Con la llegada de la primavera nuevos animales e insectos hacen su aparición, y entre ellos seguramente los más comunes son las mariposas. Mariposas de distintos colores y tamaños invaden las calles y llenan el mundo de color, pero no todas ellas son portadoras de alegría y felicidad, existe una mariposa en particular, una mariposa de alas rojas sangre y puntitos blancos. Una mariposa que sólo es portadora de desgracia y muerte, la llamada mariposa negra
- ¿Se han enterado?
- Si, al parecer hay una especie de acosador que se cuela en los vestuarios de las chicas y las mata.
- ¿Acosador? A mí me dijeron que era un monstruo.
Recientemente este extraño rumor ha comenzado a circular, un hombre vestido de n***o se cuela de noche en la escuela y espera a que sea de día para matar a las chicas que se cambian en el vestuario de la segunda planta. En mi opinión, una tontería ¿Por qué sólo a las chicas? ¿Cuál es su propósito? Más que temerles a los vivos, deberían temerles a los muertos.
-iBú! - Me sobresaltó por la espalda una voz conocida mientras colocaba sus manos sobre mis hombros, al voltear sólo vi una figura deslumbrante que me cegó al instante. - ¿Te asusté?
- ¿No tienes otra cosa más interesante que hacer que ir asustando a las personas? - Pregunté volviendo a fijar mi mirada en el libro que estaba leyendo, ya han pasado dos semanas desde que conocí a Marcelo y Marilyn desde que ambos se enteraron de mi secreto, además de eso, últimamente la visita de Axel a mi clase se había vuelto algo habitual, de la nada se había formado un grupo a mi alrededor, siempre se reían por cualquier tontería, sobretodo Axel Lee, el cual se la pasaba riendo cada vez que Marilyn y Marcelo discutían por cosas sin sentido.
- ¿Cómo esperas asustarla con algo tan tonto cómo eso? - Preguntó Marcelo sentándose al lado mío con las manos en los bolsillos de su pantalón.
- ¿Otra vez aquí? ¿No te cansas? - Preguntó Marilyn tras ver a Marcelo y levantarse de su asiento. La mirada de esa chica seguía dándome respeto. -iLaila! -Me gritó tras golpear con su puño cerrado sobre mi mesa, provocando que me sobresaltase. - dime.
Marilyn cogió otra silla y la colocó frente a mí, se sentó, cruzó de brazos y piernas, y me miró fijamente. De repente no sólo ella lo hacía sino también Marcelo y Axel. Parecían esperar que dijese algo, pero no conseguía saber el qué.
- ¿Crees que sea un fantasma? Al fin de cuentas nadie lo ha visto. -Prosiguió Marilyn.
- ¿Un fantasma? - Pregunté sin entender. - Ah claro bueno, la verdad es que no lo creo… - Respondí intentando sonreír, pero sólo me salió una mueca. Aún me resultaba increíble pensar en el hecho de que no sólo Axel Lee supiese mi secreto, sino también Marilyn Park y Marcelo Bonnet, y lo más increíble, que no me tomasen por loca.
- A lo mejor está relacionado con el fantasma que atacó a Axel... -Volvió a suponer Marilyn, hace dos semanas cuando ella también se enteró del secreto, Axel le contó sobre el incidente que había tenido, claro está, omitiendo la parte en la que ambos nos habíamos conocido debido a que él estaba buscando a un fantasma, por alguna extraña razón él no quería que nadie supiese sobre ello lo que me pareció aún más raro si Marcelo es su amigo de la infancia ¿no debería saber más de el?, por lo menos saber qué es lo que paso o la persona que él quiere buscar en el otro plano, no se debería molestar a una persona que ya paso al más allá pero por alguna razón a veces sospecho que tiene que ver con esa aura extraña que se aparece por ahí, me alegro que Cornie se haya ido ilesa de la situación.
- Claro que si doña paranormal, el asesino y el fantasma se acaban de unir y ahora juntos crearan un plan para acabar con la r**a humana. - Se burló Marcelo dejando escapar de sus labios una pequeña risa, Marilyn lo fulminó con la mirada.
- ¿Buscas pelea? - Preguntó alzando una ceja.
- Pelear contigo es perder el tiempo y mis energías. - Le respondió sin mirarla, acto que la enfureció más.
- C.…Chicos....no peleen sí? creo que deberían empezar a comprenderse uno al otro, Macerlo solo hace bromas Marilyn... -Intenté detenerlos, pero no me escucharon y comenzaron a discutir, como siempre.
Axel reía ante la escena, mientras que yo lo único que podía hacer era mirarlo confundida, desde que lo conocí no podía evitar sentirme extraña cada vez que estaba cerca suya tenía una extraña energía, diferente a todas las demás, desde que nos conocimos no habíamos hablado sobre aquello que le hizo acercarse a mí, aun cuando siempre estaba sonriendo, en mi cabeza seguía presente la expresión que me mostró aquella vez en la sala de música.
De repente algo cautivó mi atención, fuera de la clase en medio del pasillo una mariposa un tanto peculiar se paseaba por entre medio de los alumnos, sin rumbo fijo algo bastante normal, de no ser porque de un momento a otro la mariposa entró, dirigiéndose directamente a Axel. Yo observé sus movimientos durante un par de segundos, hasta que sus alas dejaron de aletear, quedando posada sobre el hombro de Axel, me quedé mirando la mariposa un par de segundos hasta que una voz me sacó del trance.
- ¿Qué tengo? - Preguntó Axel al notar mi mirada. Yo lo miré extrañada. ¿Acaso no veía la mariposa? Tardé un par de segundos en reaccionar a sus palabras, pero cuando lo hice simplemente negué con la cabeza, permaneciendo en silencio algo en todo esto no me daba buena espina.
- ¿Una mariposa que nadie vio? - Preguntó mi abuela tras contarle fui enseguida hacia ella luego de volver del instituto claro, una vez la noche ya había caído y yo ya me encontraba en la cama, fuera de mis padres y mi abuelo. - ¿Cómo era?
- No lo sé tenía un color extraño, y me resultaba muy conocida, aunque no recuerdo dónde la he visto.
- Hay un montón de mariposas en el mundo, un millón de clases...
- Ya Buenas noches abuela. - Le respondí despidiéndome con una sonrisa. Me recosté y cerré los ojos, y tras un par de minutos, aún no conseguía conciliar el sueño, me incorporé en la cama y miré hacia la ventana. - En verdad siento que algo no va bien... -Me levanté de la cama, fui hasta mi escritorio, cogí mi portátil y volví a mi cama tras encenderlo busqué en muchas páginas cosas sobrenaturales relacionadas con mariposas, pero desgraciadamente en ningún lado había visto a esa mariposa, y, ¿por qué de entre todas las personas que había fue precisamente a por Axel?
Mientras seguía buscando mi móvil sonó. Extrañada miré de quién se trataba. - ¿Axel Lee? - Tras descolgar la llamada me mantuve en silencio, a la espera, en algún momento había obtenido el número de el trío cómico, pero hasta ahora nunca me habían llamado ninguno de ellos, nunca hubo razón para ello.
- ¿Laila? - Me mantuve en silencio. Su voz sonaba rara, diferente a la de siempre. - Necesito tu ayuda, por favor escúchame. - Tragué saliva, notando como la sangre dejaba de correr por mi cuerpo. - Me están siguiendo…- Fruncí el ceño confundida, y la llamada se cortó, ese momento fue más que suficiente para asustarme y hacerme levantar de la cama lanzando todo a un lado y puse una chaqueta, saliendo en dirección al instituto, dónde supuse que estaría. Tras llegar, completamente agitada, miré a todos lados, buscando a ese idiota que de alguna manera siempre conseguía meterse en líos entonces, de repente mi vista divisó una mariposa de alas negras, pero con pequeños círculos rojos que parecían brillar y la resaltaban a un más, la cual volaba en dirección a la parte trasera del lugar, por alguna extraña razón mi cabeza comenzaba a doler, y sentía más frío.
Seguí a la mariposa hasta que una luz cegadora me obligó a detenerme y cubrirme los ojos con los brazos.
- ¡Al fin llegas! - Gritó una voz femenina. - Podríamos haber muerto... acabó con un gran suspiro.
Cuando mis ojos se acostumbraron a la luz pude ver con claridad Marilyn me miraba enfadada de brazos cruzados, Marcelo permanecía con los ojos cerrados apoyado en la pared, y Axel me sonreía mientras me apuntaba con una linterna.
- ¿A qué viene todo esto? Pensaba que estabas en peligro. - Pregunté algo irritada a Axel. – acaso sabes que prácticamente me escape de casa al irse así no? ¡¿están locos todos acaso?!
- ¿No lo puedes ver? Solo relájate será rápido vamos a investigar. - Me respondió con una gran sonrisa victoriosa.
En ese momento sentí que estaba tratando con un idiota, un verdadero par de idiotas. - ¿investigar? ¿Acaso somos alguna especie de detectives? - Pregunté alzando una ceja.
- Vaya, Laila de mal humor, me gusta. - Dijo Marilyn – Créeme que estoy más que de mal humor en este momento, y de mi boca saldrá cualquier cosa.
Axel rio y alborotó mi cabello. - Anda no te enojes conmigo Laila será un recorrido rápido, seguro será divertido.
No respondí, esto me parecía completamente imposible suspiré y me resigné a llevarles la contraria comenzamos a caminar, colándonos con éxito en el interior del instituto.
Una vez dentro, nos dividimos en dos grupos, a mí me tocó ir con Marilyn a la zona norte, y Axel y Marcelo fueron a la zona sur. Revisamos toda la zona de arriba a abajo, pero nada.
- Sigo pensando que estamos perdiendo el tiempo no hay nada… -Me dijo Mari – por eso les dije que quería ir a casa a demás ya tengo algo de sueño- respondí, pero una vez entramos en el aula de ciencias, cuando ambas colocamos los pies allí en esa aula, dejé de oír a Marilyn.
- "No tienes escapatoria, es nuestro" -Decía de nuevo la voz de aquella vez en mi cabeza, mi sangre comenzó a alterarse, mi respiración a agitarse, mi cuerpo a temblar. Todo lo que me rodeaba había desaparecido, me encontraba en un espacio en n***o, no había nadie a mi alrededor.
- ¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí? ¿De qué hablas? ¿De dónde vienes?
- "Sólo que dejes de meterte en nuestros planes"- Volvió a decir la voz. - ¿nuestros planes? - "Aléjate de Axel Lee o pagaras las consecuencias con el tiempo"
- ¿Por qué queréis matarlo? - No obtuve respuesta, la oscuridad cada vez se hacía más fuerte, parecía que no iba a poder salir de ahí nunca más, hasta que otra voz me llamó una voz femenina muy conocida.
- "Laila, corre, Axel está en peligro, debes salvarlo"
Esa voz me trajo de nuevo a la realidad, haciendo desaparecer toda la oscuridad, al volver en mi me di cuenta de que Marilyn me estaba mirando sin entender, me quedé callada y estática unos instantes, sin saber qué hacer.
- ¿Qué ocurre? - Me preguntó Marilyn
- Axel -Musité sin entenderme si quiera a mí misma, mandé un mensaje a mis piernas y corrí en busca de éste y corrí por los pasillos y bajé las escaleras hasta llegar a la entrada. Entonces un fuerte golpe de taquillas hizo que tanto yo como Marilyn que iba detrás mío, nos detuviésemos. Axel estaba siendo estrangulado por un joven y alrededor de éste había un montón de aquellas mariposas, Marcelo y Marilyn miraban la escena sin saber qué hacer y con toda razón era su primera vez observando algo como esto y más enfrentándose una de las mayores entidades… hasta es mi primera vez para mi también.
Cuando me detuve las voces volvieron a hacer aparición en mi cabeza. -"Detente, no des un paso más", No supe qué hacer. - Laila ¿Qué está ocurriendo? ¡¿Que le sucede a Axel porque esta así?! - Preguntó Marilyn sin entender. - ¿No lo ven chicos? - Les pregunté a ambos, pero estos negaron, solo deben ver a Axel levitando a centímetros del suelo, miré al espíritu debía tratarse de un espíritu maligno, muy poderoso pues era capaz de ocultarse por completo. Haciendo caso omiso de las voces me acerqué con dificultad y miedo a Axel. - Basta, déjalo. - Le dije seria al espíritu este me miró, su mirada estaba vacía, bueno es un espíritu pero, aun así, esa mirada daba mucho miedo, nunca había visto un espíritu así. Tragué saliva y me acerqué, al hacerlo por alguna extraña razón el espíritu retrocedió, aflojando el agarre en Axel, pero sin dejar de mirarme. - Basta he dicho. - Mi mirada sin saber cómo, había cambiado o eso sentía al menos lo miraba sin miedo, fijamente, sin vacilación estiré mi mano y toqué al espíritu al hacerlo sentí que todas las fuerzas me abandonaban y perdía la conciencia.
Sentí como me ahogaba y no podía respirar haciéndome entrar en desesperación, pero a la vez sentí como si me hubiera sumergido en el agua, al abrir los ojos quedé impactada el paisaje que me rodeaba estaba desbastado por las llamas, y a mi alrededor había un par de cuerpos, todos muertos, tendidos en el suelo unos estaban quemados otros… en un mal estado físico que se nota que no sobrevivirían y los miré y quedé más impactada al darme cuenta que uno de los cuerpos era muy parecido al de la niña que intentó matar a Axel a pesar de que su cara estaba casi irreconocible por las llamas y la carne de su rostro fuera de lugar, volteé e intenté no gritar y frente a mi Axel sostenía de rodillas en el suelo, el cuerpo de una chica que estaba cubierto de sangre, y rodeado de esas mariposas su cara era de dolor, lloraba sin soltar el cuerpo de entre sus brazos.
- "¿Por qué insistes en protegerlo?"- Preguntó una voz a mi espalda. Al voltear mi cara se volvió más pálida. Era el espíritu de hace unos segundos. Su cara estaba cubierta de sangre y le faltaba un brazo. No supe qué decir. -"¿Acaso sabes sobre su pecado?"- En ese momento lo entendí. Este era el incidente del qué tenía que investigar, y aquí debía estar la persona que buscaba. - "Él debe pagar por su pecado" – él era uno de los niños que le faltabas extremidades-
Después de eso mi vista volvió a teñirse de n***o y mis ojos se cerraron, al abrirlos, me encontré algo aturdida, miré a todos lados, sólo para darme cuenta de que estaba sentada en el suelo, y frente a mí en la misma posición, él Marcelo lo socorría mientras Marilyn vigilaba, pero no dije nada no sabía qué decir ¿Pecado? ¿Qué pecado? - Axel... -Lo llamé. Los tres me miraron en silencio. - ¿Cuál es tu pecado?
-A que te refieres – bufo- no entiendo de que me estás hablando – y antes que fuera a decir otra cosa- chicos ya es tarde es hora de irnos.
-Oye vamos Axel estoy se estaba poniendo interesante – dijo Marcelo a lo que Marilyn como siempre fue la primera en responder- interesante acaso no acabas de ver lo que paso hace unos instantes? O es que debemos pasarlo por alto no entiendo.
-Axel hablemos a solas, Marcelo y Marilyn nos vemos mañana sí? – Tome a Axel del brazo y lleve a fuera a lo que este se soltó de mi agarre y me enfrento- que te ocurre?
-Responde a mi pregunta y eso será el fin de esta noche – lo mire decidida- Oye no sé de qué pecado hablas tu sí? desconozco eso así que ya basta deja el tema.
-Dejarlo? ¿Dejarlo dices? – si! déjalo y pasa la página – respondió el irritado hacia mí, lo que me dejo sorprendida y él lo noto- Oye Laila no - suspiro- escucha solo trato de decir que-.
-Solo tratas de decir que Axel Lee? – lo interrumpí antes de que continuara y alce más mi voz- Solo te diré una sola cosa y créeme que lo digo por primera y última vez – me acerque hacia el cortando los pocos centímetros de nuestros cuerpos- No sé en que estas metido o en que estuviste, y tampoco entiendo como Marcelo es tu amigo de la infancia pero no sabe de este acontecimiento – el abrió completamente sus ojos pero antes de decir algo coloque mi dedo índice en su pecho y lo empuje hacia atrás- Si estas metido en algo desubicado o heriste a alguien hasta desaparecerlos créeme que esta supuesta amistad se acaba entre tú y yo se acaba.
- ¡¿Supuesta acabas de decir?! – dijo molesto acercándose más hasta sentir su respiración cerca- pasa la página Axel Lee- molesta me di la vuelta y me largué de ahí sin hacerle caso a su voz quien me llamaba de vuelta.
Llegue a la molesta y lance la puerta sin pensar si se despertarían los demás o no, probablemente me regañen mañana, pero me da igual mi abuela me miro y noto mi furia y aunque trato detener al preguntar lo sucedido solo le dije que me iba a dormir, me quite la chaqueta tirando al suelo con fuerza y me tire en mi cama mirando al techo mientras trataba de relajar mi respiración, aunque se un poco, hasta que me cuenta de mi portátil estaba en mi cama así que la tome y la deje donde estaba en un inicio para irme a dormir otra vez.
Si… me dolió un poco cuando le dije supuesta amistad, pero a veces siento que es así como ficticio como si el siempre fingiera y nunca dice o demuestra lo que realmente siente a menos que la situación pase a mayores, la cosa es que yo creo que ya la situación está más que a mayores, y si seguimos así no solo nosotros podemos resultar muertos o heridos si no que alguno de los chicos también.
Me senté en mi cama por un momento y tome mi teléfono junto mi manta de dormir y me volví a acostar y busque algún accidente relacionado con la muerte de niños en un incendio, en las primeras partes no conseguí nada y ya había empezado a bostezar luego más abajo me empezaban a salir noticias del gobierno, no sé porque a mí que me interesa el alcalde.
Y después de cruzar diez páginas de tragedias y noticias que no iban a mi tema, mis ojos se empezaron a cerrar poco a poco y lo último que recuerdo es un título llamado ‘‘la tragedia del orfanato o el asesinato sicariado’’ antes de que pudiera reaccionar me quede dormida en un profundo sueño.
Cuatro días han pasado desde lo sucedido al final no pude investigar nada perdí mi investigación y los resultados ya que mi teléfono se había descargado y apagado, Axel actúa de forma normal igual que siempre, como si aquello que sucedió en verdad no hubiese pasado, yo también opte por hacer lo mismo, aunque me siento más indiferente que él no entiendo qué es lo que puede estarle pasando por la cabeza, y eso me inquieta de alguna forma. Ninguno de los cuatro ha vuelto a hablar sobre ello, en realidad parece como si nos hubiésemos distanciado un poco, y eso me pone algo triste al fin parecía que estaba llevando la vida de una chica normal, comenzaba a pensar que podía llegar a tener amigos de verdad, pero también sé que podría ser nada más y nada menos que una obra de teatro por parte de Axel Lee.
Puede sonar ridículo, pero la verdad es que desde aquello siento una mayor necesidad de saber sobre lo que vi, sobre por qué todos los espíritus parecen querer matar a Axel, por qué todos parecen tener algo que ver con él como si estuvieran relacionados unos con otros, sé que mi abuela me dijo que no me acercase a él, pero este extraño sentimiento que tengo desde el mismo momento que lo vi, ese sentimiento no hace más que aumentar y aumentar esto realmente nunca me había pasado, y no saber qué lo provoca hace que aumente más.
Cuando las clases acabaron y la hora de la comida llegó, intenté acercarme a Marilyn o a Marcelo, pero no se encontraban en el lugar, así que opté por ir a la cafetería y en mi camino hasta ella pasé por el aula de música, y una melodía conocida me obligó a detener.
-"No puedes ayudarlo"-Recordé que me había dicho la voz. ¿Por qué no podía? ¿Tan grave era su pecado? ¿Que tan oscuro será su pasado?
- ¿Por qué no entras y le preguntas? - Me preguntó la chica fantasma que siempre aparecía en el "mejor" de los momentos.
Abrí la puerta y entré, la música seguía sonando, y yo por algún motivo me encontraba nerviosa.
- La canción Es muy bonita. -Dije quedando a un par de metros de dónde él se encontraba.
La música se detuvo, pero él no dijo nada, se mantuvo cabizbajo acariciando las teclas del piano me armé de valor nuevamente y acerqué, pero sin volver a decir nada. Al cabo de unos minutos decidí sentarme a su lado, acariciando las teclas del piano.
- Es la misma melodía de aquella vez -Volví a hablar, mirando las teclas, acariciándolas con cuidado. - ¿Es tuya?
Axel Lee se mantuvo en silencio unos segundos. - La creé para mi novia cuando tenía ocho años.
- ¿Eres algo así como un genio? -Intenté sonar graciosa, pero no hubo esa reacción, creo que metí la pata ahora entiendo un poco a Marcelo.
- Tras el accidente mis manos quedaron dañadas, no pude volver a participar en una competición. - Respondió con tristeza en su voz, acto que me hizo sentir mal.
-Sobre ese accidente… -Mi mirada ahora estaba dirigida a él, debía ser ahora o nunca. - He investigado sobre ese accidente, pero no aparece nada, absolutamente nada Y lo del otro día... -Tragué saliva, al saber que le estaba mintiendo obvio que si vi algo, pero no diré lo que se hasta que él me diga algo que empiece a admitir-Ese niño dijo que no tenías perdón, ¿Cuál es tu pecado? ¿Qué tienes que ver con ellos?
Axel tardó en hablar un par de minutos, para luego comenzar a vocalizar con lentitud. - Hace diez años murieron cuatro jóvenes por un accidente, un coche colisionó con un pequeño autobús, o eso es lo que mi padre les hizo creer a todos, mi padre lleva un orfanato, esos cuatro niños eran mis mejores amigos y ese día, el día del accidente mi padre nos había dado un par de boletos para un parque de atracciones, pero a último momento no me dejaron ir y me empeñé en querer ir, y pedí a un taxi que siguiese al pequeño autobús Tras pasar un puente, un coche se desvió de su trayectoria y colisionó contra el autobús, provocando una gran explosión que alcanzó incluso al taxi en el que iba y al despertar, todo estaba ardiendo, el taxista había salido volando por el cristal, y ellos habían muerto. Yo salí del taxi con apenas un par de rasguños, y sujeté a uno de ellos a la chica que me gustaba
Me quedé de piedra, sin saber qué decir. - Pero tan sólo tenías ocho años... ¿Cómo puede eso ser tú culpa? ¿Ese es tú pecado?
Axel rio por lo bajo mientras jugaba ahora con sus manos. - ¿No crees que es curioso que precisamente yo, el hijo de aquel que lleva el orfanato, fuese el único sobreviviente? Además, ¿Por qué nadie sabe nada sobre lo que pasó? - Me miró. -Yo creo que ellos sabían algo que mi padre no quería saber y Lilian intentó decírmelo, pero yo me había enfadado con ella por romper mi juguete peleas de niños... -Volvió a reír ésta vez en tono nostálgico.
- ¿Lilian? - Pregunté de forma inmediata cada vez estaba más y más interesada en ello. - Pero... entonces desde la niña pequeña hasta el joven aquel ¿Eran tus amigos?
- Si ella-De repente el piano que había permanecido en silencio comenzó a sonar por sí sólo. Ambos nos levantamos de forma brusca del asiento y comenzamos a buscar alrededor de la sala, pero no había nada ni nadie algo extraño pues estaba claro que uno de sus amigos estaba aquí, en la pizarra comenzó a escribirse la palabra venganza, ahora entendía por qué esa aura tan poderosa ya que no hay mayor poder que el de la venganza y esa sed de sangre que emanaba de sus presencias, y esa gran multitud de mariposas
- ¿Ves a alguien? -Me preguntó.
Yo negué mientras intentaba adivinar de dónde provenía el aura, pero nada en verdad esas cuatro personas estaban enfadadas, y por ello se habían vuelto realmente poderosas.
De repente un ruido sordo provocó que los cristales se rompiesen y ambos saliésemos disparados contra la pared debido a la onda expansiva. Acto seguido mis ojos se cierran, dejándome aislada del mundo, siendo incapaz de hacer nada, simplemente permitiéndome oír una voz tranquilizadora antes de desmayarme.
¿Cuánto tiempo pasó? No lo sé, sólo sé que una voz conocida me despertó, dejándome ver que me encontraba de nuevo en una camilla de hospital.
- Casi consigues que me dé un infarto. -Dijo con voz quebrada un chico de cabello castaño claro, ojos grisáceos y arrasados asi que volteé y lo miré, Su cara me era conocida pero no conseguía saber quién era.
- ¿Tú eres...?
El chico me miró y amulado infló los cachetes. - ¿Cómo puedes olvidar a tu amigo de la infancia así de rápido? Sólo hace tres años que me fui a Rusia.
Lo miré confundida. -Imposible ¿Nath? ¿Nathaniel?- Él sonrió y no pude evitar abrazarlo con fuerza.-¿Cuándo has vuelto?
Nath me miró y sonrió de nuevo. -Hace un par de horas me sorprendió cuando tu mamá me dijo que estabas en urgencias.
- ¿Mi mamá?
- Si, está afuera firmando tus papeles de salida y parecía muy preocupada. -Dios, si es regañada que me voy a llevar. - ¿Qué ha pasado?
-Mejor vámonos y te cuento. -Nos fuimos, y tras llevarme un sermón de los grandes por parte de mi madre, fuimos a casa, le pedía mi madre si Nath se podía quedar, y fue un si absoluto, aunque claro, mi madre adoraba a Nath por lo que no fue nada complicado. Antes de salir del hospital pregunté por Axel pero al parecer ya habían venido a recogerlo mañana debo seguir hablando con él.
-Bueno ¿Y? ¿Cómo acabaste en urgencias? ¿Cuándo te volviste así de temeraria? - Preguntó una vez ya nos habíamos cambiado y acostado.
-Pues -No supe si decirle o no.-La verdad es que fue un espíritu.
Los ojos de Nath se abrieron como platos. -Qué fuerte. ¿Te atacaron? ¿Cómo fue? ¿Es la primera vez? ¿Qué sentiste? -Me bombardeó a preguntas.
Lo miré y no pude evitar reír hace años cuando de pequeños nos conocimos yo, inocente, les dije a los niños que veía fantasmas todos se rieron de mí, pero él fue el único que creyó en mis palabras desde entonces escuchaba mis palabras sin dudar e incluso una vez le dije que había un fantasma mirándome, y él cogió un cepillo de la limpieza y comenzó a agitarlo al aire diciendo "fuera espíritu, no permitiré que te acerques a ella".
Lo miré y abracé. -Te he echado mucho de menos.
El me correspondió de vuelta de la misma forma. -Yo también enana.
Al día siguiente aproveché que era sábado para salir a dar una vuelta con Nath, y mientras tanto pues seguimos poniéndonos al día.
- Entonces cuatro jóvenes de ocho años murieron y la policía no ha investigado nada, además, esos cuatro jóvenes van detrás de ese chico por venganza y él quiere que le ayudes a investigar ese accidente y a hablar con ellos ¿No? - Me preguntó, yo asentí. -Que increíble.
- Si, pero en verdad es.... Todo es tan... complicado. - Bueno y ¿Te gusta? -Alzando pícaramente una ceja. - ¿Qué? -Sin entender. -Ese chico. - ¿¡Qué!? ¡No! Es decir, me cae normal, es un buen chico, sólo intento ayudarlo. - Pero no sabes qué te atrae de él... ¿amor? iNo! -Le grité. -No es amor. - Estaba claro que no era eso simplemente intento ayudarlo porque me cae bien amor eso es imposible ¿Amor?
Después de caminar durante todo el día, volvimos a casa, y cuán grande fue mi sorpresa al ver a esos tres justo delante de mi puerta. ¿Cómo sabían dónde vivía? - ¿Qué hacéis aquí?
- Marilyn corrió a abrazarme. - Me alegro de que estés bien. -Soltó en tono preocupado era la primera vez que la veía así.
- Siento haberme alejado de esa manera, supongo que ambos estábamos asustados...
- Dilo por ti Marilyn. -Le dijo Marcelo- Cállate. -Le ordenó ésta. - ¿Qué hacen aquí? -Pregunté sin entender. – Bueno sobre eso…-Marilyn no supo qué decir.
- He descubierto quién mandó asesinar a mis amigos, es hora de acabar todo esto. – dijo Axel mirándome con cara seria.