Esa noche fue perfecta, no solo porque hablaron, rieron y se dijeron lo que pensaban del otro, sino porque en medio de la diversión de reencontrarse, Riley le dijo que sí estuvo enojada por un tiempo con él por no permitirle asesinar ella misma a Ranger y porque sus negocios fueron los que la llevaron a sufrir de esa manera. Riley no quería continuar dentro de ese círculo de dolor, y por eso le confesó que se alejó de él porque lo culpó por lo sucedido con su bebé. Knox lo suponía, y le dijo que él también se sentía culpable por ello. Riley fue mucho tiempo a terapia hasta que aceptó que la culpa no fue de ninguno de los dos, y que la única manera de que esa ira no los corrompiera, era dejándola salir. Fue entonces cuando Riley dejó que ese sentimiento por Knox la embargara y que el odio p

