- ¿Fantasmas? E-Eso son sólo rumores. - Mentí y traté de colocarme a su mismo nivel de seriedad a pesar de que se me hacía difícil ocultar mis nervios, realmente me había descubierto, pero ¿cómo? ¿Me espió acaso?
- Mentira, yo lo vi el otro día. Esa niña intentó matarme, y luego desapareció y luego tu empezaste a ocultarte como si no te viera – suspiro molesto- y luego de eso empezaste a tener una conversación sola o ¿tienes explicación para todo eso?
- Te lo debes haber imaginado. La enfermera dijo que debido al accidente es posible que tengas secuelas... o veas cosas que no son simplemente han sido mala interpretaciones de tu parte – al decirle eso pareció molestarse aún más- además ¿yo hablar sola? Creo que estas equivocado, yo estaba cantando para relajarme
- No estoy loco. Se lo que vi -Me respondió con firmeza. - No me compares con esos estúpidos niños pretenciosos que inventan cosas sólo para pasar el rato. Se lo que vi y viví Laila así que no me subestimes y me tomes por un tonto porque no lo soy, ya he quitado todo tu teatro ahora di la verdad- Su mirada tenía algo que provocaba que me perdiese en medio de sus palabras.
-No entiendo a qué te refieres la verdad, ¿qué pensarían los demás si te vieran así ahora mismo conmigo? Quieres que tu vida aquí se arruine? Entonces lárgate y deja de meterte en mi camino, no eres mi amigo ni nada significativo para mí -No podía decirle la verdad, sería tratada como una loca. Bueno, ya era tratada de ese modo, pero no por decisión propia. Si afirmaba que en verdad era capaz de verlos estaría sentenciada a vivir de dicho modo. ¿Tan difícil es tener una vida tranquila?
-Acaso no soy de fiar para ti?
-No ni eso vale para mí – dije con firmeza, no iba a confiar en él chico perfecto que siempre está rodeado de todos y por todos
-Quieres ponerme a prueba? –sonrió de manera maliciosa- yo puedo ganar tu confianza hagamos un trato sí?
-A que te refieres? ¿ni con un trato ganarías algo como eso? – sonreí de la misma forma- te molesta continuar tu camino?
-Ya verás… si logro obtener tu confianza tendrás que ayudarme a investigar algo, ¿aceptaras o te da miedo?
-No aceptare nada que tenga que ver contigo y menos si solo quieres que haga tu tarea, de verdad eres un estúpido al igual que los demás –solté molesta dispuesta a formar una pelea más grande entre él y yo, me estaba soportando a unos imbéciles y ¿ahora a el? no puede ser!
- ¡¿Espera que?! no! no es la tarea es una cosa que… lo sabrás luego después que pase todo si tan solo tu-
- ¿Qué hacéis aquí? -Preguntó un profesor tras entrar a la clase y vernos. No supe qué decir así que simplemente salí corriendo.
-Esper- Axel Lee le hizo una reverencia al profesor y se marchó tras de mí, alcanzándome en un abrir y cerrar de ojos y eso que me esforcé en correr lo más que pude, pero es que, ¿¡Con esas piernas cómo se supone que vaya a escapar!?
-Pero que te pasa?! ¡¿Estás loco?!
-La palabra loco no es nada comparado con esta situación –soltó cansado tratando de tomar algo de aire al igual que yo- ya puedes dejar de huir y enfrentarte a mí de una vez?
- ¡¿Que me estas queriendo decir?! – solté ya harta de esta situación todo el tiempo, si no sé qué me pasa ok, pero no puedo dejar mi vida normal solo por tener curiosidad por él.
-Que eres una cobarde y que también me tienes tan harto como tú! Solo dime todo lo que quieras todo lo que sientas! Vamos suéltalo – soltó molesto y se acercó más a mi sacándome de mi casilla.
-Acaso quieres saber? ¡Bien! no me creo te cuento del chico perfecto y mucho menos amigable, me da igual todos tus secretos y no es por verme lamentable ante ti, pero!... – grité con un nudo en mi garganta, pero no me atreví a llorar- no pienso desperdiciar y caer más en burlas por alguien como tú! ¡Así que sigue tu camino y lárgate, quiero que desaparezcas de mi vista!
-Así que así es como me ves?... – me miro con algo de tristeza en su mirada- supongo que has pasado por mucho y si solo fui uno más de la multitud y nunca dije nada sin importar que te hicieran, si tienes razón y es tarde que venga y te diga justo ahora que lo siento, pero yo realmente te necesito y perdona mi descaro, me ganare tu confianza desde cero.
-De que sirve empezar de cero? ¿Así solucionaras nuestra relación? Ya sabes lo que pienso y no pienso ayudarte en nada, solo aléjate de mí – solté y me fui de allí esta vez sin escuchar una palabra de el ni esta vez él fue detrás de mí.
Llegue a casa molesta y pase por alto a todos encerrándome en mi habitación, me tire en mi cama y solté un gran suspiro comenzando a pensar en todo lo de hoy y sobre todo en la discusión que tuve recién, si me siento mal por haberlo tratado tan mal, pero realmente quiero vivir como alguien normal y él y yo somos personas que vivimos en mundos diferentes, aunque pareciéramos ser del mismo… Si tan solo Cornie pudiera estar aquí conmigo en este preciso instante, pero no puede salir de allí además si estuviera aquí a mi abuela le diera algo y quien sabe que harían las dos aquí.
Dando vueltas por toda mi cama mientras pensaba y sobre pensaba al final me dio sueño y caí dormida, al día siguiente desperté a tiempo para irme de nuevo y al llegar al instituto vi en la entrada a Axel. No puede ser, suspire y continúe como si nada pasara.
Aquel me vio y corrió hasta mí, me sujetó del brazo y obligó a voltear- ¿quieres volver a pelear?
-Buenos días Laila – sonrió- como te has despertado el día de hoy?
-Estas bromeando? – lo mire totalmente incrédula-
-La primera clase de hoy es matemáticas no es mi favorita, pero creo que es una buena manera de despertarse para la continuación del día ¿no?
Solo lo mire y seguí caminando, pero sentí las miradas de Bruce y sus amigos encima de mi porque justo Axel venía a mi lado saludando a todo aquel que pasaba. Lo mire de lado y le dije – ya basta, detente- pero el solo siguió de manera silenciosa a mi lado hasta dejarme en mi aula de clase y el seguir hacia la suya. Entre con la mirada de todos hacia mí y me senté tranquila como si nada.
En la hora del almuerzo salí y mientras iba por el jardín, observé a Cornie que venía hacia mí.
-Sabes creo que tienes razón Laila!
-A que te refieres paso algo? –la mire con preocupación mientras que ella se notaba un poco nerviosa-
-Mientras te buscaba note algo inusual por los pasillos, fue una oscuridad que abrazo todo de extremo a extremo, no supe que hacer, pero me quede inmóvil y una luz roja paso deslizándose hasta el final y luego todo volvió a la normalidad.
-Eso no debería ser… Cornie creo que hay que sacarte de aquí lo más pronto posible, ¿aún no recuerdas tu casa?
-No… lo siento –esta empezó a llorar de repente- no quiero que me pase nada sin ver a mi mama.
-Eso no pasara, ya vamos a encontrar una solución… si tan solo-
-Si tan solo encontraras los registros viejos?
-Al escuchar la voz Cornie y yo nos quedamos totalmente paralizadas, no me atrevía a voltear aun hasta que volvió a hablar- ¿y? esta vez me dirás que sigues cantando?
-Y si hablo sola cual es el problema? – voltee y lo mire y ahí estaba el, con su mirada seria hacia mí-
-Oye vamos no sé qué haces, pero si se dónde están los registros viejos ahí puedes encontrar a la persona que busques.
-Al decirme eso Cornie me miro suplicante he impotente, sé que eso nos ayudaría más pero no sé si esa entidad este pegada a Axel y pueda hacerle daño a Cornie- yo no sé de qué hablas…
-Laila por favor! ¡él es la única opción! – me tomo de del brazo.
-No puedo – dije firme
-No puedes qué? –soltó incrédulo Axel- dices que quieres buscarlo, pero no puedes… No entiendo que quieres decir.
-Laila! – grito molesta-
-Solo dime una cosa… -mire a Axel decidida- que ocultas?
-Primero vayamos de cero sí? pero salgamos de esto y ayuda a quien debes ayudar – lo mire mientras Cornie me miraba suplicante.
-Bien… llévame ahí, pero si le dices a alguien sobre esto yo-
-No te preocupes – sonrió otra vez- esto será nuestro comienzo, deberíamos ir ahora ya que si oscurece será peor.
-Bien vayamos, ¿dónde está eso? la oficina del director?
-No en el cuarto de limpieza de la biblioteca - tomo mi mano y me llevo con él.
- ¡¿En la biblioteca?! – mire a Cornie intrigada, como él sabe de eso también?
Al llegar a la biblioteca nos escabullimos sin que nadie nos viera y mucho menos la bibliotecaria o algún que otro profesor, entramos rápido dentro del cuarto y aunque este no era tan grande tenía una rejilla en el suelo, Axel se agacho hacia esta y la jalo fuerte para tratar de sacarla.
-No crees que haces mucho ruido? – dije nerviosa.
-Oye! Esto no es fácil y estamos yendo de la nada, si no me hubiera ido más preparado.
-Solo apúrate! No quiero que me castiguen.
-Te das cuenta que por estar aquí te saltaras algunas clases no?
-Que?! no puede ser! Entonces yo tengo que-
-Laila apresúrate alguien parece venir! – me alerto Cornie quien vigilo afuera.
-Más rápido Axel!
-Primero hago ruido, ahora ya no te preocupa el ruido… ¿Que te dijo el fantasma?
-Ya! – justo la rejilla se desprendió y vimos un conducto largo y oscuro- B-Bueno adelante…
-Jah! ¿Aquí ya las damas no van primero no? – sentimos pasos provenir hacia aquí y Axel entro rápido y yo detrás de el- trata de ir lo mas rápido así no nos verán.
Lo último que escuche fue un Grito de Cornie que nos veía del otro lado, mientras que solo se escuchaba mi gatear junto al paso de Axel y nuestras linternas encendidas el camino fue algo largo, pero al llegar al destino final Axel tuvo que darle una patada fuerte a la rejilla que estaba oxidada y algo atascada y esta salió volando haciendo un ruido en todo el lugar, haciéndome estremecer note como se puso nervioso, pero aun así salió primero y me ofreció su mano para ayudarme.
La tomé sintiendo el suave rozar de nuestros dedos y por un momento mi corazón latió rápido, pero volví a centrar mi mente. Ambos observamos el lugar era grande como si fuera un aula de clases había silla y mesas en ruinas unas rotas, otras cubiertas por suciedad y mugre y otras clases de porquería.
-No entiendo que es este lugar? –dije intrigada- no hay luz? Esto es… un poco sofocante.
-No… No la hay, ¿acaso no sabes la historia? – dijo Axel sacudiéndose y empezó a andar y yo detrás de él.
-Qué historia? – sentí un escalofrió que me hizo saltar del susto y cuando voltee vi a Cornie a mi lado- dios!
-Que tu fantasma volvió? ¿Ya me dirás quién es? – yo solo lo mire molesta y el solo suspiro sonriendo, para continuar- Este es la primera estructura del instituto su origen, pero pasaron muchas tragedias aquí primero algunos chicos saltaron del techo-
- ¡¿Todos?!
-El rio- no, pero fueron en lapsos de tiempo distintos, luego hubo un accidente y algunos fallecieron ahí luego un profesor pervertido murió justo cuando estaba observando a las chicas en el baño.
-No entiendo cómo fue?
-Él se cayó y se golpeó la cabeza con la esquina de los lavados, en fin, sucedieron muchas cosas hasta una explosión en la cafetería debido a la cocina y el gobierno cerro esto…
-Como sabes acerca de todo esto?
-Sin embargo… - me ignoro- no quisieron desechar su vieja sede, sino que construyeron sobre ella escondiéndola y dejaron todo atrás.
-Por que dejarlo? ¿En vez de llevarlo con ellos?
-Empezaron de cero no podían volver a hacer algo aquí teniendo tanta base de incidentes.
-Ya veo…
Seguimos caminado por pasillos oscuros y tétricos, en algún momento me sentí como si algo me fuera a salir de la nada y estaba nerviosa por lo que miraba a Cornie muchas veces, creo que ella de algún modo también sentí lo mismo que yo… que diría mi abuela si me viera aquí justo en este momento.
-Hemos llegado – soltó Axel sacándome de mis pensamientos, pero al mirar la puerta estaba encadenada como la otro que había encontrado con Cornie-
-Y ahora qué hacemos? ¿Puedes romperlo?
-Por quien me tomas? No puedo deshacerme de eso, pero si puedo derribar la puerta – sonrió de manera malosa dándole una fuerte patada a la puerta asustándome, y justo escombros empezaron a caer encima de nosotros-
-Acaso estás loco?! Esto podría derrumbarse! ¡Quieres matarnos!
-No está en malas condiciones la estructura, pero si algunas que otras cosas solo mira – siguió pateando fuerte asustándome a mí y a Cornie pero realmente las bisagras de la puerta de manera empezaron a ceder hasta que un horrible ruido se escuchó cuando ambas cayeron tirando al sueño lo demás que estaba en el interior de la habitación.
-Dios… - dije al ver el interior de esta había otra puerta del otro lado con cadenas igual y el escritorio y las sillas estaban destrozados y había libros y papeles por el piso unos rotos y otro de color amarillo por lo viejo.
-Empecemos, ¿de qué año es tu amigo o amiga? – pregunto con naturalidad-
- D-De mil novecientos setenta y seis – al darme cuenta de lo que dije lo miré sobresaltada y a lo que él solo rio-
-Muy bien empecemos, son los libros color azul marino quizás llevemos algunas horas, pero tranquila el único fantasma es el tuyo.
-Dije que no hay nada como eso! – el solo rio y después siguió tomando algunos libros de ese tono y empezó a hojearlos
-Y como sé si es hombre y mujer?
-Es mujer! – grite irritada para tomar uno entre los escombros y revisar el año-
-Como se llama?
-Cornie… - dije ignorándolo-
-Es un lindo nombre…
-Gracias! – dijo Cornie haciendo que la volteara a ver y justo Axel rio-
-Que dijo? ¿Le gusto mi alago?
-No seas ridículo – lo miré mal y seguí revisando libro tras libro junto con el-
No sé cuantos minutos pasaron, pero ambos permanecimos en silencio bajo la luz de nuestras linternas en aquella oscuridad, hasta que Axel corrió hacia mí con un libro en la mano con la fecha de mil novecientos setenta y seis.
-Aquí está tu amiga! – soltó feliz a lo que yo solo suspire irritada-
-Cornie… - vi su linda foto en el anuario lo que me hizo sonreír a ella y a mí de manera nostálgica-
-Es increíble como la vida se puede terminar en un abrir y cerrar de ojos… - soltó Cornie de manera triste
-Solo hay que buscar sus archivos…
-Eso será más complicado aún – Axel señalo el estante de estos que estaba abajo con todo regado y hojas afuera- recuerda que no podemos quedarnos más aquí.
-Qué hora es? -Le pregunte-
-Son las cuatro de la tarde debemos apresurarnos.
-Yo solo asentí y empecé a revolver papeles junto a él como locos, unos estaban rotos otros irreconocibles y otros… simplemente faltaban no estaban, miré a Alex de reojo y estaba tan enfocado en lo que hacía… - G-Gracias Axel…
-Vaya debe ser el hambre el que me está haciendo alucinar…
-Gracias! – le grite- por ayudarme en algo que ni si quiera sabes el porqué, al menos eso te puedo reconocer.
-Entonces ya confías en mí? – sentí como dijo eso con un toque de felicidad-
-Yo no he dicho eso, solo reconozco tu esfuerzo…
-Eso quiere decir que he avanzado, quien sabe que dirá tu amiga de mi – sonrió feliz para continuar-
-Es cierto a pesar de todo Laila él se ha mostrado, interesado en ti y también preocupado…
-Eso no cambia nada…
-Que no cambia? ¿Qué dijo ella? – dijo el-
-Estoy hablando sola!
-Entonces es una amiga imaginaria tuya?
-Si! ¿algún problema?
-No… en que año murió?
-Dios! – tomé mis archivos y me moví de lugar haciéndolo reír-
Volvieron a pasar algunas horas más hasta que encontré un trozo de papel por la mitad de color amarillo con el nombre de Cornie allí, pero en su dirección justo en la última palabra estaba roto.
-Axel ya lo tengo… -dije triste y Cornie se me acerco y noto me cambio de ánimo al leer la hoja- está roto…
-No hay problema – leyó la información y tiro la hoja haciendo que ambas lo miráramos- podemos ir y recorrer ese vecindario aún tenemos tiempo – miro su reloj- son las seis! Salgamos de aquí ya – me tomo de la mano y me llevo con él.
-Cuál es la prisa ya perdí todas mis clases y-
-Oye no querrás quedarte aquí durante la noche, no solo veras roedores y otros animales, pero si no visualizaste nada mientras que estábamos aquí creo que no lo querrás ver si oscurece ¿no?
-Sentí como mi estómago dio vueltas – T-Te dijo que no veo nada de eso, vámonos de aquí – apreté un poco más su mano y note que este sonrió por lo bajo-
-No vas a abrazarme cierto? – soltó mientras íbamos a un paso apresurado-
-Solo en tus sueños! – bajé mi cabeza y por alguna razón sentí como mi corazón latió nuevamente y mis mejillas empezaron a sentir un poco de calor en ellas.
Al llegar a la rejilla otra vez Axel la dejo descubierta por cualquier cosa y seguimos el paso por el ducto hasta que salimos de nuevo en el cuarto de limpieza de la biblioteca y salimos del lugar sin ser vistos. Me sentía con una adrenalina increíble nunca en mi vida había hecho este tipo de cosas, pero aun así sé que eso estuvo muy mal y lo que sigo haciendo a continuación…
-Bien a donde vamos ahora? – solté tratando de agarrar algo de aire mientras subíamos las escaleras para recoger nuestras cosas he irnos
-No es obvio – sonrió antes de separarnos de manera breve- iremos a al vecindario de Dranville – salió corriendo hacia su aula y yo hice lo mismo con Cornie siguiéndome.
Entre a mi salón deprisa y todos se quedaron mirándome ya que también recogían sus cosas, tome todo y salí de allí rápidamente escuchando detrás de mí los gritos de Bruce y sus amigos, mientras bajaba las escaleras rápidamente Cornie me paro y me miro con los ojos llenos de lágrimas haciéndome sorprender.
-Que paso? ¿te sientes mal?
-Yo… -Solo se abalanzó sobre mi abrazándome sacudiendo todo mi cuerpo en energía- gracias… Laila por ser mi amiga durante todo este tiempo, y lo siento tanto por a ver complicado tu vida aquí en este instituto, pero la primera vez que me hablaste me sentí tan viva como si quedara alguna esperanza para mí, ahora siento miedo de irme tengo miedo de saber que hay más allá y tengo miedo de él que dirá mi madre.
-Yo no podía abrazarla, pero si la consolé- yo soy la que lo siente hubo veces en que te dije cosas feas por mi estrés y mi mal genio, mientras que tú fuiste mi única y gran amiga lástima que no nos pudimos conocer cómo se debía y estuviste siento de veces cuando me sentí mal, fuiste tú quien me dio ánimos.
-Laila no quiero irme! – se desprendió en llanto, pero también sabía que si todos salían dentro de unos momentos me verían aquí en esta situación-
-Cornie estoy seguro que, si vas podrás reunirte con tu madre en poco tiempo, ella estaré feliz de alcanzarte y de ver lo que has dejado para ella y así podrá sentir a través de ese regalo tu corazón y cariño, así que ya es hora de ir por ello.
Esta se separó de mí y me sonrió entre lágrimas, enseguida corrí hacia el piso de abajo para poder salir con Axel y este ya estaba allí esperándome, le di una última mirada a Cornie y le susurre – Volveré…- a lo que ella asintió.
Axel tomo mi mano y me correr junto a el mientras que lo mire sorprendida por su actitud – vamos! ¡En bus llegaremos más rápido no podemos perderlo! – soltó feliz y corrimos hacia el bus subiéndonos en él.
En el camino el saco su teléfono y empezamos a ver rutas más cortas para poder llegar allí pero no pude evitar mirarlo de reojo como podía concentrarse en algo que no es importante para él no sabía si lo hacía por interés o siempre fue así de apasionado.
Tuvimos que agarrar dos bus más para poder llegar, y de allí empezamos a recorrer casa por casa del vecindario ambos nos dividimos, duramos un buen tiempo hasta que pasamos por la segunda urbanización del sitio, y al tocar el timbre note a una señora de algunos setenta años me recibió y al contarle la situación la señora empezó a llorar, ahí me di cuenta que era aquí llame a Axel y este vino junto a mí.
-Disculpe soy una buena amiga de ella nos conocimos mientras yo estaba pequeña – sonreí nerviosa, por la mentira que había dicho- su hija le había dejado este regalo para usted yo lo había tenido todo este tiempo, pero no se lo había entregado porque no encontraba la dirección…
-Lo siento, pero no puede ser que tu sepas de ella de ese-
-Ella lo compro para usted… e iba de regreso para dárselo pero como ya sabe no llego – tanto a la mama de Cornie como a mí nos salieron lágrimas de los ojos- ella dijo que aquí estaba su corazón y que podría sentir su cariño como si estuviera viva, dijo que noto que le había encantado esto una vez así que espero que lo acepte yo creo que de esta manera ella se puede ir en paz – la señora aun lloraba por su hija perdida pero estaba impactada sobre lo que le había dicho, se me fue un poco la lengua… tome su mano y deje allí la pequeña caja- espero que tenga muy buenas noches
-Nos vamos Laila? – pregunto Axel un poco triste-
-Si… - al empezar a andar la señora grito-
-Dile que lo usare todos los días hasta el último día en que pueda reunirme con ella.
Dicho esto, me sentí peor y lloré por todo el camino, Axel me miraba preocupado, pero no decía nada y al subir al bus este me ofreció un pañuelo.
-No llores mucho si no tus ojos se hincharan, tienes que saber que este momento era inevitable… ¿a dónde quieres ir al llegar?
-Quiero ir al instituto otra vez…
El camino fue silencioso y algunos pasajeros me miraban por mi llanto y miraban a Axel como si él fuera el culpable, al menos eso fue gracioso para mí, aunque él me limpiaba las lágrimas a veces cuando mi mente estaba más allá de la tierra.
Al llegar al instituto estaba cerrado eran las diez de la noche y nos quedamos fuera de las rejas de este y puede ver como Cornie, sonreía feliz con lágrimas en sus mejillas y me saludo alegremente y grito.
-Adiós Laila! – sin poderle responder vi cómo se dispersaba en pequeñas luces y estas volaron al cielo. – me calmé un poco y allí me atreví a hablar con Axel-
Vale sí, puedo ver fantasmas ¿Y? -Respondí ya agotada con la mandíbula tensa. - Corre y díselo a todos para que sigan burlándose de mí. -Todos igual, todos adoraban burlarse de mí y él no iba a ser menos.
- ¿Qué? -Me miró sin entender. - ¡No! -Gritó provocando que saltara un poco debido a la impresión a lo que el suspiro- Ya te dije, sólo busco tú ayuda.
-Qué clase de ayuda?
-Estoy investigando algo no puedo hablarlo aquí, sólo dame un momento. Encontrémonos en la biblioteca después de clases, ¿mañana sí?
- Esta bien, te lo debo de corazón
- Genial. -Respondió con una sonrisa alborotando mi cabello sonrientemente. - Nos vemos allí. -Tras su marcha yo continúe hacia mi casa con una tristeza en mí, pero me sentía aliviada también por ayudar a mi única amiga.
En la mañana siguiente tras acabar todas las clases me dispuse a ir a la biblioteca, me detuve un par de veces en medio del pasillo y las escaleras. - ¿En verdad debería ir? - Me pregunté a mi misma mientras me mordía la uña de mi dedo pulgar nerviosamente.
En verdad se veía que hablaba en serio, y por alguna extraña razón me sentía atraída a él, no hablo de atracción del tipo amoroso sino otra especie de atracción, aunque parecía un chico normal, tenía un aura diferente al de los demás, incluso mi abuela me dijo que debía permanecer alejada, pero aun así sentía curiosidad. ¿Por qué un espíritu como aquel había intentado poseerlo?
Una vez llegué a la puerta de la biblioteca me detuve a observarla estaba nerviosa, muy nerviosa, tomé aire y deslicé la puerta y había un par de personas, debían ser alumnos de cursos superiores que se estaban preparando para la universidad.
Caminé y llegué a las estanterías comencé a avanzar entre dos de ellas, buscando a Axel, pero no parecía estar en el lugar. -Tal vez en verdad se estaba riendo de mi -Musité bajando mi mirada, dejándola escondida en medio de mi largo y cargado cabello.
- Pensaba haber aclarado eso...-Me sorprendió por la espalda, provocando que quedase atrapada entre la estantería y él. -No me estoy burlando de ti. – Axel Lee estiró su mano derecha y la posicionó a un lado, apoyándola sobre la estantería.
- No me gusta que estés tan cerca de mi...-Respondí alzando la mirada para verlo, pero desviándola al instante. - No quiero tener más problemas Si nos ven juntos estaré metida en más líos....
Axel cogió un libro, lo abrió y colocó delante nuestra al notar que un par de alumnos pasaban" Mira, un par de Tortolitos “que envidia " decían.
- Así nadie nos verá. - Me respondió con una sonrisa. – cinco minutos. Luego me marcharé. - Respondí con seriedad mirándolo. - Me basta. - ¿Para qué necesitas ni ayuda?
- Quiero que me ayudes a buscar a una persona.
- ¿No es ese el trabajo de la policía? – solté con algo de sarcasmo a lo que él me miro serio
- Porque esa persona está muerta y tú eres la única capaz de ver muertos.
-Me quedé de piedra.
- Ayúdame a encontrar a esa persona y yo ...- Su cara se acercó a la mía. - Haré que los demás no te teman.
Abrí los ojos como platos ante su propuesta, podría tener una vida normal, tener amigos...
- ¿Tú no me temes?
- A mí me pareces una chica interesante y entretenida.
- Bueno... -Axel me sonrió y quitó el libro-
Tras acabar la segunda clase, me puse a mirar hacia el patio. ¿Cómo se suponía iba a ayudarme? No es tan fácil.
De repente se formó un revuelo en la puerta de mi salón Axel entró junto a otro chico, castaño y alto caminó hasta mí y se detuvo delante de mi mesa todos se quedaron mirando.
- Marcelo esta es la chica de la que te hablé. - Dijo con una sonrisa como si nada.
- oh...- Dijo con desgana alzando la mano unos instantes. - Laila este es Marcelo sub capitán es algo serio, pero es buena persona, venimos a comer contigo.
- Técnicamente yo fui arrastrado. - Respondió Marcelo con un enorme suspiro.
De pronto un fuerte golpe rompió la conversación, detrás Marilyn nos miraba fijamente. - ¿Qué haces aquí? Pensaba que no querías volver a verme. - Dijo enfadada.
- No vine a verte. - Respondió Marcelo mirándola con las manos en los bolsillos de sus pantalones - Has engordado
Marilyn se acercó a él y lo miró. - Lo que va a engordar es tu cara de lo hinchada que te la voy a dejar.
- Tan pacífica como siempre. - Le respondió, no supe qué decir.
- Esos dos son amigos de la infancia. - Respondió Axel cogiendo una silla y colocándola delante de mí, para acto seguido sentarse, colocando su pecho en el espaldar de esta y mirándome. - A partir de hoy se acabó comer sola. - Me dijo con una sonrisa.
Yo asentí, Marcelo me miró unos instantes. - Oye tú ¿Es cierto lo que me dijo éste? -Señalando a Axel. - ¿Ves fantasmas?