Todos se veían muy alegres; disfrutaban de una buena fiesta. La mayoría eran universitarios que estaban en fraternidades y sin el buen visto de padres, podrían hacer lo que quisieran. Vi a alguien de espaldas que me recordó a Adam, era tan parecido que podría decir que era él. Melena marrón, tez blanca, una chaqueta de jeans; tenía que ser Adam. —Espérame aquí, voy por un trago— lo abandoné sin pensarlo una segunda vez. —No te pierdas. Camine siguiendo a ese chico de espaldas solo para saber si era él; otra de las cosas que hago que no tienen sentido. Un sentimiento me halaba a perseguirle, quizás era por lo del libro y mi sed insaciable de inspiración. El chico subió a la segunda planta y de allí, lo perdí y deje de buscar. Seria demasiada casualidad que estuviera aquí. Ya empez

