El clima en el clan de la Luna Roja estaba cargado de tensión. Durante días, la supuesta investigación sobre el ataque a Liana había avanzado lentamente, como un río atascado entre piedras. Theron, con su habitual expresión imperturbable, había dirigido las pesquisas, interrogando a los miembros de la manada y revisando cada rincón de la casa principal. Sin embargo, era evidente para todos que no había pruebas sólidas contra Elara. Ni siquiera el propio Theron sabía como sustentar su investigación; él sabía que Elara era inocente, y también era consciente de que Kael no le dejaría castigarla sin pruebas sólidas, así que se limitaba a alargar el proceso hasta que su oportunidad de acusarla llegara. Kael, que había supervisado el progreso con creciente frustración, intentaba mantener la cal

