romances en los que el héroe salía en busca del Azul, por sobre montañas y desiertos, sin provisión de agua. Pero ahora pienso que ese procedimiento es inacertado. —Esa palabra no existe —dijo Kathla —¡Silencio! —Tacus —Quiero que mi protagonista tenga sus aventuras en el Azul, como siempre, pero quiero pensar que el autor se ha enfrentado a las dificultades en lugar de ignorarlas o de huir de ellas. A la larga suele ser lo mejor para la historia. —La verdad es que tengo que admitir que Wells utiliza bien su «cavorita».Si hubiera sido un niño cuando se publicó la historia, lo habría permitido y disfrutado. Pero no ahora. Soy posterior a Wells. Y no estamos criticando su obra, sino la de Ramer, por utilizar un recurso similar tanto tiempo después. Quien escriba ahora una novela d

