60 Totalmente dominada por los efectos del licor y la m*******a, sin pensar en Santiago y tampoco en Fabio, y en la compañía de Michael y Wendy, Carrie avanzó por la playa con la intención de perder su virginidad a manos de sus dos compatriotas. En realidad no pensaba en las cualidades de la muchacha, quien a pesar de ser bastante atractiva, no podría estar entre sus gustos, pero sí pensaba en estar ad portas de una increíble e inolvidable experiencia a manos del norteamericano. Pero sus pensamientos y su charla fueron interrumpidos al ver a Fabio, unos metros más adelante, sus ojos fijos en ella y sosteniendo una lata de cerveza en sus manos. Estaba a menos de diez pasos, su rostro mostrando aquella expresión alegre a la cual Carrie se estaba acostumbrando. Apenas la vio, el

