-Si quieres tocármela hazlo…Por mí no hay problema- -Me gustaría que me la acariciases- Fina después de mirar a mi madre con un lo siento pero no puedo resistirme empezó a agitarme la polla, mientras yo me tumbe y volví a fingir que cerraba del todo los ojos La amiga le hacía señas a mi madre de lo grande y dura que la tenia, incluso la invito a que me la tocara también, pero se negó, aunque si vi que me la miraba, una y otra vez. Fingiendo de nuevo que tenia falsamente los ojos cerrados, vi que Fina se estaba poniendo cachonda, se había desmadrado, era tanta su calentura que comenzó a masturbarme, mientras mi madre le hacía con el dedo la señal de que estaba loca, decidí dar un paso más y le volví a susurrar a la amiga de mi mama: -Me encanta lo que me estás haciendo Fina- -Pero me

