-Ahora que ya sabes la parte que nadie te había contado es hora de marcharnos, tenemos que irnos a las aldeas Kistia la aldea donde habitan los Calus demonios de la guerra- dice Tacus
Así que comenzamos nuestro próximo destino, entramos a un bosque todos en modo ataque, cuando escuchamos un ruido venir de lo más lejos, unos enormes mostros, eran unos gigantes, deformadas sus caras y sus cuerpos, traía un martillo con espina, tenían un ojo, comenzó a golpear todo, diciendo cosas extrañas, no podíamos entender lo que estaba diciendo.
-Te arrepentirás de estar aquí Kira- dice el demonio
- ¿quién eres tú para decirme eso? -digo gritando
Se molestó y ataco tirando su primer golpe con el martillo, uno de los demonios traía un látigo con fuego, comenzó a dar latigazo, nuestra guerra ya había comenzado.
La lucha empezó, dimos todo, matamos demonios por doquier, Kathla luchaba con nosotros, matando desde lo más alto, pudimos ganar nuestra primera guerra, no nos podíamos confiar esto era el comienzo de todo.
Muchas habían quedado heridos, comenzamos nuestra curación, Kathla comenzó a curar uno por uno, hasta poderlos salvar, así podemos seguir para continuar nuestra búsqueda al inframundo.
pudimos lograr liberar a hechiceros que habían quedado atrapados por estos demonios, se nos unieron a nosotros para poder luchar, nuestros miedos no podían llegar a nuestro camino, ya que esa ser nuestra debilidad.
Se nos unieron para esta lucha, cada uno formo su arma, para poder convertir, nuestras fuerzas cada vez eran más, podíamos sentir que cada vez nos fortalecemos más, cada hechicero cambio sus vestimentas por peños de borde de oro, hasta ver los de lejos era una maravilla, estaba tan sorprendida todo lo que estaba sucediendo, cosas que nunca había visto, ahora están combatiendo conmigo para ganarle a Milenios.
En cada paso que dábamos éramos más, todos aquellos ser vivos que se ocultaron salieron dar su vida y luchar con nosotros, cada lugar que nos acercábamos había trampa, así que debíamos tener mucho cuidado al pasar por este bosque, no sabíamos con qué nos podíamos encontrar, así que cada uno tuvo más cuidado, saber que un movimiento mal nos podía matar.
Cuando de repente caigo en un hueco profundo, me lastime completamente mis pies, pero aun así me levante.
-te sacaremos de ahí- dice Tacus
- no muevas, ten cuidado donde pisas- dice uno de los brujos
- por favor apúrense a sacarme de aquí- digo y grito con voz alta
Cuando de repente siento algo que me ataca era una vestía desaparecía cada vez que quería verlo, casi no podía esquivar sus golpes, pero aun así no me daba por vencida, vi ese dominio y escucho:
-Tolismatio, tracus meso mestua- dice el demonio
Cuando escucho eso sabía que algo se acercaba, así que tenía que prepararme para lo que venía.
-nitimendio, masio catus
No podía entender lo que me estaba diciendo, pero sabía que algo estaba llamando, cuando comenzó a temblar la tierra, vi salir almas inmundas que se habían hecho parte del inframundo, así en medio de todo Kathla comenzó a escupir fuego, tan enojado que estaba que saco su máximo poder y escupió fuego azul, así pudo matar a todos los demonios.