Capítulo 3

1330 Words
Demian Luego de una hora y media aproximadamente, Fred y yo habíamos terminado de ordenar mi habitación. Ya no estaba como antes pero igual se veía mejor que como estaba antes que llegara Fred. Nana llegó con una bandeja llena de sándwiches y un jarrón lleno de jugo de naranja. -¡Que delicia! -dijo Fred dándole una mordida más a su Sandwich. -Si -dije cortante mientras bebía un poco de jugo. Debo admitir que tenía mucha hambre pero había algo que no me permitía digerir bien la comida. -¿Y qué has hecho? -Pregunta Fred. -¿Qué he hecho con qué o qué? -Pregunto extraño. -Que has hecho contigo, con tu vida. En tus vacaciones y esas cosas. -Ah...llorar como marica -Respondo y Frederic intenta aguantar la risa, me mira, y estalla a carcajadas. -Tal ves es porque eres marica -Dice Fred. -Talves -digo sin reírme. -Ya bebé, cambia el humor. Recuerda que tengo un plan -Dijo dándome una abrazo. -Un plan...¿Cuál es tu plan? -Pues verás.... Albert -Ya estoy cansado -dije. -Porfa manito, vamos y juguemos una más -Decía Ángel halándome el brazo. -Es que ya me aburrí -dije -Mejor juguemos más tarde ¿Si? -Eres un mal hermano -dijo tirando el control. -Yo también te quiero enano -Le grité mientras este se alejaba. Cuando sentí que la puerta de mi habitación cerró, me tiré en la cama. Han sido unos días difíciles. No imaginaba que fingir estar bien iba a ser tan difícil. Puedo engañar a Ángel pero sé que mis padres no se comen el cuento. A cada momento me preguntan si estoy bien o si me pasó algo en Canadá. Obviamente le digo que no, que todo estaba bien, pero...pero quisiera gritarles que sí, que mi corazón tiene un hueco y que fue hecho con una bala con el nombre de Demian Paterson. Mis lagrimas intentan aparecer pero las freno. -No llores Albert -Me digo a mí mismo -No puedes darte el lujo de ser débil. Tienes que dejar de ser débil. Olvida a Demian. Olvidarlo. Debo olvidar a ese que jugó conmigo, a ese que sin importarle nada me usó ¿Y porqué? ¿Por una apuesta? ¿Por cien dólares? Enamorarme vale cien dólares. -Ya no amas a Demian -dije hablando conmigo mismo otra ves -Ya no amas a Demian. Eso es Albert, repítetelo hasta que sea cierto y ya no quede una gota de amor hacia Demian en tu corazón. Ódialo, ódialo con todas tus fuerzas, ódialo con las mismas fuerzas con la que una ves lo amaste, con las mismas fuerzas que lo estás amando en este momento. Mi mente se ha unido a mi dolor. Demian -¿Me vas a decir? -Le pregunté a Frederic un poco inquieto. -Está bien -dijo Fred -¿Sabes en qué fecha estamos la semana que viene? -Pues, no sé, una semana antes de Navidad supongo -dije incrédulo. -Si, pero no es lo que quiero que recuerdes -dijo Frederic -¿Recuerdas cuales eran nuestros planes para estas vacaciones? -No -dije. -Íbamos a ir a República Dominicana a pasar dos semanas con Sergio y Albert. -Ah...Si, pero eso por mi parte está cancelado. Albert me odia ¿Lo recuerdas? -No te odia, sólo está muy enojado y quiere matarte -Dijo Fred. -Wo, que gran diferencia -dije siendo irónico. -Recuerda que compramos los boletos. Acordamos que tú ibas a dormir en casa de Sergio y yo en casa de Albert. Puedes ir e intentar recuperarlo. -Estás loco -Dije -Sergio no dejará que el tipo que le rompió el corazón a su mejor amigo duerma en su casa. -De echo...Sergio fue el de la idea -dijo Fred sacando la lengua. -Es que...no lo sé, yo no... -Oye viejo -Me interrumpió Fred -Si quieres recuperar a Albert debes hacer todo lo que puedas y esta es una oportunidad. Tal ves no lo logras y te mande a la mierda, pero tal ves, y solo tal ves, si insistes y le demuestras que verdaderamente lo amas, puede ser que te perdone. Él te ama. Me quedé en silencio por unos pocos segundos. -De acuerdo, vamos para República Dominicana la semana que viene. Albert. El sonido de mi puerta me despierta. -Son las 4:00 PM -dice Sergio -¿Qué haces dormido? -Aprovechando mis vacaciones -dije con voz media ronca y luego bostecé. -Bueno, como sea -dijo sentándose en la cama -Adivina qué. -¿Qué? -Pregunto confundido. -¿Qué es la semana que viene? -Me responde Sergio con otra pregunta. -Una semana antes de Navidad ¿No? -No, bueno no solo eso, adivina -dice mirándome serio. Le comencé a dar vueltas a las cosas y comencé a imaginar y pensar pero nada me llegaba a la mente. -No tengo nada -Digo resoplando. -¿Enserio? -dijo Sergio poniendo los ojos en blancos -Bueno, como sea, Frederic viene la próxima semana al país. -Ah sí -dije volviendo en sí y recordando que también Demian iba a venir para esa misma fecha. -Es genial Sergio -dije con una media sonrisa. -Entonces eso significa que puede quedarse en tu casa ¿Cierto? -Me pregunta agarrando mis manos. -¿Porqué no se queda en tu casa? -Pregunté dudoso. -Pues sabes que hay que evitar tentaciones y es muy posible que si se queda en mi casa mis padres me encuentren en perrito con el pe... -Ya entendí -dije interrumpiendo su tan explicita explicación. -Entonces ¿Puedes hablar con tus padres? -Está bien -Respondí con una sonrisa -Las puertas de mi casa están abiertas para Frederic. -¡Genial! -dijo Sergio dándome un abrazo. Sonreí. Demian. Qué rápido pasó la semana, recuerdo que la conversación que tuve con Frederic como si fue hace cinco minutos y ya estamos aquí, en suelo dominicano esperando nuestro equipaje para luego salir fuera a reencontrarnos con Albert y Sergio. -¡Que calor! -Gritó Frederic con desesperación -Se supone que estamos en invierno ¿Porqué la temperatura está en 26 grados Celsius? -Porque es un país tropical Fred -Dije entre risas. -Bueno, todo sea por mi amor -dijo sonriendo -Y porque tú recuperes al tuyo -Dijo dándome una palmada en el hombro. -Si... -dije alargando la palabra. Volveré a ver a Albert. Estoy nervioso. Mis manos sudan y estoy seguro que no es por la temperatura. Estoy ansioso por verlo. ¿Estará en el aeropuerto? ¿Sabe que estaré aquí? ¿Se emocionará? ¿Me abrazará? ¿Me va a perdonar? Un millón de cosas pasan por mi cabeza en un segundo y no tengo idea de qué rayos voy a responder. -¿Estás nervioso? -Pregunta Fred sacándome de mis pensamientos. -Si y mucho -Respondo con toda sinceridad posible mientras Frederic se ríe. -No te preocupes viejo, las cosas saldrán bien. -Eso espero -dije y nuestros equipajes llegaron. Albert -¿Porqué no salen? -Pregunta Sergio -¿Salen? -Pregunto -Querrás decir sale ¿Cierto? -Ehh, pues verás querido hermano y gran amigo de mi alma. -Sergio no me digas que... -¡Sergio! -Una voz interrumpió mi oración. -Frederic -Dijo Sergio con una sonrisa. Voteé y Fred estaba ahí, y a su lado estaba otra persona que no pensé ver hasta abrir las clases. Nuestras miradas se cruzaron. Demian estaba aquí. Holaaaa!!! Si ya sé, ya sé, ustedes me odian porque duro siglos para publicar. Si, ya sé, ya sé, el capítulo no es tan largo. Les explico: La universidad me penetra, el trabajo también. Solo soy un pequeño chico de 19 años, no puedo publicar más rápido. Escribo por partes y es cuando tengo un tiempecito libre. Pero eeeeeen fin, amé este capítulo. ¿Qué creen que pasará? ¿Albert lo perdonará? ¿Está feliz de ver a Demian? Jajajaja eso solo yo lo sé :3 No se olviden de votar y comentar. Los amo mucho y perdón por no publicar tan seguido. Pueden hablarme por privado o comentar, siempre respondo. Bai los amo y gracias
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD