Don Pablo se acerco de nuevo dónde estaba doña Nana y le gustó ver como interactivas Elena con los demás niños.
— Doña Nana estoy sorprendido y ella sabe hacer cosas que por lo general solo lo hacen niños de grados más altos que ella, sin embargo, no me gustaría adelantarla y que se pierda experiencias —
— Sí ella es muy inteligente y además curiosa, todo lo quiere descubrir —
— Bien y eso es muy bueno, acá hay tres uniformes, los libros que usarán y también este uniforme que se usa para las clases de defensa y artes —
— ¿Defensa y artes? —
— Sí, acá el Reino nos da becas para enseñarlos hacer futuros escuderos y servir al Rey, además que reciben clases de artes para servir a la corona en eventos —
Nana se quedó pensando en la leyenda y le pareció bueno que ella aprendiera a defenderse para lo que le tocaría vivir si la llegarán a encontrar.
— Me gusta la idea de que Elena aprenda a defenderse, ¿Y que clases de artes llevan en esta escuela? —
— Aprenden a dibujar, a hacer joyería, cocinar y danza —
— ¡Danza! —
— Doña Nana, ¿Pasa algo que te altera que aprendan Danza? —
Nana se quedó recordando lo que su señora le explicó y en algunas ocasiones había visto como le cambiaban los ojos a Elena cuando escuchaba música y hacía algunos pasos de las mujeres que bailan en los festivales.
— Don Pablo, lo que sucede es que por alguna razón del cual investigó Elena se le irritan los ojos cuando se pone hacer pasos de Danza imitando a las que bailan en los festivales y yo creo que es el sudor o algo que le causa eso —
— ¡Ya veo!, entonces que te parece si solo hace danza cuando está en el instituto y no en público para evitar que le pase algo, ella no creo que le agrade que otros hagan Danza y ella no —
— ¿Cuántos niños estarán en la clase? —
— Son pocos y máximo siete por clase —
— Bueno, me gustaría que les expliques que es una situación que está fuera de mis manos y le agradezco que no todos se enteren, a ella eso la incomoda —
— Pará nada, acá somos pocos los profesores y en este caso garantizó que solo la profesora que es mi esposa lo sepa, por lo tanto, me comprometo a que comprendan la situación —
— Gracias, ¿Don Pablo será que me puedo llevar a Jonathan para revisarlo?, hacer unas pruebas médicas y analizar como tratarlo —
— Claro, ya voy de salida entonces las puedo llevar y de paso lo revisas —
Ella fue a recoger a Elena quien estaba jugando con los hijos de Don Pablo y se le marcaba una sonrisa de lado a lado, eso fue algo que motivo mucho a Nana y seguir cuidando de ella.
— Elena, mi niña ya nos vamos y debemos ir a revisar a Jonathan que está enfermó —
— ¡Nana!, ¿Sí me aceptaron? —
— Sí mi niña, eres muy inteligente y habilidosa te va a gustar muchísimo —
Ellos se montaron en el carruaje y estaba mirando todo a su alrededor, ya que no salían mucho fuera del centro de la ciudad, únicamente cuando tenían que comprar algunos ingredientes para las medicinas.
— Don Pablo, vamos a llevar a Jonathan a una sala para revisarlo —
— Nana, ¿Puedo ayudar? —
— Déjame revisarlo y mejor por ahora vaya a jugar con Deyna para que no se sienta sola —
— Está bien, Nana —
— Dayna, vamos a jugar en la habitación —
Nana comenzó a revisar a Jonathan y le pidió los medicamentos a don Pablo, comenzó analizar todo.
— Don Pablo, ¿Desde cuándo le dan este medicamento a Jonathan? —
— Desde hace un año, pero lo veo mal desde hace dos meses —
— Lo estoy revisando y ocupo hacer unos exámenes para ver su salud en totalidad, ¿Me dejas sacar unas muestras? —
— Sí, el médico que tenía ya falleció y tienen bastante de no ser revisado —
— ¿Qué le dijo el médico anterior? —
— Me indicó que sus pulmones no se desarrollan bien y por eso en las noches les cuesta respirar —
— Jonathan mi niño, debo sacar unas muestras algunas te dolerán un poquito, pero te va a ayudar mucho —
— ¡Sí, señora! Gracias —
Nana sacó las muestras y se dejó unos cuantos medicamentos para revisarlos, ella tenía un presentimiento que estaba mal diagnosticado.