Capítulo 23. No puedo aceptarlo

1985 Words

—¿Qué haces, Kate? —preguntó él, con un hilo de voz, acercándose a ella para que Carlota no escuchara su conversación. —Comiendo un helado —respondió con inocencia, sus ojos brillaron cuando Ricardo la miró con ferocidad. —A mí me parece que estás siendo demasiado provocativa. —¿De verdad te parece? Ricardo gruñó cuando Kate sacó la lengua y lamió el helado. —Sí. Kate le sonrió. —Yo no tengo la culpa de que estés imaginándote otra cosa, cariño —respondió, mordiéndose el labio inferior. Ricardo hizo acopio de toda su fuerza de voluntad para no tomarla de la cintura y pegarla a su cuerpo para que fuera consciente de su poderosa erección. —Voy a castigarte, por eso —le prometió con voz temblorosa. —El helado se te derrite, cariño, y estamos en público para limpiarte con la lengua —l

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD