Enseguida Gong Yoo me cargó y me metió al vehículo, le dije; ¿Por qué haces esto? ¡Haber dime!
Quiero saber por qué estás complicando tu existencia, ¿Sabes que los medios de comunicación se darán cuenta de ésto? ¡Te perjudicará, tonto! Dije haciendo cara de ogro.
Carcajeó, hace un momento estaba endiablado, ahora, ¿Por qué ríe? ¿Tendrá la andropausia? Digo, ya que a las mujeres le dan la menopausia, a él es la andropausia.
Te ves linda cuando te enojas, "mi osita enojona" malcriada, dice.
¡Perdoooón! Dije yo, aún quiero saber ¿por qué estás actuando así? ¡Por qué, de qué! Dice siempre sonriendo mientras maneja.
¿Se hace el desentendido conmigo? Háblame claro, pongamos el as en la mesa, hablemos de nuestra situación, le digo, hablemos de tus límites conmígo.
El se pone serio, su rostro perdió la picardía de hace un momento, "no sé a qué te refieres" dice sin pestañear.
¡Vamos! Pensé yo, ¿él me quiere ver la cara? Ambos sabemos que nos casamos por un juego de selección al azar, no nos conocíamos antes de ese día, él es una celebridad y yo una persona común, el juego del casamiento es eso nada más, un juego y acabará pronto.
Entonces, ¿Por qué estás escenas de celos? No caen de pie, caen rodando en mis pupilas, él se detiene a medio camino y me dice, "hablemos"
Ok, digo yo sin esperar a que él termine con la frase, "soy todo oídos"
Mientras seas mi esposa no quiero que estés cerca de ese señor, ¿Qué señor? Pregunto, aunque ya tenía la idea de a quien se refería.
Él me mira y me dice, cualquier relación sería un éxito si se entiende y se comunica bien, "eres mi esposa" y como tal debes respetarme.
No, no lo percibo así, un matrimonio real entre dos personas se deben fidelidad y respeto mutuo, tú y yo no tenemos nada parecido, solo es una farsa, le argumento.
No hay nada falso, me espeta él, ante la ley eres mi esposa, también ante la sociedad, si no, no hubieras ido ese día a esa cena benéfica, no hubieras aceptado tal matrimonio, entonces desde mi punto de vista tú debes reservarte para que mi nombre y mi familia no sea deshonrada.
No, le contrario, usted y yo participamos a un juego del azar, donde juega a casarnos para diversión de muchos otros, estoy Clara en que debes cuidar de tu imagen y tú reputación, pero yo soy una mujer libre y con derechos, y uno de mis derechos es decidir por mi misma seguir trabajando, o estar cerca o no de las personas que yo considere necesario a mi alrededor.
Entiendo tu punto, pero sabes muy bien que ese hombre te pretende y te corteja, eso no debe ser así, yo estoy al punto de explotar, le digo ¿y a ti qué? ¡Si él está interesado en mi, a ti no debe importarte!
Se acerca más a mí y dice, por eso no me había casado, los matrimonios son un circo desgastante. Me funfuronea.
¡Sí! Opino igual, y ya que en algo estamos de acuerdo... Vayamos para anular este matrimonio de circo, le sugiero al guapísimo Ji cheol.
Él queda callado por un momento, me dice: ¿tan repudiable soy que te quieres deshacer de mi?
Quedé en silencio por un momento, después hablé, "¡Eres el sueño de muchas mujeres!" Pero como personas con raciocinio, muchas queremos un hombre como tú, pero sobre todo que nos respeten, que respeten nuestras ideas, nuestras desiciones, el apoyo de un novio o marido, no imposiciónes.
¿Entiendes? Le pregunto, él me mira fijamente y dice, tú jefe está interesado en ti, y ¿tú?
Y ¿Yo qué? Le devuelvo el sartén caliente, él titubea por un momento y dice, "¿Te gusta el señor Min.
Quería reírme un poco, pero no era el momento, si yo le gustaba un poco simplemente¿por qué no me lo dice? Hace una telaraña en una nada.
"Se conoce a las personas, y luego uno se da cuenta si le gusta esa persona o no" creo.
"No me has respondido a mi pregunta", dice el en un tono impaciente, a simple vista es un hombre muy guapo, atractivo, quizás si hubiera dicho o hecho cosas que yo quisiera oír de un galán, quizás me hubiera gustado empezar una relación con él. Pero hizo todo lo contrario, no me tomó en cuenta mi opinión, tejió trampas para atraerme hacia él.
Cualquiera puede verlo como un acto de gran amor, yo lo veo como un acto controlador nato. Si llegara a tener alguna relación con él, en un futuro no lejano, se vendría abajo.
El cabecea, se lleva las manos a la cabeza y sacude su cabello.
Después de un rato dice, ¿debo dejar que sigas trabajando al lado de un hombre que te quiere a toda costa entonces?
"¡Sí!" Más o menos, le respondo, ¿de lo contrario? Me pregunta él. De lo contrario, creo que sabría que contigo no podría entablar ningún tipo de relación.
No por que quisiera estar trabajando al lado de alguien que manipula mi entorno, si no por que sentiría que no me estás respetando como persona, ni mis ideas, ni mi opinión, ni lo que yo quiero. Sería estar al lado de alguien muy hermoso por fuera, pero muy sádico por dentro.
¿Te parezco hermoso? Me pregunta, su pregunta me agarra fuera de base. ¿Debo ser honesta? O ¿debo esconder mi verdadera emoción?
Me pareces una persona tremendamente interesante, muy atractivo, admirable por todos los logros que has tenido, pero creo que te hace falta algo de cariño, quizás ya la tengas, pero la escondes de los medios de comunicación...¿Quién sabe? Susurro lo último...casi de forma imperceptible lo miro sin tratar de mostrar emotiva, después de todo estoy con un gran actor de un país que tiene la fama de ser muy competitivo.