*Ember* Continúo siguiendo a la lucecilla hasta que el sol se pone muy bajo sobre las montañas occidentales. En cuanto a como compañero de viaje, no es muy bueno. No habla mucho cuando yo no le hablo. No quiero estropearlo. Me está guiando a hacer algo grande. Finalmente, cuando ya no hay más sonidos en el cielo, se detiene. —Deberías acampar. Sé que puedes ver en la oscuridad, pero no es seguro viajar por el bosque de noche. Entiendo que acampar es importante. Sin embargo, tengo miedo de que una vez que me duerma, el espíritu se vaya y haya perdido mi única oportunidad de encontrar a mi pareja. —Una vez que una lucecilla ha ofrecido su ayuda, no nos vamos hasta que nos lo piden o hasta que hemos dado nuestra ayuda. Eso es algo que alguien que nos capture no te dirá, porque cuando nos

