La verdad enterrada. Matthew El error más grande de mi vida fue confiar ciegamente en la gente equivocada. Pasé demasiado tiempo culpándome, odiándome por haber lastimado y destruido lo que tuve con Emily. Pensé que era el único responsable de mi traición, que mi infidelidad había sido una prueba de que nunca la amé como ella a mí. Pero la verdad… La verdad es un veneno lento que, cuando finalmente se destapa, quema desde adentro. No fue Daniel. No fue Emily. Fueron ellas. Lía y Chloe. La información llegó a mí tras semanas de mover contactos, de revisar cada pequeño detalle que había ignorado. Mis hombres siguieron hilos sueltos, buscaron grabaciones, mensajes eliminados, transferencias bancarias sospechosas. Y entonces, como un maldito rompecabezas, todo encajó. Chloe

