Laboratorio 3. No había llegado aun cuando la puerta empezó a abrirse, él sabía que estaba aquí. Deje a Jason no muy lejos, necesitaba apresurarme y terminar con todo esto de una vez. El lugar se encontraba demasiado silencioso, parecía casi un cementerio, sino fuera por el sonido que causaba la puerta al deslizarse. No dudé en dar un paso adentro, me aventuré sin pensarlo dos veces e intenté que mis pisadas no crearan ni el más mínimo ruido, no fue hasta que pisé un cristal que recordé estar descalza. —No te tomó tanto tiempo como creí —James estaba allí, en todo el centro del lugar, rodeado de mesas blancas con tubos de ensayo, papeles, maquinas y cables por aquí y por allá —. Pero debo admitir, me alegra que hayas venido sola, así podremos lograr tener una mejor conversación —. Él se

