Cuando llegamos al hospital, ya nos esperaban. Isaac se había encargado de llamar a su médico personal, para alivio de nosotros el doctor estaba haciendo su turno en el hospital. Me hicieron laboratorios, me pusieron una intravenosa, y tan pronto como pudieron me llevaron a la sala de ultra sonidos. Pude ver a mi bebé y escuchar sus latidos. Me sentí tan aliviada. Me habían enviado a una habitación privada; el doctor nos había pedido estar allí, al menos por dos días hasta estar seguro de que no sangraría más y no sería riesgoso.
Isaac no se separo de mi en ningún momento, aunque rara vez decía algo. Podia ver su expresión y volvía a ser la del tipo “si te metes conmigo solo tendrás problemas” así que no me había atrevido a dirigirle la palabra. Seguramente estaba arrepentido de traerme aquí y estar toda la noche con una mujer embarazada en un hospital. Seguramente había perdido alguna cita importante con una de sus muchas pretendientes. Desde la cama lo podía ver con su teléfono escribiendo concentradamente. Hasta que el doctor entró, seguido de un enfermero.
- Como te sientes, Natalie? - el doctor se acercó a Isaac, antes que a mí.
- Me siento un poco mejor- dije mientras veía que el me sonría de vuelta.
Comenzó a decirle algo al oído a Isaac, ambos se voltearon de espalda y yo no podía escuchar sobre qué hablaban. Podía ver a Isaac pasar su mano por su boca y dejarla allí. Su rostro no tenía ninguna expresión. Yo me ponía nerviosa.
- Disculpen! - ambos me miraron, y luego se miraron entre ellos- pueden hablar conmigo? Soy yo la paciente, verdad?
Isaac camino hasta mi lado mientras el doctor se quedaba al pie de la cama. Podía ver al enfermero trabajando en algunos medicamentos, seguramente los pondría en la intravenosa. Entonces el doctor comenzó a hablar.
- Bien, Natalie- su rostro lucia algo apenado- al hacerte el ultrasonido, pude notar que tuviste un aborto espontáneo…
- Que? Como? - mi mente era un remolino de repente, mi cuerpo de repente se sentía entumecido, solo podía sentir la mano de Isaac en la mía. - No, yo… vi… yo la vi, vi a mi bebé y escuché sus latidos.
No podia ser cierto, yo vi a mi bebé con los ojos, ella estaba ahí, aún tenía vida. Ella no estaba muerta.
- Tienes razón, - el doctor lanzó una mirada hacia Isaac y este solo asintió- eran dos bebes, ambos estaban en sacos diferentes. La niña aún sobrevive, debemos hacer una operación de emergencia, el feto aún está dentro… sin vida.
“Que?” Tendría dos bebes y no lo sabía, ahora solo tenía uno, mientras en otro estaba dentro de lo sin vida. Podía sentir las lágrimas en mis mejillas. Podía sentir la mano de Isaac aún en la mía, yo apretaba su mano con fuerza. Tendría dos bebes de Chris y ahora uno estaba sin vida. Había algo más que me pudiera suceder?
- Escucha debes estar tranquila- la voz de el doctor ahora era casual, casi como si esto fuera normal- debes relajarte por la otra bebé. Esto suele pasar en embarazos múltiples, ahora debemos proteger al que sobrevive.
“Te pondremos algunos calmantes para que no te sientas nerviosa o ansiosa. Te estarán pasando a buscar para la cirugía en unos 5 minutos. Haremos esto lo más pronto posible para asegurar la vida del otro feto.”
Al decir eso, miro a Isaac, asintió y salió, el enfermero salió unos minutos después. Isaac no quitaba su mirada del enfermero y lo que hacía. Cuando estuvimos solos, yo pude llorar un poco más. Todo esto era culpa de esa maldita mujer. La odiaba más que nunca.
- Escucha, imagino que esto- Isaac se había sentado en la cama y ahora estaba acostado conmigo y me abrazaba, yo solo me deje abrazar y recosté mi cabeza en su pecho- Debe ser muy doloroso para ti, sé que sientes que estás sola, pero… yo no me iré de aquí, estaré a tu lado en todo esto. Solo imagina que soy Tom. Así será más agradable para ti.
Cuando lo mire el sonreía un poco. Era una sonrisa sincera, no como las que había visto antes. Él acarició mi cabello, ese gesto me pareció muy íntimo, para alguien que apenas había cruzado palabras conmigo, pero en ese momento no me importo.
- Gracias- yo sólo seguía recostada en su pecho, me sentía tan bien allí, hace mucho no me había sentido así.
Aunque Tom siempre estaba para defenderme, jamás me había permitido un gesto de cariño sincero como este con el. Nuestros besos, abrazos y cualquier muestra de cariño siempre eran frente a alguna cámara. De esa forma, las personas no se cuestionarían nuestra repentina relación, en especial Chris.
- Ahora…- sus manos rozaban mis hombros- solo debes preocuparte en mejorar, por tu bebe.
- Tienes razón- limpié mis lagrimas y me separé para poder mirarlo a los ojos- me voy a concentrar en eso, nada lastimara a esta bebe.
Él comprendió el significado en mis palabras. Y su mirada se volvió molesta.
- Acaso alguien te molesto ayer?- me miraba a los ojos- pude ver que cuando entraste al camper lucías algo molesta. Acaso fue Chris? Estuvo molestándote otra vez, mientras estabas afuera?
- No- tome un respiro profundo, porque solo recordar el rostro de esa mujer me era molesto- Era Cameron con quien hablaba, ella comenzó a insinuar que Tom aún no había muerto y yo, ya me estaba metiendo en tu cama.
- Esa bruja- el parecía odiarla también- Esa mujer nunca tiene suficiente. Maldita mujer, como pudo Chris permitir que esa mujer manejara su carrera por tanto tiempo? como pudo dejarte por ella?
El se había puesto de pie y caminaba de lados a lado. Parecía pensar en algo.
- Te juro que me va a conocer- su mano estaba en su boca- esa mujer no se volverá a acercar a ti.
- Isaac! - llame su atención- no quiero que te involucres en esto, de acuerdo. Tom ya está metido en esto y míralo, está en una cama, perdió días de su vida tratando de ayudarme en mis problemas y ahora no puede recupéralos.
“ no quiero que tú pierdas tu vida también. Cada persona que se acerca a mi tratando de ayudarme, solo termina en un estado deplorable. No podría ver como una persona como tú, terminara como Tom o Chris, siendo manejado por una loca. Tendré esta cirugía y luego me iré sola, lejos de todo este desastre en el que me metí.”
-Asi que tú crees que soy como Chris? O Tom?- su mirada era seria - tengo muchas más conexiones, estas no se limitan solo al mundo cinematográfico.
En ese momento llegaron las personas que me escoltarían hasta la sala de cirugías. Estaba nerviosa nuevamente y él lo pudo notar en mi rostro. Se acercó a mi tan pronto como pudo.
- Estare aquí cuando salgas- el dijo esto sosteniendo mis manos. No se porque cada palabra que decía este hombre me hacía sentir segura. Ni siquiera me agradaba.- No te desharás de mi!
Sus palabras me hicieron sonreír un poco y sentir un poco de esperanza, en que no estaría sola cuando saliera de este momento difícil.