Ana
En este instante me encuentro en el carro de Max con él. Estoy centrada en mi celular mirando mis mensajes mientras él me lleva a casa.
Me percaté de que él colocó el manos libre para hablar por teléfono con una persona, sólo escucho lo que Máx responde.
—Si papá por supuesto que iré.—No puedo evitar reír cuando él rodea los ojos—Estoy conduciendo luego hablamos.
No es un secreto para mí lo intenso que suele ser Ricardo Beltrán con su hijo. Él desea que Máx inicie una carrera política, pero a él no le gusta.
Y por supuesto al ser tan importante tiene una imagen que cuidar y por ello Max debe tener un comportamiento intachable.
Ricardo es un hombre muy especial y solo le interesa una cosa en el mundo, el dinero,por eso se lleva bien con mamá son iguales, pero papá no lo tolera mucho, sólo por negocios acepta tenerlo cerca.
—Lo siento cuando se acercan las elecciones se vuelve insoportable ese hombre.
Reí —Tu padre en las elecciones, mi madre todo el año es insufrible. Te estás desviando, por acá no es la casa ¿Acaso me vas a secuestrar?—Bromee
—Muero de hambre ¿Tú no?
— si— Asenti
Max no tardo en conducir rumbo hacia uno de los restaurantes más lujosos de la ciudad. Habían varias personas en la fila, pero cuando un empleado lo vio a él le permitió entrar primero por lo cual las personas nos asesinan con la mirada.
—Licenciado Beltrán hoy su mesa está ocupada—Le informa el gerente.
—Ya sabe lo que debe hacer o estará despedido.
El hombre se aleja rápidamente hacia la mesa y me percató de que habla con las personas que la ocupan.
—Max nos podemos sentar en otra mesa no es problema.
—Mi padre acaba de adquirir este restaurante y deberían atenderme como es debido.
Creo que su padre ya es dueño de los restaurantes, bares y discotecas más lujosos de la ciudad además de la universidad y algunas empresas.
A veces olvidó el poder que tienen los Beltrán.
No quise discutir y simplemente esperamos a que las personas se retirarán y nos acercamos a la mesa.
—Quiero disculparme por los idiotas de Íker y Fermín—Habla en cuanto nos sentamos—Ellos deben aprender a tratar a las princesas como tú.
Reí —Gracias
—Pero pensándolo bien no es su culpa, sino tuya, eres demasiado hermosa.Hablando enserio si ellos o cualquiera te faltan el respeto tú dime y me encargare de ponerlos en su lugar, no olvides que prácticamente soy dueño de esa Universidad.
—Gracias Max, pero debo aprender a defenderme sola.
—Yo siempre te cuidaré, Nena—Él desliza su mano hacia mi cabello y acomodandolo detrás de mi oreja —No recordaba los bellos que son tus ojos.
—¿Por que fuiste tan grosero con Zulema?— cambie de tema porque ya me está poniendo nerviosa
—No quiero hablar de ella, la verdad me duele.
—Está bien, disculpa, no quise hacerte sentir mal.
Nunca me imaginé que Maximiliano sería sensible ante esos temas.Lo último que recuerdo de él es que era un egoísta y superficial, pero supongo que las personas cambian.
—Está bien—Él toma mi mano—¿Ordenamos?.
La mesera no tardo en llegar cuando Max le hizo una señal para llamar su atención.
—¿Desean la carta?— Nos pregunta y cuando asentimos nos la entrego
—Tú ordenas, nena —Me dice Max
Comencé a mirar la carta y observar los variados menús, pero estaba muy indecisa.
¿Ana Cienfuegos acaso no puedes decidir ni que comer?.
—No es tan difícil ¿Qué se te antoja, Ana?.
—Una ensalada ¿y tú?.
—Así que me quieres comer en una ensalada no te culpo.— Él ríe burlón y me percato de que la mesera también ríe.
—No es lo que quise decir ¿Que se te antoja?
—Tú
—Muy gracioso ¿Para eso me invitaste? ¿Para molestarme?.
—Quise decir que tú eliges, nena, no te enojes.
Debido a que finjo ser una chica sana aunque en realidad la comida chatarra es mi favorita, ordene una ensalada solamente al igual que Máx y la mesera no tardo en alejarse.
—¿Quien era ese niño el de la facultad? Me voy a poner celoso —Él bromea
—Es un amigo ¿y tú no tienes novia?. ¡Que pregunta! Sales con esa modelo llamada Estefanía siempre los medios hablan de ustedes.
Él niega con la cabeza— Estefanía es sólo una amiga.
Reí fuerte—Una del montón siempre has sido mujeriego.
—Tal vez es porque no encuentro a la chica indicada para mí.
—Eso es muy típico.
Si el no está saliendo con nadie, tal vez sigue enamorado de mi hermana.Mi plan de Celestina no es tan descabellado como pensaba.
Me encantaría que Máx y Zule vuelvan a ser pareja como en los viejos tiempos. Yo sé que mi hermana puede salir con muchos hombres, pero el amor de su vida siempre ha sido y será Max.
Luego de cenar, él me llevo a casa y no tarde en ponerme mi pijama para dormir.
Me desperte temprano y pase toda la mañana escribiendo pensamientos que se me ocurren los cuales transformó en canciones. Tengo todo una libreta con temas de mi autoría, pero no creo que sean muy buenos.
A pesar de que nunca me he enamorado soy muy romántica y se me facilita escribir canciones de amor y expresar mis sentimentos en las letras.
Por supuesto ni aunque me torturen se las mostraría a alguien.Es algo muy personal que me gusta guardarme para mí.
Admitire que si me gustaría enamorarme, pero tengo grandes expectativas con los hombres.
Yo quiero un hombre que sea bueno, noble, detallista, protector, dulce y que
me quiera por lo que soy no por mi físico solamente y si se puede guapo
Aunque eso no es lo más importante porque no considero a la belleza lo más importante. No me serviría de nada tener un novio guapo si no siento nada por el.
Quiero a un hombre como los príncipes de cuento, pero ellos no existen y si existen dudo que se fijen en mí. Soy bastante insignificante y simple.
Salí de mis pensamientos cuando Zulema entro a mi cuarto y me quito la libreta abruptamente.
—¡Sigues escribiendo cursilerías! ¡Eres toda una niña, Ana!
—¡Damela, Zulema!
—No has madurado.
— ¡Déjame en paz!— Exclame molesta cuando le quite la libreta. Agradezco que mi diario se encuentra bajo llave.
—¿Que hay entre Max y tú?— Me pregunta enfadada
Tal vez ella malinterpreto la situación en la facultad, pero Maximiliano y yo no tenemos nada.Nunca me fijaria en el novio de mi hermana y él me ve como a una niña.
—Solo somos amigos
—Max no tiene amigas mujeres, Ana.Si acerca a una mujer es porque desea llevársela a la cama.
—¡Él nunca se acercaría a mí con esas intenciones!—Grite molesta
No puedo creer a donde llegan sus absurdos celos.
—¡No te metas con lo que es mío, niña! ¡Deja de coquetear con él o me conocerás, Ana!.
—Yo no coqueteo y soy consciente de que los ex de las hermanas no se tocan.
Por supuesto Zulema no piensa de esa forma yo estoy segura que ella sería capaz de quitarme a un novio. Simplemente no le agrado y nunca he entendido el motivo.
—Él se acerca a ti por mí, Ana, para molestarme.
—Tal vez si lo hace ¿Quieres volver con el?
—No sé, quizás...
Sé que nunca lo admitirá, pero sigue sintiendo cosas por Maximiliano.Es evidente en su forma de mirarlo.
—Si es lo que quieres dime y yo te ayudó .Nunca me metería entre ustedes dos.
—Ni podrías aunque lo desearas a Max no le gustan las niñas tontas y vírgenes como tú.Nunca podrías quitarme a mi novio, mojigata.— Es todo lo que dice antes de alejarse azotando mi puerta
De verdad los hermanos no se eligen, Zule es una dramática. Entre Max y yo nunca pasará nada y ella hizo un gran drama.