Ojala William, se canse de hablar y de decir que lo intentara y que me ama, porque mientras más lo dice, menos lo creo. ─Solo que yo no sabía. ─continúa hablando. ─no supe verlo y el tiempo de estar sin ti me lo demostró, estar sin ti sabiendo que puedo llamarte hablar contigo y decirte cuánto te amo, es diferente a saber que estamos en la misma ciudad y no puedo verte, o hablarte porque estás enojada conmigo. Así que sí, ya aprendí mi lección mi amor, y te prometo no volverá a pasar. Te esperaré el tiempo que sea necesario, el tiempo que necesites es todo tuyo no te presionare. No hablaré del asunto. ─Entonces, ya no es un tema que te importa, ¿o sí?. ─pregunta con cierto alivio, ahora más que nunca, pues ella en realidad ya no es virgen. Se nota que al él, le cuesta mucho responder es

