Capítulo 4

1422 Words
Demian Sergio se acercó a Frederic y le dio un fuerte abrazo. -Te extrañé -dijo Fred mientras abrazaba a Sergio. -También te extrañé -respondió Sergio con una gran sonrisa -Hola Demian -Me saludó con una sonrisa. -Hola -le respondí cálidamente y nos dimos un abrazo. Albert no se movía. Se quedó donde estaba mirándonos a todos, mirándome a mí. Desearía poder describir su mirada. ¿Odio? ¿Sorpresa? ¿Miedo? ¿Asco? ¿Tristeza? No sabía que era pero estaba seguro de que no era, y eso era amor. Nos fuimos acercando hacia dónde estaba Albert. Mi corazón latía con fuerza, no sabía qué hacer o decir. -¿No me vas a saludar? -Preguntó Fred a Albert y éste reaccionó. -Ah...Perdón -Dijo con una sonrisa -Me alegro que ya estés aquí Fred -dijo dándole un fuerte abrazo. -¿Y a mí? ¿No me vas a saludar? -Dije con la voz medio quebrada. -Sergio estás en graves problemas -dijo ignorando totalmente mi voz. -Yo también te amo. -dijo Sergio con una sonrisa. -Albert -dijo Fred -Es de mala educación no saludar a las personas. -Muy bien lo dijiste Frederic, a las personas -dijo haciendo que se me escapara ún pequeña risita. -Dame un abrazo -dije y lo abracé fuerte. Mi corazón se aceleró, mi piel se erizó al tocar la suya y fuerte dolor en el estómago me hizo reaccionar. La falta de aire por el puñetazo que me había dado Albert me hizo retroceder. -No me vuelvas a tocar -dijo mirándome serio. -¿Qué pensabas? ¿Que ibas a venir hacia mí, me abrazarías y todo lo que pasó se olvidaría? No Demian, las cosas no son así...En cuanto a ti -dijo tomando a Sergio de un brazo -Ven, tenemos que hablar. -¡Pero Albert! -dijo Sergio siendo arrastrado por Albert. -Albert, yo... -Tú nada -dijo Albert interrumpiendo mi voz -Y ya que estás en un aeropuerto, investiga si hay vuelos para el infierno y compra uno primera clase para ti. -dijo y volvió a caminar arrastrando a Sergio y haciendo otra g****a en mi pecho. Albert -¿Y bien? -dije soltando a Sergio al frente de la entrada del aéropuerto. Sergio me mira e intenta contener la risa para luego explotar en ella. -¿Qué resulta tan gracioso? -dije un tanto molesto. -"Y ya que estás en el aereopuerto investiga si hay vuelos para el infierno y compra uno primera clase para ti" -dijo y volvió a explotar en risa -Te has vuelto muy cruel. -Sergio ¿Porqué no me dijiste que él venía? -Porque tú ya lo sabías, Demian te lo dijo -respondió Sergio de lo más calmado. -Sabes que las cosas han cambiado. -dije seco. -Pues arréglenlas. -No quiero, ya no lo amo -dije volteando la cara. -Albert -dijo Sergio sonriendo -Eres tan malo para mentir que nisiquiera sirves para mentirte a ti mismo. -No miento -respondí -Si, claro -dijo Sergio volteando los ojos. -No quiero saber de Él. Que ni me hable, ni me mire, ni respire cerca de mí, ni nada. Demian es un idiota y ya no quiero nada con él. -Bueno, ya está aquí y no se irá hasta dentro de tres semanas y tendrás que aguantártelo porque no vas a arruinar nuestras vacaciones. Además, si no quieres saber nada de él, no debería importarte que esté o no aquí.  -Sergio yo... -Ya -Me interrumpió Sergio -Ahí vienen. Demian y Frederic venían caminando hacia nosotros. No puedo evitar que ambos andaban muy guapos. Demian se veía más delgado, demasiado para tan poco tiempo. Sus ojos estaban vidriosos, como si a fuerzas intentan no romperse. -¡Qué calor hace aquí! -Gritó Fred -Claro que no, la temperatura está normal -dijo Sergio. -Bueno, me estoy derritiendo -respondió. -Aparte, tengo mucha hambre. -No te preocupes Fred -dije -Mi mamá preparó una comida deliciosa para ti. -¡Genial! -dijo Fred -Demian ¿Oíste eso? Tenemos comida gratis -dijo abrazando a su amigo. Este dio una media sonrisa y volvió a tener cara de pena. -El papá de Albert nos prestó su auto para que pudiéramos buscarlos -dijo Sergio -Será mejor que nos vayamos, ya no tenemos nada que hacer aquí. Todos asentimos con la cabeza y comenzamos a caminar hacia la salida. -Permíteme, yo te ayudo -dijo Sergio a Fred y éste le entregó una de sus maletas. -Dame una de tus maletas -le dije cortante a Demian. -No tienes que... -Solo cállate y dame una de tus maletas -dije interrumpiéndole y él aceptó. En parte me sentía un tanto grosero, no era así, no actuaba así. Cuando llegamos al auto de mi papá, abrimos el baúl y a fuerza entramos las maletas de los chicos ahí. -Fred y yo vamos atrás -Dijo Sergio con una sonrisa -Demian vas al lado del conductor. Miré a Sergio y él me hizo un corazón con sus manos y me lanzó un beso y entró a la parte de atrás con Fred. -Espera -dijo Demian tomando mi mano -Sé qué decirte que lo siento una ves más no hará la diferencia pero créeme cuando te digo que te amo una y mil veces. Te amo y vine aquí para demostrarte que todo fue mal entendido y que te amo. -Mi virginidad valió cien dólares -dije escupiendo las dos ultimas palabras. -No, tu virginidad valió todos mis sentimientos. Me entregaste tu virginidad y yo te entregué el corazón. Ambos entregamos cosas que no se pueden devolver. -dijo y soltó mi mano para luego entrar al auto. No sabía que decirle ni qué hacer, solo quedarme callado fue lo único que pude hacer. A los pocos segundos entré al auto y lo encendí para luego dirigirme a mi casa. El viaje se hizo eterno para mí. En la radio sonaba una canción que ni me sabía, mis ojos miraban solo al frente y de ves en cuanto miraba hacia atrás a ver a los dos tórtolos darse cariño. En cuanto a Demian sólo miraba por la ventana, como si mirarme le hiriese y lo evitaba a toda costa. Cuando llegamos a mi casa le presentamos los chicos a mis padres y a mi hermano. Mis padres quedaron maravillados con Frederic y con Demian. Luego de las presentaciones comenzamos a cenar y pude notar que Ángel estaba muy entretenido con Demian. Hablaban y reían como si eran muy buenos amigos. -¿Eres quien dormirá aquí? -preguntó Ángel a Demian. -No, yo dormiré en casa de Sergio -respondió con una sonrisa. -Puedes venir y dormir aquí, así podríamos jugar en mi play, ya que cierta persona me deja jugando solo a mitad de partida -dijo Angel mirándome mal. -Está bien -dijo Demian entre risas -Pero no puedo dormir aquí, sería abuso de confianza. Sin embargo te prometo que te vendré a visitar y jugamos ¿Si? -¡Si! -dijo con una sonrisa mi hermano menor. La cena pasó tranquila aunque de cierta forma yo era el que estaba incomodo, pues Demian se veía de lo más relajado con la situación. Cuando ya era un poco de noche, Fred y yo fuimos a llevar a Demian y a Sergio para que fueran a dormir. No vivía tan lejos de Sergio por lo que el viaje no duró más que dos minutos en el auto. Mientras Fred se despidió de Sergio yo me quedaba solo con Demian. -Te amo Albert -dijo Demian sin siquiera mirarme. -No sé qué planeas con venir aquí y decirme eso, yo nunca te volveré a dar una oportunidad. Yo no quiero estar contigo. -Te amo -repitió sin prestar atención a lo que yo acababa de decir.-Te amo y sé que me amas aunque intentas engañarte a ti mismo de que no es así. No dije nada. Mi corazón el muy traidor comenzó a latir con fuerza "Malditos sentimientos, ¿No acordamos ya no amarle? ¿Porque se alborotan?" Me reprendía a mí mismo dentro de mí. -Pasa buenas noches -dijo Demian plantando sus labios en mi mejilla derecha para luego salir del auto. Quedé solo en el auto después de eso, lo cual agradecí de gran manera para que nadie me vea como sonreía como loco. Holaaaa!!! Jajajajaja que capítulo *-* Lo siento a aquellos que no quieren que Albert y Demian regresen pero es que Demian es una monería :3 pero bueno "Nuevas cosas están por llegar" No se olviden que los amo y que escribo cada vez que pueda aunque dure casi un mes sin actualizar. Besos besos besos
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD