¿acaso es tan fea mi niña?

878 Words
¡Hey!, grité, ¿no podías salir acaso? ¿Por qué tuviste que entrar y tratar de taparme? ¿Tan feo era mirar a mi niña el de allá abajo? Me pregunté en ese momento, esa pregunta era para mí misma. El salió a la sala, yo me quedé un buen rato antes de prepararme para salir al trabajo. Cuando salí de la habitación sólo hallé una nota, decía entre palabras, voy a irme primero. Fuí a la Empresa, todos mis alumnos me preguntaban, ¿En verdad te casaste con Gong Yoo? ¿Él te gusta? ¿Lo consideras guapo? ¿Ustedes están viviendo juntos? ¿Cómo es vivir con él? ¿Es caballeroso incluso si están solos? Preguntó una chica algo joven. Yo me decía, pero ¿Que curiosos son? Es un actor si, pero en fin es una persona como cualquier otra, ¿Por qué creerán que es raro que conviva conmigo o con cualquier otra persona? Me hice la interrogante. En eso llega el Sr. Min, me mira con una cara hosca, yo me hice la desentendida, él entonces me dijo: _¿Puedes venir a mi oficina? —¡Por supuesto! —Dije y lo seguí por el pasillo. Una vez solos, él cambió su carácter serio a uno muy deplorable y frágil, se frunció el cejo y dijo: —¡Jane, estás cometiendo un grave error! Ese hombre no es para ti. Quedé un momento en silencio, pero luego reaccioné. —Y ¿Para quien si soy? —Dije, ¿Para ti?, ¿para otros también soy poca cosa? —¡No, me estás entendiendo mal! ¡No he dicho eso, ¡Él no es un hombre que se case con una mujer y le dé su lugar, es alguien que cambia de romance como cambia de ropa! —Dice sofocado, parecería que se estaba ahogando por hacerme entender. —¡Al fin y al cabo! ¿Que te puede importar a ti Sr. Min? ¿Soy algo tuyo para que te preocupes por mí? Cuestioné su actitud. _¡Me gustas! Dijo de un solo sopetazo, luego lo dijo repetidas veces. —¡Tú me gustas y mucho! Cuando me percaté toda la oficina estaba en un escándalo sin igual, todas las mujeres cuchicheaban, los hombres estaban sorprendidos, y es que cuando volteé para ver entre la puerta semi abierta de la oficina, allí estaba él mirándome con una cara larga y sus pómulos parecían hincharse, claramente tenía un mal momento, pues se veía increíblemente molesto, era Gong Yoo, ¿Qué hacia él aquí ahora mismo? —¿Gong Yoo? Tú aquí, ¿Porque estás aquí? Pregunté, pues mi cerebro pareció no funcionar al cien por ciento. Él se acercó a mí y tomó mis manos entre las suyas, se volvió hacia el Sr. Min y dijo: —¡Sr. Min, mi esposa está renunciando ahora mismo! Su rostro estaba gélido y tenía una mirada penetrante, la sonrisa que lo caracterizaba no estaba presente ahora mismo. —¡Qué! Dije yo como primera reacción, después dije: —¿Porque todos quieren decidir sobre mi? Es que no me ven acaso? Él seguía sin soltar mi mano, se volvió a mí y me dijo: —¡Nos iremos! Enseguida me sacó de la oficina, pero el Sr. Min se paró de frente, esta vez Gong Yoo estaba sin guardaespaldas que lo acompañaban a todas partes, así que era él y nada más. —¡No eres su esposo real! No puedes llevarla así en contra de su voluntad. Finalizó de hablar el Sr. Min. Yo contuve la respiración, Gong Yoo me miró a mi a los ojos fijamente, y dijo: —¡Me la llevo a casa, pues es mi esposa! Necesitamos hablar. —¿De qué hablas? Tú no eres un esposo real para ella, no te aproveches de tu fama para aprovecharte de una mujer sola! Gritó el Sr Min. Yo intervine entonces, —¡Sr. Min, agradecería que ya no continúe con esta confrontación! Me iré ahora con mi esposo, dije sin titubear. _Pero Jane, ya hablamos de está situación, él no es bueno para ti. No es un esposo real, dijo El sr Min. —¡Oh claro que sí soy su esposo, y esto es tan real como que tú te apellidas Min, ¿Los esposos duermen juntos en una cama, abrazados? Sí, pues si, ella es mi mujer entonces. Argumentó Gong Yoo, a lo que él sr Min me miró con tanto asombro y a la vez descepcion, ¿Pero que le pasaba a la gente? ¿Por qué malversar las cosas? Él me estaba dejando en entredicho. Era claro que el Sr. Min no era nada mío, ¿Pero porque hacerle creer lo que no era? ¿Que ganaba con eso? Me preguntaba. Al final no rebatí su afirmación, sólo salí caminando de allí, dejando a los dos mirarse fijamente, Gong Yoo me alcanzó en un momento, yo no le hablé, él me dijo: —¿Podemos hablar tú y yo? —"De lo único que podemos hablar es de la anulación de este matrimonio" Dije sin pestañear. Me miró de mal genio y dijo—¿Acaso piensas abandonarme así? Entonces, ¿ Porque te casaste?
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