10. La Rubia dice que me quiere. Nada. Richy no contesta. El chat no tiene nuevos mensajes. Esto es nuevo para mí. El sonido de una llamada hace que me sobresalte. Mijaíl llama, sé que suele ser bastante insistente, incluso más que el vegete pero tengo que ir a ver a mi madre, se lo he prometido. Otra llamada. Hablando de la reina de roma y ella es la que llama. —Madre. —¿Qué ocurre cariño? —dice ella—. Estamos esperando a que llegues… —Lo siento —me excuso con ella—, se me ha presentado un imprevisto en la oficina. —Acabo de llamar y tu secretaria me ha informado que te marchaste hace varias horas. No me mientas, cariño. —Llegaré en menos de cinco minutos —cuelgo. Maldición. Me siento frustrado, me tallo los ojos que los tengo irritados. Es la parte mala de poseer unos ojos claros

