Pensamientos llenos de rencor se abalanzaron sobre Alice como sombras amenazadoras.
La idea de tenerla frente a ella era abrumadora, un impulso irrefrenable que la hacía estremecerse.
Las memorias de momentos compartidos con Nicole eran ahora cuchillos que desgarraban su pecho.
Recordaba aquellas tantas veces que habían salido juntas, sonrisas compartidas mientras su amiga miraba con deseo al hombre que alguna vez había considerado sólo suyo.
“Seguro que ahora Disfrutas de su amor,¡Ay Nicole!,¿cómo no pude darme cuenta que eras una hipócrita?”
El rencor le producía unas ganas inmensas de tenerla enfrente.
“Tantas veces que salimos juntos y lo mirastes darme un beso.”
Todos esos años había vivido en una mentira, dos personas importantes en su vida le habían traicionado.
Muchas veces en medio de la noche se despertaba dando gritos.
Esa discusión con su marido y la amante le había traumado.
“ Siento que me voy a volver loca”.—
Bañada por el sudor lloraba,esas terribles palabras hacían eco en su cabeza.
Una y otra vez recordaba esa fatídica tarde en que regresó del consultorio feliz,buscando a su marido para darle la noticia de que serían padres.
“Debe haber llegado y mi amiga está aquí”.
—Miró el auto de Nicole
estacionado,cosa que le pareció extraña porque ella le había dicho que estaba muy ocupada.
La mansión estaba desierta porque le había dado el día libre a los empleados para estar a solas con Carlos.
Un escalofrío le recorrió el cuerpo al no ver rastro de Nicole y Carlos.
—¿Esta blusa?
Recorrió la prenda del suelo y subió las escaleras de manera silenciosa,la puerta de su dormitorio estaba entreabierta y los gemidos de los dos infelices llenaban la atmósfera.
Nicole estaba encima de Carlos y se movía como si quisiera partir al hombre en dos.
Carlos tenía los ojos cerrados y le decía:
—Lo haces mejor que mi mujer.
—No me compares con ella que se me quitan las ganas.
Carlos la agarró con ambas manos por la cintura y suspiró hondo,quedaron abrazados un rato mientras hablaban y ella le acariciaba el pelo.
Alice permaneció inmóvil y se tapó la boca para ahogar el llanto y no delatar su presencia.
—El dinero de su madre, eso lo único que me ata a ella. Después de todo lo que me ha tocado hacer no puedo tirar a la basura mi esfuerzo.
—No entiendo,¿ a qué te refieres?
Carlos se quedó pensando un rato y luego agregó:
— No me costó mucho quedarme con la fortuna del viejo,pero los bienes de la suegra están a nombre de Alice.
— ¡Eres un hijito de puta!— Bromeó Nicole.
Carlos se tornó serio y luego de un instante le recalcó:
— Te lo cuento porque somos más que amantes.
Nicole esbozó una sonrisa de satisfacción y siguieron hablando mal de Alice.
—Por ella no siento nada,es hermosa…
—Pero muy simple.— Nicole le interrumpió la frase.
La rabia se apoderó de Alice que pegó un gritó de lo más profundo de su ser que estremeció a los amantes,Carlos se levantó de manera brusca y Nicole cayó al piso.
—¡Son unos malditos! Gritó y luego el llanto le ahogó.
—¿Cuánto tiempo llevas detrás de la puerta?
—Lo suficiente para denunciarte y que te pudras en prisión,me voy a divorciar de tí.
Carlos se quedó callado no sabiendo qué decir,Nicole quiso tomar su ropa y Alice tiró de su cabello mientras le insultaba.
—¡Eres una prostituta!,¡traidora!,yo pensaba que eras mi amiga.
—Yo sí me acosté con tu marido porque él es mucho hombre para una insulsa como tú.
Alice estaba muy aturdida salió corriendo y Carlos detrás de ella,logró tomarla por el brazo y discutían en lo alto de la escalera.
—¡Quiero el divorcio!,no verás ni un centavo de la herencia de mi madre y además voy a recuperar lo que le robaste a mi padre.
Ella le dio una bofetada y él la estrujó,Alice pudo soltarse y trató de correr,pero cayó escaleras abajo.
—¡La mataste!-- Dijo la amante mientras veía a Alice golpeada e inmóvil en el piso.
Carlos se puso las manos en la cabeza y decía:
—No quiero ir a prisión,fue un accidente,ella se cayó,no la empujé…
—¡Mi amor mírame!--Nicole tomó su rostro con ambas manos y lo vio a los ojos para luego añadir.—Llamaré una ambulancia,diremos la verdad que ella se cayó,en fin es la verdad.
Los paramédicos llegaron con rapidez.
Ambos fingieron consternación:
—Doctor salve a mi esposa ¡se lo suplico! no la dejen morir.
—Señor salga de aquí,espere afuera—. Una de las enfermeras le tomó del brazo y lo sacó hasta el pasillo.
Momentos después el médico a cargo salió y Carlos lo detuvo:
—Quiero saber de mi esposa.
—La señora está muy mal,perdió al bebé.
Carlos se sorprendió ante la noticia no esperada,sin embargo pensaba que lo mejor que podía pasar era que ella muriese.
—No sabía que mi esposa estaba embarazada—Dijo evadiendo la mirada.
—Lo siento,pero debo reportar el caso a la policía,así que si oculta algo hable de una vez.
El médico lo miró a los ojos y Carlos se sintió perdido,en ese momento Nicole salvó la situación.
—Mi amigo le preparaba una fiesta sorpresa a su esposa y cuando entramos a la casa la vimos tendida en el piso.Ella se cayó es todo,tenga compasión y no agobie más a este pobre hombre.
El médico se disculpó diciendo que era un protocolo de la clínica,que pasaría por alto avisar a la policía gracias a la declaración de Nicole.
—Eso estuvo muy cerca,mami gracias por salvarme.
—Sigamos fingiendo que estamos abatidos,con suerte la necia pasa a mejor vida,tú no tienes la culpa de que ella resbaló y cayó.
Carlos suspiró profundo y rogó con todo su ser que las palabras de Nicole se hicieran realidad.
—¿Qué te pasa mi amor?
— Nada mujer.No sé a que te refieres.
Nicole le clavó su mirada penetrante sabía muy bien que algo le aturdida.
— Perder un hijo de ella si te importa,yo no te entiendo.
— Deja la pelea,me tienes a mí que es lo más importante,te puedo fabricar todos los niños que quieras.
La mirada perdida de Nicole le causó cargo de conciencia y trató de cambiar el tema.
Carlos estaba desconcertado ante la actitud de Nicole,se suponía que ahora deberían estar felices por estar juntos sin ninguna traba.
Era obvio que las mujeres perdonan pero no olvidaban,esa noche lo pudo comprender.
Tras la discusión Carlos se enfadó y se fue al cafetín a tomar algo y Nicole aprovecho para hacer una llamada.
El hombre sintió que había exagerado y le compró un capuchino a su amante.
La encontró muy instalada hablando por teléfono,cuando lo vio venir se apresuró a decir:
—Cuídalo bien,tendré que ausentarme un tiempo. Luego te marco.
— Te traje un café,para sellar la paz.
Ella lo tomó y susurró un seco,”Gracias .”
Carlos dudó en preguntar con quién hablaba,pero pensó que no debía añadir más leña al fuego.
Nicole se acercó y le acarició la espalda,el hombre le respondió con una sonrisa falsa.