Empezó el primer día de clases y Elena se levantó tan temprano que Nana se quedó extrañada de que no tuvo que sacarla de la cama como es frecuentemente.
— Nana, ¿Qué tiene Jonathan? —
— Él ahorita tiene problemas para respirar porque no se le desarrolló bien los pulmones y hay que cuidarlo, pero revisando los exámenes miro que no es así. Entonces le voy a cambiar el tratamiento y en unos meses estará como nuevo —
— Nana, ¿Y en qué le puedo ayudar? —
— Estoy haciendo pruebas, en cuanto tenga el resultado te indicó en que me puedes ayudar mi niña —
— Está bien Nana, creo que ya vienen por mí ya que escucho las ruedas del carruaje —
— Veo que te emociona mucho, ya que yo no escucho nada —
— Sí Nana, pronto seré médico como usted y podre curar a los enfermos que no tengan recursos —
Elena estaba tan feliz que salió con un bolso que le regaló Nana y espero a que parara el carruaje muy contenta.
— ¡Hola!, Don Pablo, Jonathan y Deyna, ¿Como están todos? —
— Hola Elena y Doña Nana, estamos bien y estás emocionada —
— ¡Sí y mucho! —
— Elena te presento a Martha ella es mi esposa y te enseñará danza y cocina —
— Nana voy a aprender a danzar como las señoritas de los festivales —
— Así es y solo recuerda descansar por tu problema de la vista mi niña —
— Sí, Nana. ¿Nos vamos entonces? —
— ¡Sí!, me alegra que estés emocionada —
Al llegar al instituto don Pablo los llevó a un gran salón, les dio la bienvenida a todos y les pidió a sus profesores que se llevarán a los niños según sus grados y áreas.
— Deyna nos tocó juntas y me pone muy feliz, espero sea divertido —
— Sí, eso me alegra porque así no estoy sola del todo y ya veras que será muy divertido —
— Bueno, vamos a empezar con unos juegos y conforme a ellos vamos a ir aprendiendo —
Les comentó la encargada con todos los estudiantes a su cargo.
— ¿Qué tal si nos presentamos?, yo soy Perla y seré su profesora durante los primeros tres años —
— ¡Yo soy Elena! —
— ¡Yo soy Deyna! —
— ¡Yo soy Cristóbal! -
— ¡Yo soy José! —
— ¡Yo soy Fernando! —
— ¡Y yo soy Raquel! —
— Bueno, bienvenidos todos y me alegra empezar este día. Les voy a explicar los principios de la magia y vamos a hacer unos ejercicios —
La profesora tomó una barita e hizo con el aire unos perritos.
— Con esta barita podremos usar la magia de cualquier elemento y hacer figuras, deben canalizar su energía y pensar que quieren que aparezca —
— Perla, ¿Siempre debemos usar una barita cuando queremos hacer algo? —
— Por ahora sí Fernando, conforme avancen solo ocuparán imaginarlo y proyectar que quieren hacer, la diferencia es que con la barita podrán usar todos los elementos y sin ella solo los dos elementos que tienen por nacimiento —
— Solo dos, ¿Alguno puede usar más? —
— Deyna, solo la familia Real puede usar todos, pero hay casos excepcionales que pueden usar tres si lo ejercitan. Ahora por favor tomen una y empiecen a practicar —
Todos tomaron la barita, Elena miraba a todos y se puso a ver su varita la movió y como le gustaba más el agua comenzó a ser unas tortugas. Dayna uso aire y le hizo unas montañas a la tortuga el cual les dio gracia.
— Excelente chicos, van muy bien! Ya casi viene la hora de almuerzo y cuando regresen veremos como funciona la magia y sus variantes —
Durante el día Elena aprendía mucho y jugaba con todos, fue muy ágil con las clases y Deyna compartía con ella en todo lo que se le ocurría hacer, se volvieron muy amigas en muy poco tiempo dónde juntas planeaban bastantes travesuras.