanada de aire y deja que sus pies vuelvan a tocar el frio aunque ya está advertido, aun así él llega hasta ellas y desliza sus pies encontrando el confort de la calidez. Su camiseta esta arrugada y desprolija por la jornada de sueño que había tenido, no había recordado cuando fue la última vez que había descansado, y ahora que él lo piensa, quizás es más de lo que pensó. Quizás porque en el inicio quería detener a Elle, luego empezó una búsqueda implacable y luego paso lo de su hermana. Una noche larga en donde los sueños estén en segundo plano quizás no sean la opción más concreta por ahora, pero tomaría lo que podía. Sus pisadas no fueron escuchadas por nadie, la pelirroja menor estaba abrigada en el porche tejiendo y los demás estaban perdidos en sus propios mundos. Llego a la cocina y puedo ver la pequeña olla con un contenido espeso, su nariz se acercó antes de tocar algo de ella y pudo inundarse del preciado chocolate caliente. Su boca babeo de solo pensar en tomar un poco para poder llevar a la sintonía su cabeza. -Es bienvenido a servirse- dice una voz detrás del ex detective causando que saltara como si estuviera escondiendo algo terrible. El trago hondo de su saliva le hizo gracia a la hermana menor de Elle, sus pasos fueron hacia el pequeño estante para sacar una tacita de barro, le vertió el líquido dulce y se lo paso. Ella imito la acción tomando un poco del chocolate caliente. -Gracias- susurro tomando un bordo, sus ojos se cerraron degustando la delicia que estaba obteniendo su paladar, algo que pocas veces lograba. -¿Gustas?- la voz de Hellen le hizo abrir sus ojos, ella estaba señalando hacia la puerta y aun con timidez el ex detective accedió a seguir a la pelirroja mujer hacia el destino que ella tenía planeado, que casualmente era en donde había estado antes. Pasos suaves y algo cansados seguían a la pelirroja hacia el frio del exterior, quiso soltar su taza para abrazarse a sí mismo, pero aun así prefiero que disfrutar del frio le haría recordar que aún vivía, el deseo que había quedado apartado de sus pensamientos durante las largas jordanas de pensar y pensar, de soñar y soñar, de llorar y llorar. -¿Puedo saber algo detective?- hablo la pelirroja causando que este se negara -¡¿No?!- el asombro asomándose por la mujer. -No soy detective- le respondió, Hellen alzo su ceja y ladeo una sonrisa que fue vista por el ex detective y nada oculta de ella. -¿Por qué cambio de parecer?- no es la pregunta que él esperaba escuchar, es más, no era el comentario que él esperaba escuchar de Hellen Davis, pero aun así se encogió de hombros –No me mienta, no se justifique solo por su hermana- las duras palabras dejaron al hombre con la taza a medio camino de un trago que nunca llego. -¿No entiendo?- dice con algo de duda mirando de reojo a la mujer que reflejaba el no creerle en absoluto. -Le vuelvo a repetir, no me mienta- el niega dejando que ella siga hablando –Su hermana fue lo que detono todo esto pero ¿Siempre deseo estar a favor o en contra?- una pegunta suave con un montón de confesiones detrás. ¿A quién quería mentirle? La verdad era la mentira que siempre oculto detrás de él. -¿Has cuestionado todo en la vida?- pregunta Jordán ahora tomándose el tiempo de poder degustar de nuevo el chocolate. -Cada segundo desde que Elle fue quitada de nuestro lado- confeso sin sentir un poco de remordimiento porque en tal caso ¿Debería sentirlo? ¿Debería sentir pena por lo que ha pasado? No, evidentemente no, pero para algunos la vida es un solo declive cuando lo desean. -Quizás siempre quise saber de ella- se encoge de hombros y Hellen asiente –Nunca pensé que pasaría de esta manera y nunca quise que pasara de esta manera- el chasquido que prevenía de los labios de la menor le hizo girar. -Detective o ex detective Stone- el niega con una sonrisa. -La desgracia no va seleccionando a quien sí y quien no- la aguja volvió a enhebrarse entre cada pequeño espacio para darle paso al hilo. El gorro purpura estaba casi finalizado, la flor de girasol estaba ya casi por acabarse para ser puesta en el lugar predestinado. -Lamento lo de Rubén- balbuceo Jordán pero la pelirroja negó. -Por eso no me debe pedir perdón a mí, quizás a nadie se le deba pedir perdón Stone- dice ella con suavidad alzando un poco su cabeza para volver a bajarla –Nadie debe pasar por eso y recibir miserias de que se les recuerde constantemente-  asiente un poco ausente mientras miraba hacia la suave niebla que estaba empezando a cubrir el suave monte verde ya cortado casi prolijo. -Detective- él sabe de quién es esa voz, la había estado buscando días y días, pero aun así no se gira, sus ojos se cierran con total calma cuando se ha dado cuenta que quizás el calor del chocolate ha pasado a segundo plano. -Señora Russo- la pelirroja mayor paso al lado de él seguida por el latino –Buenas- Rubén asiente un poco ausente antes de sentarse frente a él, al lado de Elle que esta frente a Hellen que los ve con una sonrisa. ¿Has descansado?- pregunta el latino con una sonrisa en su rostro –Espero que estés preparado para hacer la cena el día de hoy- la gracia subió en ese comentario. Elle se ríe con algo de discreción porque sabe todo lo que le cuesta a Rubén ser amable con el ex oficial. -No tengo problema alguno, pero espero que no se intoxiquen- cierra sus ojos con una sonrisa mientras baja su cabeza con algo de vergüenza. Los tres restantes  en la mesa se ríen por el comentario del oficial –Pero siento que falta alguien- recuerda mirando hacia el espacio vacío. -Las obligaciones llaman señor Stone-dice Elle con suavidad –No todos podemos escapar de nuestros propios problemas- le recuerda sin quitar la mirada –O nuestros propio pecados- la saliva pasa por la garganta del detective –Pero no se preocupe, él está adulto para defenderse  ¿No cree usted?- suelta la pregunta cuando abre sus brazos al ver a su sobrina correr a sus brazos. -Tengo hambre- la pequeña niña se lanza al regazo de Elle mientras esconde su cabeza en el cuello de la mayor. -¿Qué deseas comer?- le pregunta con una hermosa dulzura que nadie más podía ganarse. Acaricio la pequeña espalda de su pequeña niña en brazos y dejo un beso encima de su cabello logrando que la niña se acurrucara más en sus brazos. Pero aun así la niña se encogió de hombros y dejo que su tía le diera el mayor cariño y amor que pudiera. -Emilia cariño- la voz de la madre de la menor se escuchó –Debes tomar un baño- le recordó pero la niña comenzó a negar en los brazos de su tía causando que Elle la protegiera de lo que la madre de la menor quisiera hacer. -¿Qué deseas comer?- ahora es el ex detective el que le hace la pregunta, la niña lo mira un segundo antes de esconderse de nuevo en los brazos de su tía. Elle se carcajea porque no había conseguido que las niñas se llevaran bien con él, pero indudablemente la que menos lo quería cerca era Mía. Él no estaba en contra de que la niña no lo quisiera e incluso dejo en claro que no debía hacerlo, que ella debería mantener su seguridad. Pero aunque a penas lo toleraba, había aprendido a estar en la misma habitación que el del oficial. Rubén no sabía si reír o gritar de emoción, pero solo opto por quedarse en silencio bajo la decisión precisa de su sobrina, justamente esa noche antes de acostarla a dormir. -No se cocinar casi nada, pero puedo intentarlo- está excusándose cuando los interrumpen. -¿Llegue tarde para la cena?- la voz gruesa de Guillermo hace que Elle se gire y mire al hombre detrás de ella. El deja su maletín en la mesa antes de dejar un suave beso en los labios de la pelirroja mayor y se siente al lado –Tú,  pequeña- deja un beso en la sien de Emilia que se retuerce de emoción y alegría. -¿Todo bien?- la pregunta es por lo bajo pero todos están mirándole. Deja salir un suspiro y la atraer para abrazarla y dejar un beso en la frente. -Me he dado cuenta que todo siempre está bien cuando estoy a tu lado- le susurra con suavidad dejando un beso en la mejilla –Pero esta noche estoy dispuesto a cocinar- quita su chaqueta pero Rubén alza su mano para detenerlo. -Tenemos al ex detective en eso- la mirada del juez fue directo a Stone, él le dedico una sonrisa y dejo la chaqueta de su traje encima de la mesa. -Entonces ¿Para cuándo la cena? ¿No vamos a morir? Porque te recuerdo que seguimos teniendo los baños contados-  la carcajada de todos en la mesa hicieron que Jordán tiñera sus mejillas de color carmesí. -Lamento eso- todos negaron e incluso se pudo ver a Rubén limpiarse una lagrima que estaba por caer –Pero espero poder hacerlo mejor esta vez- todos asienten hacia el hombre pelirrojo -¿Quieres ayudarme?- le pregunta  Emilia y esta salta emocionada de las piernas de su tía y arrastra al detective hacia la cocina mientras murmura mil cosas por segundo. Elle ve como su sobrina desaparece por la puerta junto al pelirrojo y ocasiona que ella se gire a mirar al juez. -Ahora la verdad- la sonrisa fue disminuyendo poco a poco, el juez no dejaba de mirar a la pelirroja con una sonrisa. -¿Todo tiene que tener algo mal?- le pregunta con algo de juego mientras que Hellen y Rubén asienten a lo que él dice, este niega con una sonrisa pero al igual que la de Elle esta comienza a disminuir. Ve hacia la puerta de la cabaña en donde la sobrina de Rubén había aparecido con su rostro demostrando aun su lado de sueño. El grito de Emilia hace que Mía se dirija hacia la cocina dejando de nuevo a los cuatro sentados mirándose frente a frente en la mesa de madera en medio de toda la hermosura de la naturaleza. -Siempre debe hacer algo mal- abre el maletín pero su manos se queda dentro del cuero y deja salir un suspiro, saca su mano y cierra el maletín –Él está muy cerca y no puedo atreverme a que lo vea- -¿Qué tan mal está la situación?- pregunta Elle y este hace una mueca. -Es peor de lo que pensé, los archivos están demostrando mucho más de lo que creía y aunque algunos están resguardados y casi encriptados estoy seguro que detrás del casi asesinato de la hermana de Stone está oculto algo- su rostro sigue fijo en su maletín mientras que Hellen ve de reojo a Rubén y a Elle. -¿Qué puede estar oculto?- ella hace la pregunta al juez y este deja salir un suspiro casi pegando su cabeza a la mesa. -¿Qué puede ser peor para que este oculto en el mismo sistema? ¿Qué puede ser? Elle- mira a Elle Russo como esperando que ella entienda lo que él no quiere decir. -¿Me estás diciendo que…?- la pregunta no formulada hace que ella mire hacia el techo de la casa. -Solo que esta vez tomaron a la equivocada, o simplemente no sabían quién era realmente- dice casi en su susurro causando que los presentes se miren unos a otros. -Ninguno sabía que era hermana de Stone- el juez niega. -Ninguno sabe que es hermana de Stone, porque para todos. Está muerta-
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD