BELLA Desperté con un fuerte dolor de cabeza, afortunadamente Leonardo fue el que me hizo reaccionar, él me ayudó a comunicarme con mi psicóloga y a conseguir la medicación que ella ordenó, ella también quiere que vuelva a sesión con ella, pero no estoy lista para eso. Leo, se quedó conmigo y tenerlo él a mi lado escuchándome es una gran terapia para mí, para poder descansar, tome la medicación que la doctora ordenó y solo entonces pude dormir tranquila. A la mañana siguiente desperté porque a mi nariz llegó el aroma de un rico desayuno preparado por el hombre más guapo del mundo. Salí de la cama y tome una ducha rápida, me arregle y camine rápidamente a la cocina en donde el hombre que me enloquece está terminando de cocinar. —Buenos días, guapo — saludé con una sonrisa y él volteó

