Mientras observaba y esperaba a que Sara ayudara a Luca en ponerse las vendas, yo brincaba y aflojaba los musculos de mis brazos y todos los músculos de mi cuerpo. ¿Es posible que sea en verdad la apuesta que me propuso Luca? Por un lado, si yo lograba ganar ¿me iba a dejar en paz? Y si él me ganaba a mi ¿debería cenar con él y cada vez que quiera para conocerme?, es todo un lio. La verdadera incógnita en todo este momento es,"¿quiero ganar o perder?" Estaba confiado y seguro de sí mismo al hacer la apuesta, dejando a un lado el hecho de que soy boxeadora, él sabe en lo más profundo de su pensamiento, que puedo ganarle. Entonces ¿Por qué apostaría?, ¿se daría cuenta que en este preciso instante me estoy planteando el hecho de ganarle o dejarlo vencer? Lo miro y está concentrado en la úl

