Un final al fin. Matthew observaba la ciudad desde el ventanal de su oficina. El horizonte parecía tan frío y distante como el propio Salvatore Medici, un hombre que había construido su imperio con astucia, pero que ahora estaba acorralado. Habían pasado meses desde que Andrew y él comenzaron a mover los hilos, minando su negocio, debilitando su influencia y aislándolo de sus aliados más leales. Matthew "Todo está en marcha," dijo Andrew, cruzando los brazos mientras revisaba la información en su tableta. "Los contratos han sido bloqueados, las cuentas congeladas. Los inversionistas están retirándose poco a poco. Es cuestión de tiempo antes de que ceda." Yo asentí, pero mi satisfacción no era completa. No cuando sabía que la caída de Salvatore era más que un simple juego de poder. Era

