–Trabajaré contigo cuando se estrene el lago de los cisnes. –Sonreí alegre con mi decisión. –Pero Vera, ¿estás de acuerdo que no tendrás tiempo de venir a la empresa? –Alza su ceja poblada. –Tienes que ensayar bastante y tienes que terminar la carrera, no podrás estar aquí. –Se que no podre, es por eso que lo dejaré. –Sebastián al escucharme, de inmediato muestra su desaprobación. –Vera, no digas estupideces. –Se aleja un poco de mí, para poder regañarme. –Tienes que seguir con tu sueño, graduarte y después viajar por todo el mundo con algún ballet. –La idea que estaba diciendo me gustaba, pero en ningún momento dijo algo de él, en ese futuro que tanto aclamaba, así que se lo hice saber. –¿Y dónde cabes tú? –Le pregunté un poco triste. Sebastián se ríe un poco. –Yo estaré aquí

