Fred seguía en contacto con Eliot, evitando lo más que le fuera posible a la señora Graham. Ya habían pasado unas semanas de haber vivido aquel suceso en su casa con Ivana, Fred para evitar algo peor ya se había mudado a otro lugar, porque Diana al buscarlo no lo encontró. Pero en una cena de accionistas tuvo que representarla, ya que Eliot tenía otros asuntos que atender. Tuvo que presentarse a pesar de no quererlo, tomó lugar en la mesa y cuando iba a empezar a comer, se dio cuenta que ella tomaba lugar a su lado. Tenía el cabello corto en un tono rojizo con un extravagante vestido oscuro. —Buenas noches. Él prefirió no darle la vista. —Buenas noches—Saludó amablemente. El aroma de su perfume le hizo cosquillas a la nariz. Y tuvo que cerrar los ojos para controlarse. No pudo comer

