La fiesta había terminado y luego de un regaño por parte de Renato, Larissa salió en busca del responsable de que todo se hubiese ido a la mierda. Michael se sorprendió al ver a Larissa en su puerta, su bello rostro estaba desfigurado por el enojo que sentía y la vergüenza que había pasado. —¿Qué haces aquí? —preguntó, sin apartarse de la puerta. —Me has engañado, ¡me dijiste que Kate no estaba interesada en Ricardo y eso no fue lo que vi esta noche! —gritó, empujando a Michael y entrando a su departamento. Larissa tiró su bolso sobre el sillón y lo enfrentó. —No te mentí, lo de ellos fue por un error —dijo. —¿Un error? —le preguntó, acercándose peligrosamente a él—. Error es el que yo cometí al creerte. No sé cómo me dejé embaucar por ti. —Porque estás enamorada de Ricardo y lo quie

