*Ember* La captura de esta noche no fue tan buena como la de la otra noche, no se encontraron ciervos. Sin embargo, logré atrapar un par de conejos. Nos sentamos juntos, cada uno tomando un conejo en la mano y los despellejamos. —¿Qué quisiste decir con que la gente te habría llamado Charlie si no te hubieras perdido en estos malditos bosques? —le pregunto a Charlie mientras continúo arrancando el pelaje de los animales. —Bueno, verás, hace unos años estaba saliendo del Reino de las Hadas de la Tierra tratando de regresar al de las Hadas del Agua. Una vez que entré en el Reino del Fuego me perdí. He estado atrapado aquí por no sé cuántos años, para ser honesto —Él lo dice con un encogimiento de hombros, como si no fuera gran cosa. Su cuerpo débil y sus viejos huesos crujiendo cuentan un

