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2381 Words
"La Fiesta". I || ??? ???? || Me centro en realizar a la perfección que puso la profesora de historia, es algo sencillo y no podía tardar más de veinte minutos. Al terminar con él me levanto de mi asiento y lo llevo a la profesora. —¿Acabaste, López? —asiento y ella toma mi cuaderno—. Veamos.. —susurra. Las puntas de mis dedos comienzan a tocarse entre sí por los nervios. —Está todo perfecto, López —escribe algo en mi cuederno y vuelve a entregármelo—. Felicidades —sonríe. —Muchas gracias —vuelvo a mi asiento. Observo a Amy y me sonríe para luego continuar con su trabajo. Yo por lo tanto, saco un libro de mi mochila y continúo con mi lectura. Unos veinte minutos más tarde y casi todos han acabado sus trabajos. La campana suena indicando el primer receso del día. Salgo junto con Amy e Isa hacia la cafetería. Me pido un agua y un sándwich para luego sentarme en la mesa donde estaban Amy, Isa, Adam y George. —¿Tienen planes este fin de semana? —cuestiona Adam para luego morder su hamburguesa. —Pues tenía que ir con mi madre a una "fiesta" de su empresa —menciona Isa con aburrimiento en la voz—. Pero seguro que los cancele, son demasiado aburridas esas cosas —suspira. —Yo no tengo nada —menciona George. —Ni yo —se encoge de hombros Amy. Todos posan su mirada sobre mí. —Seguramente pasarme el fin de semana encerrada en mi habitación —hago una mueca. —Pues nada de eso, mis queridos amigos —sonríe Adam y da otro bocado a su hamburguesa. —¿Y qué tienes pensado? —Isa enarca su ceja sin quitarle la mirada de encima. —Mi primo inaugurará su nueva discoteca este viernes por la noche —deja su hamburguesa a un lado—. Los invito a pasar un alocado fin de semana metidos allí dentro —frunzo el ceño. —¿Y eso como sería? —murmuro. —Conociendo a Adam querrá que nosotras hagamos una pijamada de viernes a domingo, la madrugada del sábado vayamos a descansar y en la noche volvamos a la discoteca —observo a Adam sonriendo. —Sabes leer mi mente, Stevens —eleva sus cejas—. Pues precisamente lo que acaba de decir Isa —vuelve a morder su hamburguesa. —Puede ser en mi casa —ofrece Isa—. Podemos quedarnos todos, ya que mis padres luego de la fiesta del viernes se irán de viaje y volverán la próxima semana —da un sorbo a su botella de agua. —Pues haremos eso —menciona Adam—. Pero necesito saber si se apuntan —observa a todos. —Claro que si, idiota —menciona Isa riendo. —Yo igual —sonríe Amy. —Y yo —George asiente. —¿Tú irás, Lucy? —Isa me observa. Lo medito unos segundos y sonrío. —Sí, iré —todos sonríen. —Todo listo —sonríe Adam—. Las pasaré a buscar a una casa sola, así que se ponen de acuerdo y me avisan. A ti te espero en mi casa, George —el de ojos azules asiente—. Debo irme, chicos —se levanta y vemos cómo se va detrás de una rubia voluptuosa. —Sería bueno ir a mi casa, la de Adam está a pocos metros —se encoge de hombros. —Debo preguntarle a mis padres —hago una mueca. —Puedo acompañarte y luego vamos a casa de Isa —sonríe Amy. —Iremos Amy y yo para hablar con tus padres —menciona Isa. —Me recuerdan a las tres mosqueteras —ríe George. —¿Y eso por qué? —cuestiono entre risas. —Desde que comenzaron las clases no se despegan una de la otra —suspira—, son un trío de locas —las tres reímos. La campana suena indicando el final del receso, todos nos levantamos y caminamos hacia nuestra siguiente clase. || ... || Mi madre hizo almuerzo para las chicas también, ambas disfrutaron la comida de ella y yo hice como si nada pasará para que no sospechasen nada. Pude notar como mi hermano no dejaba de lanzarle miradas a Amy. —Debo hacer mi tarea, hasta luego chicas —mi hermano se despide y sube escaleras arriba. —Mamá, esta noche habrá una fiesta y estoy invitada —medio sonrío. —Nosotras pensábamos en dormir en mi casa y luego de la fiesta pasar un fin de semana de chicas —murmura—. Ya sabe, pijamada y esas cosas —sonríe. —No volveremos tarde, mi padre nos irá a buscar a la fiesta y nos llevará hacia casa de Isa —veo como mi madre baja la mirada escondiendo una sonrisa. —¿Si puedo, madre? —me observa y asiente. —Si, cariño —sonríe—. Sube y prepara las cosas que necesites —le devuelvo la sonrisa. —Gracias, mamá —con las chicas subimos a mi habitación y comenzamos a preparar mi bolso con ropa. —Tienes ropa preciosa, Lucy —menciona Isa dándome unos zapatos altos. —No utilizo ni la mitad de lo que hay allí —suspiro—. Si les gusta algo pueden llevarlo, es un regalo. Estábamos a punto de acabar con mi bolso en lo que golpean la puerta de mi habitación. —Puedes pasar, Theo —menciono cerrando el bolso. Veo como las chicas quedan boquiabiertas, efectivamente, es mi hermano y están sorprendidas porque sé que era él sin siquiera haber abierto. —¿Cómo supiste... —interrumpo a Isa. —Su forma de tocar a la puerta y que es mi mellizo —sonrío. —Eso es genial —menciona Amy sorprendida. —¿Qué necesitabas, Theo? —observo a mi hermano. —¿Puedes venir un momento, Lulú? —sé lo que quiere. —¿Me esperan, chicas? —ellas asienten. Salgo de mi habitación y voy con mi hermano hacia la suya. —Verás, quería saber si tú... —ruedo mis ojos. —¿Quieres el número de Amy? —él sonríe—. Lo dejé escrito en un papel, está dentro de mi libro de matemáticas —menciono. —Como adoro que seas mi hermana —ambos sonreímos. —Debo irme, hermanito —beso sus mejillas. —Diviértete, Lulú —me sonríe. —Tú no hagas un desastre en mi habitación —lo señalo con mi índice y ambos reímos—. Nos vemos el lunes en la tarde, Theo —murmuro. —Nos vemos, pequeña —me devuelvo a mi habitación y las chicas estaban charlando tranquilamente. —He vuelto, chicas —me anuncio y tomo mi bolso. —Un pajarito me contó que tu hermano es guapo —disimuladamente voltea sus ojos hacia Amy y con Isa reímos. —Luego puedo pasarte su número, si quieres —observo a Amy. —No hablen tonterías, mejor vayamos que se nos hará tarde —sale de mi habitación como alma que lleva el diablo. —Algo sucederá entre esos dos —menciona Isa y salimos detrás de Amy. Llego a la sala y allí está mi madre de pie. —Nos vemos el lunes, mamá —ella sonríe y me abraza. —Cuídate mucho, cariño —besa mi frente. —Lo haré —acaricio su brazo—. Saluda a papá de mi parte —ella asiente. || ... || Salgo de la ducha con mi cuerpo envuelto en una toalla al igual que mi cabello. En cuanto vuelvo a la habitación de Isa veo que es todo un desastre, ya que hay ropa y zapatos regados por todos lados. Observo a Amy quién ve como Isa está colocando la habitación patas arriba. —¿Hace cuánto está así? —Amy se encoge de hombros. —No tengo nada —menciona Isa irritada y con Amy intercambiamos miradas. —Acabas de vaciar todo un armario en la habitación, Isabella —me quejo. —Pero todo me queda mal —ruedo los ojos. Me acerco a un montón de ropa, tomo una falda y un top para luego entregárselo. —Aquí tienes y estoy segura que te quedará de puta madre —ella toma las prendas que le acabo de tender. —Veremos —se encierra en el baño. —Tú si sabes que ponerte, ¿verdad? —volteo hacia Amy. —Me parece que tú y yo no tendremos el problema de que ponernos —ambas reímos. Saco de mi bolso lo que planeaba vestir esta noche; trataba de una falda de cuero y una blusa de mangas largas transparente color negra. Media hora después estamos todas ya cambiadas; el top de Isa era rosa con lentejuelas y una falda negra, mientras tanto Amy llevaba una blusa ceñida a su cuerpo con escote en U color n***o y una falda de cuerpo de igual color. Me termino de atar las botas con tacón y camino para maquillarme. Las chicas ya estaban casi listas, yo igual solamente que aún estaba pensando en si asistir a esa fiesta o quedarme aquí metida en la cama con la vista clavada en el techo. —¿Sucede algo, Lu? —Isa se coloca a mi lado. —No estoy segura de si ir a esa fiesta sea una buena idea —hago una mueca. —¿Cómo que no? —me observa incrédula—. Debes ir, te vas a divertir mucho con nosotras —sonríe. —En cuanto estés allí no te arrepentirás de haber ido —se une Amy. —¿Y por qué no quieres ir? —Isa observa mis ojos fijamente. —Es que las fiestas no son lo mío.. —susurro. —Mira, hagamos esto —Amy se acerca—. Vamos a la fiesta, estamos un rato allí y si no te sientes a gusto nos vamos, ¿sí? —sostiene ambos lados de mi cabeza. —De acuerdo —asiento y en ese momento se oye un claxon. —Son los chicos —menciona Isa—. Vamos, porque hoy rompemos la noche, reinas —baila en el lugar—. Si vemos a algún chico guapo, no nos importará nada y lo hechizaremos con nuestro encanto natural —Amy y yo reímos. —Mejor vayamos que van a entrar los chicos a buscarnos —Amy nos toma por las muñecas a ambas y baja con nosotras, hasta que salimos de la casa de Isa. En cuanto bajamos vemos a George sobre el capo del auto y a Adam parado fuera sin dejar de presionar el claxon. —¡DEJA DE TOCAR QUE LLAMARÁN A LA POLICÍA! —grita Isa mientras cierra con llave la puerta. —Las tres mosqueteras de n***o —Adam nos observa—. Aunque Isa desentona. Era total black, Stevens —Isa le lanza su bolso a la cabeza. —Y la próxima va un tacón —menciona para luego subirse al coche. —Suban, chicas —habla George. Con Amy subimos a la parte trasera junto con Isa y los chicos vuelven a subir también. Adam le lanza el bolso nuevamente a Isa. —¿Llevas un ladrillo ahí dentro? —las tres reímos. —Para noquearte —dice Isa sarcástica. Adam comienza a conducir hacia la nueva discoteca de su primo y yo me concentro en observar el paisaje iluminados. —Hoy me follo a alguien —suelta Isa de la nada. —Cuando no —murmura Adam. Isabella le da un manotazo en la cabeza y veo como George niega. —Hoy todos a divertirnos, eso es lo importante —habla George. —Eso que dijo George, eso es lo que debemos hacer todos sin la importancia de querer follar o ligar —Amy suspira—. Y lo más importante, sin meterse en problemas —dirige su mirada hacia Isa. —Prometo que no romperé el bar nuevamente —rueda los ojos. —¿Rompiste un bar, Isabella? —cuestiono y ella sonríe con inocencia. —Estaba enfadada y muy borracha —se excusa. —Solamente espero que la primera salida de Lucy con nosotros no finalice dentro de una seccional —Adam frena delante del semáforo en rojo. —Recemos —menciona George cruzando sus dedos y reímos por su gesto. —No fueron tan graves las cosas que hice —Isa suspira. —Claro que no —menciona Amy rodando sus ojos. Adam continúa conduciendo hacia la discoteca y todos seguimos hablando tranquilamente. Unos veinte minutos más tarde Adam estaciona el coche y desde aquí se puede ver un edificio con letrero neón, la música podía oírse hasta aquí fuera. Bajamos del coche y caminamos hacia la entrada pero un guardia de seguridad nos detiene el paso. —¿Traen su pase? —cuestiona con voz grave. Adam ríe. —Soy Johnson, el primo del dueño y ellos vienen conmigo —Adam palmea el hombro del guardia—. Entren, chicos —es el primero en ingresar y luego le seguimos nosotros. El ambiente es oscuro, hay luces pero son muy tenues y casi no se logra ver bien. La gente está regada por todos lados, saltando, bailando, bebiendo, drogándose y un poco más hasta follando en los pasillos. —¡Esto es una locura! —exclama Adam exaltado—. Pidan lo que quieran, digan que vienen de mi parte y listo. Nos vemos —y como era de esperarse, Adam desaparece detrás de una falda bastante corta. Veo como Isa observa hacia un punto fijo, mis ojos viajan hacia el punto donde estaba viendo ella y abro los ojos al hacer contacto. Es un hombre de cabello n***o, barba, el color de sus ojos no se distingue pero se nota por sobre su ropa que hace ejercicio y está en buena forma. —Las tengo que abandonar, reinas —lanza un beso en el aire y va meneando sus caderas. —Y ahora quedan dos mosqueteras —George nos abraza por los hombres a Amy y a mí—. Vamos a beber algo —caminamos hacia la barra.
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